Día 1,
15 de agosto. Normandía
Madrugón, el reloj suena a las 5 de la
mañana, últimas cosillas a las maletas y a despertar a las niñas,
nos recoge Paco y siempre es puntual. Embarque OK, es de agradecer a
Ryanair que ya tengamos los asientos asignados, ya no es “mariquita
el último” como antes... y sin embargo llegamos 20 minutos tarde a
Beauvais, la primera vez que nos pasa con Ryanair...
Nos
encontramos lluvia y un día feo al llegar, un frío que pela en la
cola para recoger el coche en la oficina de Budget, casi hora y media
esperando (fiesta en España y fiesta en Italia también a juzgar por
la cantidad de italianos que nos encontramos en la cola) y por fin
nos dan el coche... merece la pena la espera, Lancia Ypsilon en vez de
Opel Corsa, nuevo, 5000 Km, diésel, cruise control, modo City... y
de propina se olvidan de cobrarnos los 15 euros del alzador de
Marta...
Bueno, fiesta en Italia y fiesta también en Francia,
todo cerrado... afortunadamente encontramos un Carrefour Market
abierto y compramos avituallamiento para echar el día. Ea, ya
ponemos rumbo a Étretat. Palizón de kilómetros y sangría de
peajes, puente de Tancarville a la ida y puente de Normandía a la
vuelta de Étretat.
Impresionantes los acantilados, e impresionante
el valor de la gente bañándose con el mar embravecido, nublado,
viento y a 15º... ni en La Antilla... mención aparte los niños
haciendo castillos en la orilla, en una playa de guijarros y con el
neopreno puesto...
Antes de llegar a Étretat habíamos llamado al
hotel (bueno, Bed and Breakfast) para decirles que llegaríamos más
tarde de las 7. Nos dice Gérard que de Étretat a Isigny hay 2 horas
y media de camino... ejem... pequeño error de cálculo... nota para
viajeros a Normandía: hay que prestar atención a esa reglita que
aparece al pie de los mapas... sí, sí... la escala... las
distancias son brutales... cambio de planes, vamos directos al B&B
en Isigny-sur-Mer sin pasar por Honfleur ni Trouville. Aún así,
llegamos casi de noche. Nos recibe Gérard el dueño, nos enseña la
habitación y la casa, muy bonitas ellas y muy amable él. Para la
cena, impresionante bocata de jamón ibérico en la habitación (Le
Courlis), tan ricamente...
Día 2, 16 de agosto.
Normandía
Desayuno en casa, Hélène, la mujer de Gérard, ha
preparado tarta de queso, arroz con leche, mermeladas caseras... y
café con leche de la Dolce Gusto... Conocemos a su nieta Solveig de
3 años que pronto hace migas con Marta, no se entienden pero juegan
tan ricamente a las Barbies mientras nos terminamos el desayuno. Ponemos rumbo a Dinan, en Bretaña,
bonita ciudad medieval, me recuerda Flandes. Comemos en pleno centro,
Crêperie La Connétable, Galette y moules frites, asignatura
pendiente del verano pasado en Bélgica, regado con cerveza local,
Pelforth brune... Delicieux!!!

Estamos “cerca” (ejem ejem...)
del Mont Saint Michel pero el parking son 12 pavos al día, estés 5
minutos o 24 horas, peeeeeeero leyendo la letra pequeña, resulta que
a partir de las 19:00 es gratis así que para hacer tiempo vamos a
Dinard, cerquita, en la costa. Bonita también, pero más bien al
estilo Santander o San Sebastián, casas señoriales junto al mar,
casetas vestuarios, 135.000 personas en la playa y tres sombrillas,
se ve que el sol no pica aquí como en Matalascañas...
Llegamos al
parking del Mont Saint Michel a las 19:02 tras parada para hacer
tiempo y comprar pan y dulces locales, el far breton, pas grande chose...
Lanzadera gratuita que te lleva del parking al Mont Saint Michel en
menos de 5 minutos. Curioso, no hay espacio para dar la vuelta así q
el bus tiene volante delante y detrás, como los trenes, cuando llega
al final del trayecto el conductor se baja y se coloca en el otro
extremo.
Mont Saint Michel muy impresionante y muy
incontournable, imprescindible, vamos... Dicen que muy masificado,
por la tarde no lo parece tanto. Tuvimos la ocasión de ver el
atardecer en la bahía, muy muy bonito; a la vuelta al coche
espectacular la puesta de sol sobre el Mont Saint Michel.
