Pues otra vez París, vuelta la burra al trigo, otra vez que vamos a Francia, otra vez a ver a Paula, que no la vemos desde su visita en Navidad. Finde largo a mitad de marzo para que no se le/nos haga tan larga la espera hasta mayo.
Esta vez subimos tres y bajamos tres, no dejamos a nadie allí. Menos equipaje que en agosto, ya en Navidad se trajo algunas cosas que ya no le iban a hacer falta y ahora la idea es traernos nosotros algunas cosas más para quitarle peso a su maleta de mayo.
El vuelo sale a las 6:50 de la mañana. Ya tenemos tomada la distancia casa-aeropuerto, perfect timing 15 min de trayecto, parking AENA as usual, 1 minuto para los controles de seguridad y 30 segundos de check-in, así tempranico da gusto viajar y tampoco es lo mismo Vueling que los tiesos de Ryanair, las cosas como son, aunque se echa de menos la música de Radiohead de antes, han puesto una que parece que estás en el Mercadona, la crisi…
Llegamos a las 9:30 a Paris Charles De Gaulle, bien temprano y bien fresquita la mañana… qué coño fresquita, frío polar al bajar, quillo, la comunión de Pingu, y más frío que lavando rábanos en el trayecto entre la terminal del aeropuerto a la estación de trenes allí en CDG.
Por su Parte Paula viene desde Rennes en tren hasta París, lleva ya un buen rato en el tren y todavía le queda una hora para llegar a donde la estamos esperando, tiempo suficiente para hacer cuentas y comprobar, again, que sale más barato un Uber que el RER a París para 4, po no se hable más, otra vez Uber.
Y por fin aparece Paula en la estación, con su plumas negro hasta los tobillos, su gorro de lana y su mochila molona superpetá. Qué alegría volver a verla y qué bien se la ve!!! Pues nada, sin perder mucho tiempo, porque solo van a ser 3 días, pillamos el Uber y nos vamos al hotel Le Clos Médicis, muy bien situado, en el 6eme arrondisement, cerca de La Sorbonne, Jardins de Luxembourg, Boulevard Saint Germain... Calle tranquila, parece, con unos cuantos restaurantes, just in case, vietnamita, italiano… de to, esto es la gran ciudad
Dejamos en consigna maletas, la habitación no nos la dan hasta bastante más tarde y hay mucho que ver y poco tiempo... Vamos primero al Louvre,
pasando por Saint Germain des Prés, la iglesia más antigua de París;
Luego subimos para Opera, paraíta tradicional en el BK y terminamos el paseo en el Palais Royal Esto sí que es nuevo, no conocía yo este rinconcito. Por cierto, he dicho ya que hace mucho frío? Muuucho friiiiioooo!!!!
Volvemos al hotel y nos dan habitaciones 14 y 65 habitaciones separadas, uno en un ala la otra en otra, diferentes ascensores , diferentes plantas… qué cosa no, lo que pasa es que el hotel lo han hecho a partir de dos edificios antiguos y contiguos, y nos han dado las habitaciones cada una en uno de ellos, bueno, que to sea eso… a ver si las habitaciones son tranquilas y calentitas y podemos descansar luego…
La primera en la frente, la nuestra (la 14) hace un frío que pela, da a la calle, y prácticamente encima de un pub irlandés. Puta casualidad que hoy juegan Francia vs Escocia el 6 naciones y hay 40 escoceses poniéndose ciegos en la calle antes de ir al estadio, a la mierda la siesta, me cago en to!!!! Con el sueño y el frío que tengo!!!
