viernes, 15 de agosto de 2025

provisional

Llevamos un par de años que por temas familiares no podemos planificar las vacaciones con tiempo como habíamos hecho hasta ahora, nos toca improvisar. Dicen que así es como mejor salen los planes, sin pensarlo y a última hora, no? Pues este verano ha sido lo más parecido a hacer las cosas sin pensarlo y al final ni tan mal, oye.

Entre los planes originales estaban República Dominicana, Riviera Maya, Miami o algún crucero aprovechando las famosas ofertas de última hora, Croacia, Malta, Azores, Berlín, Albania, sur de Francia+Pirineos, Irlanda, norte de Italia+Alpes… quién da más? Al final las ofertas de última hora resultan ser un queo (quién lo hubiera dicho), los vuelos a última hora son muchísimo más caros que pillarlos con meses de antelación (vaya...), y ya puestos a ir en coche, dónde mejor que el norte? Pues nada, otra vez para el norte, pero para dónde? Galicia no porque Paula va la semana que viene haciendo el camino de Santiago. Asturias? Otra vez? Cantabria ya estuvo Marta con el instituto en mayo. País Vasco? Navarra? Aragón?

Bueno, mañana nos vamos y solo tenemos reservado una noche en Burgos y dos noches en un hotel rural en la montaña, cerca de Ermua, Vizcaya, ya iremos viendo sobre la marcha… pero por lo menos deberíamos tener coche, digo yo, que el Audi está ya tocao y no es plan de hacerle 2500 o 3000 Km. Que sí, que lo suyo hubiera sido un vuelo a Oviedo, Santander, Bilbao (…) y alquilar el coche allí, ya, pero a estas alturas esa opción sale al mismo precio que irte a Tokyo, bueno no tanto pero casi, una pasada, compensa el tiempo de cruzar España, el precio del alquiler y la gasolina... Pues nada, alquilamos en Santa Justa un Toyota Yaris Cross automático e híbrido, toma ya… no es gran cosa pero Toyota es muy fiable y lo híbrido parece que mola mucho y ahorra combustible en ciudad, no? Eso dicen, a ver… El Toyota duerme ya en casa el lunes por la noche y ya va siendo hora de preparar las maletas que salimos mañana por la mañana y aquí seguimos webeando los 4, vaya plan, illo.

Día 1
Entre los riegos de última hora de Estefi y el paso por la farmacia de guardia salimos a las 9, que ya hacía hasta calor, pero bueno, vamos bien de tiempo, que esta noche dormimos en Burgos, que tampoco tenemos que llegar a Santiago. Primeros comentarios al Yaris: el cambio automático pa terreno llano medio bien pero cuando se empieza a empinar la carretera se vuelve loco… en fin, es el primer día, será cuestión de acostumbrarse, digo yo. Paramos a desayunar en Monesterio pero no en el Leo, donde todo el mundo, sino en un bar de polígono cerca, mucho mejor, dónde va a parar. Y hablando de parar, ya no paramos, hasta Salamanca del tirón, y allí, como siempre, al BK, ya es una tradición.
Y sin siesta ni na, sin parar ya hasta Burgos. Centro centro centro pero encontramos un sitito pal Toyota muy muy cerca, junto a la catedral, ole!! 


Nos damos un paseo hasta el apartamento para hacer el check in y aquello es un puto desastre, una máquina, una especie de cajero, te escanea el DNI y después tienes que rellenar los campos que no te ha pillado bien, o sea todos… eso para cada uno de nosotros… nos podemos ir olvidando del paseo por la ciudad porque esto va pa largo… en buena hora se nos ocurrió llamar y nos dieron directamente la llave y el check in lo pudimos hacer online.

 
El apartamento (Eleven Rooms) muy muy bien, a 100 m de la catedral, literal, vistas muy chulas desde la ventana, bien equipado, insonorizado… muy recomendable. 

