Temporal en el
estrecho y cogemos nosotros y nos vamos a Conil… de camping…
primer error… bueno, a un bungalow, que pensábamos que por mucho
viento que hiciera, en una casita como dios manda ni te coscas…
segundo error… nada que ver los bungalows que conocíamos del
Camping Pinar de San José con los del Camping El Faro, prefabricados
y pegados unos a otros como piojos en costura…
En fin, la primera
impresión, la verdad, no es que fuera muy positiva, de hecho nos
llegamos a recepción a pedir un cambio porque, a primera vista, la
parte más antigua del camping tenía mejor pinta que donde nos
habían mandado y la reserva la teníamos hecha desde hacía ya unos
cuantos meses… que se podrían haber enrollado un poco… Pues no,
la alternativa que nos ofrecieron era más de lo mismo, 2 o 3
bungalows libres un poco más adentro, que pensamos que pa qué, ya
puestos, al menos el que nos habían dado hacía esquina y sólo
teníamos un vecino… tercer error, ya había tenido el placer de
conocer al vecino y no es que me hubiera dado precisamente buen
rollito…
Descargamos, nos
instalamos y nos preparamos para ir de paseo a la Cala del Aceite,
dejamos al niñato del vecino jugando a la Play con dos colegas a
grito pelao… Bueeeeeno, relájate, no hagamos juicios de valor tan
pronto, son las 6 de la tarde y los chavales no están haciendo nada
malo, no? Que ere mu exagerao, Alberto!!! Cruzamos de punta a punta
el camping buscando la salida trasera que daba al pinar de Roche,
curiosa la forma de vida del campista para el que no lo es, curiosa y
variopinta, te encuentras desde el tieso que duerme en una canadiense
pelá y mondá, los que viven en parcelas con el suelo plástico
fijao al terreno con pernos, el que tiene su tele de 47” en el
porche de la tienda de campaña, el que tiene dos módulos de cocina
independientes del cuerpo principal de la tienda… sí señor, de
sevillanas maneras… digno de estudio el colega con una caravana con
un split de aire acondicionado acoplado de aquella manera, con los
cables y los tubos colgando por fuera, y la antena parabólica atada
a un pino… lo que viene siendo un poder y no querer: puedo pagarme
una quincena en la suite presidencial en el Parador de Cádiz pero me
lo gasto en tunear una caravana vieja y colgar de un pino una
parabólica… Pues eso, 15 minutos de paseo por el pinar de Roche y
llegamos a la Cala del Aceite, muy pequeñita y muy bonita, lástima
que el día no acompañara, el viento tan fuerte y el agua helada no
invitaban precisamente al baño, y ya el sol cayendo no era plan de
jugarse una pulmonía por 5 minutos de chapoteo nervioso en el agua…
hosti hosti hosti… qué fría, qué fría, hosti qué fría!!!
A la vuelta tuvimos
el placer de conocer a los vecinos de enfrente, 8 alegres mozalbetes
alojados en dos bungalows; barbudos, musculados y agilipollados, de
despedida de soltero o similar, sin parar de acarrear hielo y bebidas
preparándose para la noche… mientras tanto nosotros duchita y cena
dentro, en la terraza el viento ya era frío y no apetecía, y para
postre lo mejor: partida de Pictionary con las niñas. Qué buen
ratito...
A todo esto, la
fiesta al lado y enfrente ya había empezado… risas, palmas, voces…
en fin, todas las formas posibles de dar por culo a un vecino menos
la música, prohibida en todo el recinto, todo un detalle… ingenuo
de mí pensé que por mucha fiesta que montaran las tres parejitas
canis de al lado y los 8 alegres mozalbetes de enfrente, a las 12:00
punto pelota, llegaría el guarda y les diría que fueran terminando
la fiesta y tal y tal… mis cojones… hasta las 2 de la mañana
dando por culo… que por momentos se me pasó por la cabeza llegarme
a pedirles que no hicieran tanto ruido… pero me lo pensé mejor,
sinceramente, qué posibilidades hay de que 8 borrachos por un lado y
otros 6 por otro hagan caso a un vecino quisquilloso en mitad de una
fiesta? Pues eso, mejor me relajo y trato de dormir un poco.