Después de la no-siesta ya aclaramos el tema de la calefacción y la habitación empieza a tomar temperatura, biennnnn!!! A todo esto, habíamos quedado con unos amigos franceses para cenar juntos, bien en algún restaurante o en su casa como otras veces, así que nos preparamos para pasar muuuucho friiiio en la calle y, para hacer tiempo vamos a Nôtre Dame, que no pilla lejos de su casa. Frío que te cagas y llovizna, igual eso fue una señal que no supimos leer…
Vamos al lío, como dicen en Fargo: This is a true story. The events depicted took place in Paris in 2025. At the request of the survivors, the names have been changed. Out of respect for the dead, the rest has been told exactly as it occurred. A las 20:30 llegamos y vemos a Marie bajando la basura, ok, nos dice que está sola, que no sabe dónde están Pierre (el marido) y Amélie (la hija)… Bueno, nos suena raro pero será que se les haya complicado el día en sus respectivos trabajos, no? Pas grave. Nos ofrece copa de vino mientras pone la mesa para 6 (????) y recoge el salón mientras hablamos. Sigue sin saber dónde están Pierre y Amélie, pero no les llama para preguntar si les queda mucho para llegar porque la visita (nosotros) ya lleva un rato en la casa y nos estamos terminando la tortilla que llevábamos, algo raro está pasando aquí, tampoco hay que ser Perry Manson pa darse cuenta... Al rato dice que Amélie ha llegado muy cansada y está en su cuarto y Pierre, que está allí en el cuarto de al lado del salón, no se encuentra es bien. Ahí es cuando nos planteamos seriamente irnos y que esta gente se aclare porque no parece que seamos bienvenidos en esa casa como otras veces lo hemos sido. Le decimos que si es mal momento nos vamos y dice que no, que hay mucha comida para cenar todos, que hasta hace un rato él ha estado preparándola… holy shit, ahora es cuando en las pelis de terror la madre se pone delante de la puerta con un cuchillo de cocina escondido en la espalda y le dice a las víctimas que es pronto para irse a casa, que se queden un rato más… La situación se vuelve tensa, rara y la verdad, los 5 estamos incómodos y deseando que pase este momento
Sale de su cuarto Amélie, la que no estaba, y desbloquea un poco la situación, ayuda a poner la mesa, nos cuenta de su vida y la cena se vuelve un pelín más normal. Durante la cena entran, madre e hija, en varias ocasiones a su cuarto pero Pierre no sale, tampoco se oye conversación alguna. Las paredes del salón están llenas de papeles con frases con el nombre de Bach en juegos de palabra, citas… preguntamos y Marie nos habla de un evento que va a tener lugar en ese mismo salón de su casa el jueves siguiente (estamos a sábado), ella no participa pero tiene que ayudar, la hija igual, más de 40 invitados, to mu raro, no lo veo Rick… Preguntamos por Jacques (el hijo) para romper el silencio: pasa por casa una vez cada dos o tres semanas, estudia comercio pero además compone y toca y se gasta el dinero en instrumentos. Le preguntamos ahora a Amélie qué es de su vida desde la última vez que nos vimos: estudió comercio pero trabaja vendiendo té, lo dice con la boca chica y la madre sale a echarle un capote diciendo que es una tienda de té muy muy cara y muy exclusiva. Ufffff!! Sigue sin aparecer ni dar muestras de vida Pierre, el padre, así que pregunto por el gato, porque ya no se me ocurre de qué más hablar… cagada: el gato nunca ha salido del piso, en su puta vida ha pisado la calle el pobre animalito… la defensa no tiene más preguntas, que vengan los postres y nos vamos de aquí cagando leches… O sea, invitas a cenar a tu casa a unos amigos que vienen desde otro país y no sales de tu cuarto siquiera un minuto a saludarles por mu malo malísimo que estés? Si estás tan malo de la muerte, no puedes avisar de que no es buen momento? Lo dejamos pa otro día, chavales? En fin, posiblemente sea lo más raro que me haya pasado y sigo sin encontrar una explicación, pero y el camino tan entretenío que echamos recordando detalles y haciendo conjeturas… jejeje… por cierto a día de hoy ellos siguen sin darnos explicación alguna, ya no te digo pedirnos disculpas, pero una explicación creo que merecemos. En buena hora rechazamos su ofrecimiento de quedarnos a dormir las 3 noches en su casa en vez de en un hotel!!!