Después de acomodarnos y descansar un ratillo salimos a dar una vuelta, que tuvimos que coger las sudaderas de la rasca que hacía…



Para la cena nos quedamos en el Morito, nada del otro mundo pero todo muy decente y precios razonables, papas bravas y morcilla de Burgos que no falten. Después de la cena paseo nocturno por los alrededores de la catedral, alucinante, preciosa.



Día 2
Tras una noche toledana con dolores de próstata o vejiga o de algo de por ahí abajo (a ver cuándo se aclaran los dostore) damos un paseo mañanero por el centro 




y nos vamos para urgencias del Hospital Recoletas Burgos. Unas horitas allí para al final sospechas de UTI, antibiótico, cambio de medicación y carretera pa Vizcaya después de comer en una terraza de barrio allí cerca del hospital
 
Y ya sin parar hasta Millabia, aldea o pedanía cerca de Ermua, Hotel Rural Mañe, 9 habitaciones en lo alto de un monte en medio de ningún sitio… y qué caminito hasta llegar al hotel, madre del amor hermoso… y por este caminito se supone que deben caber dos coches… madre… los últimos 2 Km... épicos… y el pobre Yaris mostrando a las claras sus carencias… solo rezo pa que no me venga nadie de frente… 


Pues nada, al final llegamos sin contratiempos y nos dan dos habitaciones mu lindas con bonitas vistas y nos ofrecen una merienda by the face con repostería casera: resulta que aprovechando el desnivel de la montaña, debajo del hotel hay una obrador,  obrador Mañeko, con dulces bien ricos. Después de la merienda y una vez vistas las habitaciones y las vistas desde el hotel allí no hay ni comida ni nada que hacer así que le echamos valor y otra vez el caminito… pabajo y ya de segundas no parece tan tremendo (pero lo es, eh, vaya si lo es). 





Vamos a Gernika, mu decepcionante, la verdad, cena una triste pizza en una calle en la que antes había bastantes bares y restaurantes de buen tapeo y vuelta al hotel, de noche, lloviznando… acojonante es poco, menos mal que no nos encontramos con nadie, a quién te vas a encontrar un miércoles por la noche, lloviendo, por una carretera que va de un triste pueblito en medio de un triste valle guipuzcoano a un hotel rural/obrador en lo alto de una montaña? No pongamos a prueba a Murphy


Llegamos sanos y salvos al hotel y nos reunimos de urgencia para decidir dónde vamos pasado mañana, que mañana repetimos aquí arriba pero después… nada de nada cerrado. Pues nada, seguimos sin decisión, lo único que aclaramos es que mañana en vez de hacer Oma y después playa de Laga para descansar de la caminata, las niñas prefieren ir a Bilbao a seguir andando. Po vale… que así sea.

Día 3
Desayuno muy decente en el hotel de la cumbres y bajada lloviznando, pero de día es muy diferente y además es ya la tercera vez… Aunque ahora de día te fijas bien que lo de no coincidir con nadie en el camino es cuestión de suerte porque el obrador tiene una flota de unos 8 o 10 camiones y furgonetas de reparto que están subiendo y bajando todo el día por ese caminito de 4m de ancho… ay Virgen del Carmen…
Pues nada, teníamos reserva en el Bosque de Oma (Omako Basoa) a las 10:30 y a las 10:30 estábamos, pero no en el bosque sino en el parking… vaya, qué contrariedad… ni Ussain Bolt hubiera podido llegar arriba a tiempo… En fin nos perdimos la ruta guiada (tampoco es que tenga mucho que explicar, la verdad) y palizón de los grandes: una hora para subir al bosque desde el parking, una hora para verlo, media hora para bajar al parking… 



Refresquito en un bareto puesto con toa la intención junto al parking y nos vamos ya medio repuestos a comer a un restaurante que llevamos dos días viendo en el camino y tiene buena pinta, Remenetxe. A ver cómo lo cuento sin que parezca ni un tieso ni suene pretencioso: comida de lujo y precios indecentes, pero qué rico todo, solomillo al Oporto especialmente. De propina el sommelier nos hace una visita a las bodegas del restaurante, como el Carlo en El Churrasco, joder…

Tarde espectacular para irse a la playa de Laga a descansar de la paliza de Oma pero alia jacta est, no hay más que hablar, nos vamos a Bilbao. Aparcamos junto al Guggenheim, damos un paseo por la parte nueva y acabamos en el casco antiguo. 