A la mañana
siguiente en recepción me dicen que la noche anterior llamaron y se
llegaron varios campistas a protestar por el jaleo que estaban
formando nuestros alegres vecinos, pero ningún responsable hizo
nada… hoy iban a tratar de hablar con ellos… todo un detalle…
en fin… A todo esto, el día amanece peor que el viernes, más
viento (todavía más!!!!) y nublado… descartamos playa y
descartamos hasta piscina, qué disgusto… una pena, pero es que
hacía rasca como pa ir en manga larga, que hasta chispeaba… Plan
B: nos vamos a Conil. Y bien que mereció la pena el cambio de
planes, muy muy bonito el pueblo, no lo conocíamos y nos encantó el
paseo, definitivamente volveríamos para cenar.
A la vuelta al
camping para el almuerzo los canis de al lado durmiendo la mona, los
de enfrente missing, y en otro bungalow a la derecha, se ha ido una
parejita con una niña y han llegado 4 chirigoteros… Primera ley
de Murphy: todo lo que va mal es susceptible de empeorar… pues lo
que te digo, 4 barbudos, panzudos y chirigoteros… las carnes
abiertas… mandan a uno a por hielo para la fiesta nocturna mientras
los otros tres se arrancan a cantar cuplés mientras esperan las
provisiones… Oh My God... algo muy malo debí haber hecho en mi
anterior vida para merecer esto...
Sobremesa con nueva
partida de Pictionary y después intento de siesta… y un mojón pa
mí… ya se ha despertado el subnormal de al lado y ya están allí
los colegas para otra sesión de Play… que hay que ser gilipollas
pa irte a la playa con la novia y los colegas y quedarte en un
cuartito prefabricao jugando a la Play… que por chungo que esté el
día a mí se me ocurren por lo menos dos cosas mejor que hacer en
hora de la siesta… como dice Martos, son de esa gente que tiene el
conocimiento suficiente pa llevarse la cuchara a la boca… Pues eso,
duchita y caminito a Conil para cenar, El Mirlo, junto a la iglesia,
bueno y barato, recomendable… precioso el pueblo de noche y
ambientazo, con la final de la Champions en juego, todo el mundo en
los bares pendiente del televisor… paseo, helaíto y de vuelta al
camping, a ver lo que nos encontramos…
Me paro a la entrada
para hablar con el guarda, a ver si no se repite lo de la noche
anterior, pero ni está ni se le espera… me cago en tó… Sabes lo
que te digo? Arrieritos somos y en Tripadvisor nos encontraremos…
En fin, que sea lo que dios quiera, peor que el viernes no creo que
sea… y no lo fue… los 8 alegres mozalbetes de enfrente
desaparecidos en combate, los chirigoteros tomando copas en la
terraza pero sin levantar la voz ni cantar cuplés ni na, a lo suyo,
hablando de olas, técnicas de surf, playas de Cádiz… ostras,
chirigoteros surferos... nivelón nivelón… y nos queda el
subnormal de al lado, que estaba con los colegas y sus afortunadas
novietas dos bungalows más p'allá, dando voces y palmas… lo que
te decía, el conocimiento suficiente pa llevarse la cuchara a la
boca… pero esa noche ya fue más normal, o sería que entre que el
viento parecía que iba a arrancar el bungalow de los cimientos y que
el sueño ya me venció, no me enteré de mucho… eso sí, a mitad
de la noche sí que me pareció escucharlo jugando otra vez a la
Play… que te digo yo que a esa hora y con la novia al lado se me
ocurren por lo menos 2 cosas mejor que hacer que jugar a la Play…
A la mañana
siguiente no tuvimos ocasión de despedirnos de los vecinos, le
íbamos a pedir el móvil para quedar la próxima vez que fuéramos
de camping pero no pudo ser… mecachis… solo pudimos ver a los
chirigoteros surferos preparándose para un gran día de olas… La
madre que los parió, anoche parecía que acababan de llegar de
Hawaii, Australia o Bali de la copa mundial y resulta que no tienen
tablas de surf, tienen planchas, como las que venden en Osorno, de
las que usan los zagales en El Portil en la orillita… jajaja… qué
arte tienen estos gaditanos…
Y
camino de Sevilla,
paraíta en la playa de la Fuente del Gallo, taco de guapa,
por momentos me recordó al Algarve… lástima de nuevo el levante…
“así no se puede, Pedro”, que diría el coleta…
Y bueno, se
acabó lo que se daba, nos quedaremos con lo positivo de un fin de
semana de relax en la playa en el que ni hubo relax ni hubo playa,
nos quedaremos con Conil, el pueblo y sus playas, un descubrimiento,
y con las risas de las niñas jugando al Pictionary… y con los
chirigoteros surferos… jajaja… qué arte, pisha.