Día 2
La noche muy muy tranquila y muy calentita, el frío y el ruido de la fiesta del día de la llegada ya están olvidados. Hoy amanece el sol fuera también y menos frío que ayer, parece. Empezamos por el Sacré Coeur:
Metro desde Cluny La Sorbonne 2,5 por cabeza, ya no venden los carnets de 10 viajes; visto a toro pasado hubiera sido mejor el abono diario, creo yo.
Bajamos del Sacré Coeur hasta el Moulin Rouge, mas decepcionante de lo normal, que ya es decir, este año con andamios, no sé ni por qué cojones va la gente (vamos) a verlo. Entramos en un supermercado a por comida para prepararnos bocatas y cogemos el metro hasta Les Invalides.
Primera visita y muy impresionante, pa echar allí un día entero. Vimos solo parte del Musée de L’Armée
y, bien sûre, le dôme et le tombeau de Napoléon.
Ya te digo que repetiría para echar unas pocas horas allí, muy chulo, a 17 pavos los adultos, las niñas gratis, en Francia pa los menores de 25 todo es gratis, ya nos lo cobran a los adultos.
A las 17:00 teníamos la entrada a la Tour Eiffel y un rato antes ya estábamos allí. Han cambiado algunas cosas desde la última vez que subimos, más caro, más seguridad, más kioskos y chuminás en los niveles 1 y 2…
Muy chula la experiencia. Después de cómo acabó el día ayer hoy todo está saliendo bien… Acaba el domingo 16 de marzo con unas pizzas del restaurante de abajo del hotel, pas mal.
Día 3
Tercer y último día del viaje/escapada a París. Hoy amanece igualmente soleado y menos frío, de hecho al rato de estar en la calle ya nos estaba sobrando ropa, pero bueno, nunca se sabe…
Hacemos el check-out y dejamos las maletas en consigna, bueno, Paula se lleva su mochilón para no tener que volver al hotel, quedamos en turnarnos los 4 para que no acabe agotada de cargar ese muerto to el día por las calles de París.
Primer destino Arc de Triomphe
Champs Elysées
Grand Palais,
Petit Palais,
Pont Alexander III,
Place de la Concorde,
Place Vendôme…
Sí, todo andando, as usual, en plan destroyer, no-sé-cuántos mil pasos llevamos ya y todavía no son ni las 2… Pa que veas que no es broma, lo que anduvimos entre los tres días,
15,5 Km el primer día, 15,1 el segundo y 16 Km el último… 46 kilómetros y medio en tres días!!!!
Paramos a almorzar en Le Grand Colbert. restaurante mu chulo, decoración preciosa y que no está nada mal, el menú no es barato pero asequible y merece la pena.
La siesta en el Palais royal, muchísimo mejor temperatura que el primer día, hasta calor vamos… Seguimos parriba a Galeries Lafayette, con su impresionante cúpula y vistas desde la terraza.
Bueno, esto se esto se está acabando… otra vez… el tren de Paula sale en un par de horas y vamos a tener que ir buscando metro hasta Montparnasse. No sé cuántas veces hemos estado en París, 3, 4, 5, 6? Nunca, nunca, nunca, nunca hemos visto un revisor, no digo que no nunca nos hayan pedido el billete, digo que nunca hemos visto un revisor en el metro, bueno pues ya con prisas para llegar a la Gare de Montparnasse vemos a 3 revisores cortando el paso, pidiendo el billete a to dios… no pasa na, yo he ido guardando todos los billetes todos los días, todos los billetes de Paula, Marta y míos, Estefi los suyos… bueno, po resulta que el último billete lo ha hecho un gurruño y no pasa por la maquinita… me cago en to, que Paula va a perder el tren… al final el hombre cedió y miró la fecha y la hora en el billete arrugao y nos perdonó la vida… valiente gilipollas… te digo que la imagen de los franceses ha caído bastante después de este viaje, yo siempre los había defendido y ahora ya me quedo callao...