Reventaos ya la vuelta la hacemos por la AP8 a razón de 4€ por cada 20 km, esta gente aprovecha cualquier excusa pa clavarte, o es que en el sur somos gilipollas, pero bueno, no tengo cuerpo pa meterme por las carreteritas secundarias con la paliza que llevo en el cuerpo (un día típico en nuestros viajes, vamos, entre 15 y 20 kms calculo yo). Pa la cena en el hotel alpino nos comemos los bocatas que íbamos a comer en Laga; Bilbao estuvo bien pero una tarde en la playa hubiera sido mejor opción creo yo. Reunión urgente, segundo intento, no tenemos dónde dormir mañana!!!! San Sebastián prohibitivo, por unos momentos nos planteamos Pamplona pero todos los hoteles y apartamentos sin A/C, o ruidosos o sin parking o 4º piso sin ascensor... Al final al Valle del Baztán, Navarra, a un pueblito que se llama Santesteban/Doneztebe

Día 4
Último desayuno y salimos para San Sebastián. 8 pavitos de peaje en la puta AP8 y aparcamos junto al Hotel María Cristina, a ver por cuanto nos sale la broma al final del día... Habíamos quedado para vernos y tomarnos algo juntos con Alex y Jim, amigos americanos de mi etapa universitaria. Nos vemos en la catedral de San Sebastián y nos vamos a pasear y ponernos al día de nuestras vidas y de paso tomar unos pinchos por el centro. Mu ricos pero bien cobrados en el Tambo, los segundos no tanto pero bueno, no teníamos apenas tiempo pa buscar otro sitio top, ni nosotros porque nos íbamos para Navarra ni ellos porque se iban para Francia ese mismo día también. Fotos, besitos y quedamos en vernos cuando vuelvan a España.




Paseíto por la ciudad y a recoger el coche del parking… a ver la clavada... 15€… su puta madre, suma y sigue… al menos ya no tendremos que pagar más peajes en lo que nos queda de viaje, ni hasta Santesteban ni la vuelta hasta Sevilla.

El apartamento por fuera no parece gran cosa, casa típica vasca/navarra, olor tremendo a humedad al entrar en el portal, segundo piso sin ascensor… uffff, veremos a ver, esto no pinta bien… pero mira, una preciosidad, super apañao, decorado con gusto, cómodo, sin ruido ninguno… ideal.

Andrea, la dueña, nos ha recomendado bares y comercios del pueblo y optamos por comprar la cena en una carnicería que está justo enfrente. Después de un paseo por el pueblo 

ya es casi la hora de cenar, se nos ha ido el día, y mañana qué? Otro cambio de planes, descartamos Pamplona, hay mucho que ver por el valle y Pamplona tampoco nos va a aportar mucho más después de haber visto Bilbao y San Sebastián así que nos quedamos dos días en el valle y dejamos Pamplona pa la próxima.

Día 5
Planificamos el día para empezar por lo más lejano e ir acercándonos, así que después del desayuno en el apartamento nos vamos camino a Uxua. Vemos las cuevas, según dicen mejores que las famosas de Zugarramurdi, en mi opinión bastante decepcionantes, la verdad, más considerando el precio, a 7 pavitos por barba, esta gente no perdonan una…

 
Después de las cuevas paseo por el pueblo, mu bonico, más bonico que las cuevas te diría yo.