Paliza
de nuevo el camino de vuelta a casa (ay ese error de cálculo...),
llegamos con la noche cerrada, casi a las 23:00, que en Francia eso
es como las 3:00 de la mañana en España.
Día 3, 17 de
agosto. Normandía
Después de habernos hecho 800 Km en 2 días,
que se dice pronto, hoy por fin tranquilitos, playas del desembarco,
ahí al lado mismo, a 9 Km. Conocemos a otros huéspedes en el
desayuno, pareja alsaciana y pareja gay de francés y catalán. Muy
agradable la charla, hoy no hay prisa, el día está muy nublado y
amenaza lluvia.
Primera
parada, la Pointe du hoc, impresionante el sitio, más después de
haber leído la historia de cómo los rangers la tomaron el 6 de
junio del 1944. Chispea un poco y hace un viento fortísimo, nos
tenemos que refugiar a ratos en nidos de ametralladoras y búnkers
alemanes. Vistas chulas de Utah y Omaha beach. Creo que ese lugar no
me hubiera impresionado tanto en un día soleado con miles de
turistas, el frío y la lluvia le dieron el toque dramático.
Incontournable aussi...
Segunda parada, Omaha beach, un poco
decepcionante. Con toda la historia que tiene detrás, no deja de ser una playa
y un monumento, nada que ver con la Pointe du Hoc.
Tercera parada,
cementerio americano, Colleville-sur-Mer, recomendable visitar antes
el memorial y ver al menos el primer corto; otra cosa no, pero lo que
es hacer películas los americanos lo hacen muy bien, el nudo en la
garganta y los vellos como escarpias... El cementerio,
sobrecogedor... 9.000 cruces blancas sobre el césped, la llovizna,
el viento, las vistas sobre Omaha beach... pues eso, sobrecogedor,
se te hiela la sangre de pensar en lo que pasó allí hace 70 años...
la llovizna se convirtió en lluvia y el viento no cesaba, el día
estaba poniéndose cada vez peor, habrá que buscar la ocasión para
volver...
Cuarta
parada, Longues-sur-Mer, a ver las baterías antiaéreas alemanas...
parada muy corta, llovizna y fortísimo viento... las baterías muy
bien conservadas, desde los acantilados ya vemos la última parada
del día...
Quinta parada, Arromanches, para ver la playa Gold,
UK, y restos del puerto artificial. Pas mal pero comparado con la
Pointe du Hoc o el cementerio americano... eso sí, tienen montones
de restos de la guerra por las calles (tanques, cañones, vehículos
anfibios, lanchas de asalto...), por no hablar de las decenas
de museos que proliferan por la zona...
El día no se arregla así
que merienda-cena en el McDonald y a casita a descansar y ver llover
por la ventana.
Día 4, 18 de agosto. Normandía
Despedida
de Gérard, Hélène y su nieta tras desayuno de pancakes, coulis de
limón, macedonia de frutas, café con leche... le vuelvo a dar las
gracias a Gérard por haberme impreso las tarjetas de embarque de
Ryanair, qué peso me quitó de encima el buen hombre... muy recomendable el sitio,
B&B Les Oiseaux de Passage... pasamos por la fábrica de
caramelos normandos de Isigny para llevarnos un recuerdo...
Imposible, las 10 de la mañana y la gente aparcando en doble fila y
haciendo cola pa comprar los caramelitos de marras... Pues nada,
habrá q volver.
Rumbo a
Rouen pues. Aparcamos en el mismo centro, desierto hasta tal punto
que tuvimos que preguntar dos veces si era festivo... “la gente
está de vacaciones” es la respuesta las dos veces... en fin, será
verdad entonces... Catedral imponente, centro histórico precioso, le Gros
Horloge (el reloj astronómico, vamos), la iglesia de Santa Juana de
Arco tan modernita... muy recomendable Rouen, sí señor.
A las
15:30 rumbo al Château de Fleury-la-Fôret, realmente una mansión
tipo Downton Abbey más que un castillo... nos recibe Pierre, el
dueño, y nos enseña la habitación (Chambre des Hommes d'Affaires);
la primera impresión es que es un sitio rancio tirando a decadente,
decoración antigua, olor a cerrado... Las niñas un poco acojonadas
porque decían que había fantasmas y que los cuadros las
miraban...la verdad es que tanto cuadro y tanta foto antigua te ponía
los pelos de punta pero delante de las niñas... en fin...