Bueno, pues llegamos justos de tiempo pero llegamos a la Gare de Montparnasse. Buscamos andén, la gente ya embarcando y no lo podemos demorar mucho, otra vez toca despedida… besos, abrazos, lágrimas (…) pero esta vez es diferente, muy diferente, Paula ya no es la niña que dejamos en Rennes en agosto, es una mujer adulta, independiente, va de vuelta a “su casa” de los últimos 6 meses. Es una despedida mucho más llevadera que la primera, se hace duro ver alejarse a tu hijo pero es su vida, vuelve a su residencia a terminar su año de estudios y en mayo ya la tenemos en casa.
Tampoco es que tengamos mucho tiempo (el vuelo sale a las 21:00 del CDG) pero ya que coge de camino damos un paseo por el Jardins de Luxembourg. No los conocía yo, mu bonicos, eh! Mucha gente leyendo, viendo los últimos rayos de sol de un lunes de marzo en París, con una rasca ya importante, esta gente está acostumbrá pero está la tarde pa ir recogiéndose ya...
Justo al lado de los jardines está el hotel, recogemos las maletas y nos pedimos otro Uber, las cuentas vuelven a salir y es bastante más cómodo. Aparece un Tesla Model Y y un hombretón supersimpático lo conduce, Styve. Nos cuenta que es israelí, mujer asesinada en Israel, hijos en el ejército, en fin, un hombre con el que podría haber estado hablando horas… No paraba de contarnos cosas, que si el Tesla es una mierda y que su coche es un Mercedes bestia, que la compañía es suya y tiene una flota de no sé cuántos coches, que tiene casa en Niza, que el Tesla se lo va a regalar a su hija pequeña, que vive en Niza… un personaje, no sé qué es lo que era verdad, media verdad o mentira de todo lo que nos dijo pero el trayecto al aeropuerto se nos hizo bien corto. Cuando vio a Marta así, triste después de habernos despedido de Paula nos preguntó qué le pasaba y al contárselo nos pidió que la llamáramos y estuvo pendiente y metido en la conversación. Un tipo genial el Styve, una buena persona
Bocatas para cenar en el aeropuerto y, sin más historias, embarque y a intentar descansar, hopefully una cabezadita, el avión irá seguramente medio vacío, quién coño va a viajar a Sevilla un lunes de marzo a las 9 de la noche??? Mis cojones… el avión va lleno de niños que han hecho rabona y han estado en el parque Disney... Elsas, Blancanieves, Cenicientas, Buzz Lightyears, orejitas de Mickey, sables láser… a tomar por culo la cabezadita, a ver si por lo menos mi vecino tiene conversación… oye po sí, resulta que me toca un chaval de Los Palacios, coño, Los Palacios, no sé qué tiene ese pueblo pa tener a tanto crack del fútbol, Navas, Gabi, Fabián… Malegra que me lo preguntes, mi colega es primo de Fabián, el primo que le cuida la casa de París, me he quedado en su casa (la de Fabián) y nos ha invitado a ver el PSG vs Olympique de Marseille en el palco… poca broma… En fin, se me hizo super ameno el viaje, hasta corto, ni sueño ni cansancio.
Cuando aterrizamos ya Paula estaba instalada en su habitación de la residencia de Rennes, ea! Ya podemos dormir tranquilos y el despertador ya mismo suena, que es martes y toca currar. Mu bonita y mu intensa la escapada, ha habido de todo, risas, lágrimas, asombro, incertidumbre, susto, siesta al sol, carreras, frío, calor, bocatas, restaurante de postín, metro, Uber, caminatas bestiales… y sí, pa quien se lo pregunte, sí me compensa que me quiten 60, 100 o 200 pavos del sueldo por vivir lo que hemos vivido.












