Estamos a pocos kilómetros de Francia, Andrea nos ha recomendado cruzar la frontera para ver Ainhoa y eso hacemos, total los del alquiler del coche no se van a enterar…

 
La visita a Ainhoa hace que ya no tengamos tiempo para Amaiur así que nos saltamos Amaiur y vamos directos a comer a Elizondo, se supone que el pueblo más bonito y más importante del valle. Elegimos un mesón para almorzar de menú, Eskisaroi, que en vasco debe significar carne dura, lo veo: “eski” es carne y “saroi” significa dura… en fin, no fue una buena elección pero tampoco estábamos en condiciones de elegir sitio a la hora que era y el hambre que arrastrábamos…


Visita pueblo y después vamos a Ziga, pueblo considerado el mirador del Valle del Baztán, pero que lo que es el mirador es un recoveco de la carretera desde donde se ve todo el valle, porque el pueblo en sí no tiene ni un mal sitio desde donde mirar los alrededores… un poco decepcionante, en fin.


Ya de camino al apartamento nos pasamos por jardín botánico del Señorío de Bertiz, a 3€ por persona para ver un jardín más pequeño y menos cuidado que el Parque de María Luisa, al menos los hemos tangao con las edades de las niñas y solo hemos pagado los mayores, quien no se consuela es porque no quiere

 

Día 6
Hoy es el día grande en el valle, por la mañana una ruta y por la tarde balneario. Empezamos por lo que se nos quedó pendiente ayer, Amaiur, sin subir al Castillo que no hay tiempo y hay que ahorrar fuerzas pa la ruta.


Vamos a Erratzu para dejar el coche y empezar la ruta a Xorroxin (o Xoxorrín, como mejor te parezca, a mí me gusta más Xoxorrín)


Mu bonita, mu fresquita, muy tranquila la ruta, aunque ya en la cascada sí que había más gente.



Intentamos comer a la vuelta de la ruta en Erratzu pero esta gente parece que lo hace a propósito, tratar a la gente mal y cerrar la cocina a la hora de comer… 25 pavos por cabeza un menú de mierda? Anda y que te den, capullo… Acabamos otra vez en Elizondo, esta vez en un sitio con la cocina abierta a las 3 y con gente comiendo en los veladores, como en cualquier ciudad civilizada, tampoco es tan complicado creo yo. En fin, Futbolín se llama el sitio, sin pretensiones, todo mu rico y mu normal, comida buena, camareras simpáticas, cocina abierta a las 3 de la tarde... muy recomendable.

Volvemos al apartamento a echar una merecida siesta antes del balneario de Elgorriaga, donde por cierto nos hacen un descuento por alojarnos donde Andrea. Con el descuento nos compramos los gorros (obligatorios). Suma y sigue: 3 pavos por gorro, 3 pavos por taquilla. Antes de entrar a la zona húmeda nos explican los circuitos y nos dicen otra vez “gorro obligatorio, gafas recomendadas”… Bueno, no es mi primer balneario, tampoco hay que insistir, ya veré yo…

Nos cambiamos, dejamos las cosas en las taquillas, nos ponemos los gorros y la pulsera/llave taquilla, entramos en la zona húmeda… raro, no huele a cloro y hace una calor del copón. Entramos al agua y… me cago en to, qué pasa aquí? Estoy flotando como una boya, pero es que no tengo cojones de mantener el equilibrio, mis piernas se van parriba, el culo parriba, y jajá y jajá y jajá… no puedo parar de reirme de no poder controlar mi cuerpo y ver a la gente a mi alrededor igual… y jajá y jajá hasta que me entra agua en los ojos… me cago en tó, qué dolor mas grande, cómo escuece, me escuecen los ojos, las rozaduras de los muslos, los labios y hasta la punta de la txurra (ya se me está pegando el vasco, jeje)… el agua está más salá que un perro, pero la cosa es que no es algo artificial sino que el manantial es originalmente así de salado… muy curioso y ha sido toda una experiencia entrar sin saberlo. Y de camino me he ahorrado la pasta de ir al Mar Muerto y de subir a la estratosfera, gravedad cero en Navarra por 30 pavos.

De allí salimos ya duchaos y como no tenemos nada pa cenar le preguntamos a la Julia, del desavío de al lado del apartamento, por un sitio pa comer, que es domingo noche y esta gente es mu rara y cierra cuando hay más gente en la calle. El Titi está cerrado, mecachis, así que nos recomienda cenar en Bixen (pas mal) y ya a la vuelta en el apartamento buscamos alojamiento para mañana, que son ya las 11:30 de la noche y no tenemos donde dormir mañana… otra ve, sí, otra ve, vaya plan...

Día 7
Andrea nos ha dejado instrucciones de cómo tenemos que dejar el apartamento así que dedicamos un rato a la limpieza antes de salir para Salamanca. Salimos tempranito del pueblo, todavía con la bruma de la mañana


Comemos en un BK de las afueras de Valladolid y compramos cosas para Paula que se va a hacer el camino de Santiago a la mañana siguiente de volver a Sevilla. Dejamos el coche en un parking muy muy céntrico y muy cerca del apartamento. Llegamos al apartamento a las 5 con una caloraca que te cagas (comparado con el fresquito que habíamos tenido en el norte) y el portal que no se abre. 15 minutos esperando a que vengan a abrirnos. Muy bonito, muy completo, muy céntrico, Balcón Pozo Amarillo. Dejamos a/c encendido y nos vamos a ver la ciudad para aprovechar la tarde.














Alucino con la ciudad, creo que es mi tercera visita pero nunca la había vivido como ésta. Una preciosidad, totalmente infravalorada, que no se corra la voz y la mantengamos sin la plaga del turismo masivo como está ya Sevilla… Cena en Tapas 2.0, las mejores bravas del viaje, todo rico en general, muy recomendable también. Después de la cena volvemos a ver lo mismo pero con la iluminación nocturna parece otra ciudad, qué maravilla Salamanca.





Día 8
La cama del apartamento resulta ser más cómoda que mi propia cama, qué pasada. No tenemos nada pa desayunar así que nos vamos a la Plaza Mayor, tiesura ninguna.


Packing, pagamos parking (16.7€) y pa Sevilla con la fresquita. En 5 horas deberíamos estar en el pueblo, ahora que el terreno es más favorable el Yaris medio se porta… qué decepción… como decía mi abuela, “perder no es perder, que es ganar pa otra vez”
A las 2:30 estamos ya en el pueblo, compramos un pollo de Beca y comemos ya en casa. Rápìda visual a la casa, todo ok, césped muy alto, piscina decente, no pa meterte pero casi, que me temía encontrarme una charca con ranas. Merecida siesta y nos vamos a devolver el coche, 2500 Km desde que averigüé donde se ponía a cero el cuentakilómetros, allá por Extremadura, o sea que le habremos ahorrado como 2700 o 2800 Km al Audi.

Moraleja: pueblo en la sierra de Madrid… jeje… No, en serio, enseñanzas de este viaje:
1. las ofertas de última hora no existen, al menos de última última hora, igual una semana antes ellos lo consideran última hora, pero no se pueden coger el día antes de salir.
2. llevando un móvil puedes improvisar y salir de casa sin planes, igual te dan taquicardias porque son las 3 de la tarde y no tienes donde dormir esa noche o te equivocas porque no leíste todos los comentarios y te metes en un sitio ruidoso o con camas incómodas pero se pueden hacer las cosas bien a última última hora, con la app de Booking, Airbnb y Google Maps
3. como me dijeron hace muchos años, “el señor escribe derecho en renglones torcidos” o algo así, al final las cosas salen bien y las que no salen tan bien se te olvidan y los buenos momentos prevalecen sobre los menos buenos. Ha sido un viaje genial, diferente, divertido, diverso, cultural, inclusivo, ecosostenible, heteropatriarcal… jejeje

Next year? No hay oposiciones, creo, así que podemos en principio contar con el mes de julio. Volver a Estados Unidos, Azores, Irlanda, Islandia… a ver