Dejamos
las cosas y vamos a ver el pueblo cercano de Lyons-la-Fôret, muy
bonito, muy pintoresco y muy chico, en media hora ya está más que
visto. Vemos precio de restaurantes y están un escalón por debajo
del Bulli, así que Plan B, buscar una tienda y comprar avíos para
cena en la habitación. Pequeño problema: no hay tienda en el
pueblo, una panadería, un hotel y cuatro restaurantes, hay que ir a
un Carrefour Market a 9km, en la megápolis de Charleval... fíjate,
creo que van a abrir hasta un Lidl...
A la vuelta al hotel, la
cosa pinta diferente... hay una luz preciosa al atardecer, las
habitaciones (dormitorio principal con chimenea, habitación de las
niñas con 2 camas y el cuarto de baño) ya aireadas y con esa luz
son de lo mas acogedoras, todo súper limpio. Baño y cena low cost
en nuestro dormitorio, las niñas siguen pelín asustadas pero el
cansancio las vence y en 20 minutos están ya dormidas. Mientras
todos duermen abro la ventana para contemplar un cielo lleno de
estrellas, ni una sola luz, ni un sólo ruído, sólo el sonido de
los grillos... intensa sensación de paz... una pasada...
Día
5, 19 de agosto. París
Sobrevivimos a la noche en el castillo del
fantasma de la señora Mathilde y a la mañana desayuno en la antigua
cocina compartiendo mesa con franceses y belgas. El belga parecía el
colega el mayordomo de la señora Mathilde... parecía que de un
momento a otro nos iba a preguntar "han dormido bien los
señores? La habitación de la difunta señora Mathilde es la mejor
del castillo, en ella murió tal día como hoy hace 30 años..."...
la madre que lo parió... Visita corta por el “Museo de las Muñecas
que Acojonan que te Cagas" y rumbo a París. La ruta Michelin
decía hora y media y fue mas o menos así, no cometimos fallos y nos
plantamos en la capital a la hora prevista, 20 minutillos de retraso
por un atasco a la entrada en la A 86 y por unos putos gitanos
rumanos que estuvieron a punto de jodernos la llegada a París, hijos
de puta hay en todos sitios y esta vez nos tocó a nosotros... un
susto y ya está... Le llenamos el depósito al Ypsilon (buen carro,
sí señor, me ha sorprendido muy gratamente) y soltamos por fin el
coche, sólo que en vez de la Gare du Nord lo dejamos en la Gare de
l'Est... pequeño error de cálculo, nadie es perfecto, están la una al
lado de la otra.... En fin, a todo esto, desde que vimos nuestro
primer error de cálculo en las distancia en Normandía (800 Km en
los 2 primeros días con 3 días más de coche por delante) me estuve
temiendo que íbamos a pasarnos de largo los 1250 Km de franquicia,
que a 0,40 € el Km me hice a la idea de que nos iba a salir cuanto menos por 20
o 40 € de penalización la broma... en fin, a lo que iba, que al
final, believe or not, fueron 1249 Km... al límite...
El hotel (Midnight Hotel Paris)
muy cerca tanto de la Gare du Nord como de la Gare de l'Est, la
habitación (403) bien pero pequeña para 4 personas, en fin, da igual,
para un rato que íbamos a pasar... Dejamos las maletas y a la calle a pasear por París... Compramos un carnet de metro para adultos y otro para
niños y nos plantamos en Notre Dame, después de 3 ó 4 o no sé
cuántas veces van ya es como el que coge el 2 en Los Arcos pa ir a la
Macarena o el 34 en el Prado pa ir a Reina Mercedes... Comida en el
Hippopotamus de la Rue de l'Hôtel Colbert y metro hasta, bien sûr,
la Tour Eiffel... Paseo hasta Trocadero, Arco del Triunfo, Campos
Elíseos y Louvre... un paseíto... muy bonito, muy agradable pero ya muy muy cansados todos.. encima
nos empezó a chispear, así que ya está bien por hoy, cena en
italiano y a dormir al hotel.
Se me olvidaba, nota para viajeros a
París: zona de Gare du Nord/Est, una gente regular, rarita
rallando en lo sospechosa...
Día 6, 20 de agosto.
París-Londres
Nos despertamos tarde y desayuno en la habitación
del hotel, a las 10:30 salimos rumbo a la Gare du Nord para
coger el Eurostar, aunque no sale hasta las 11:43, nunca se sabe... y
menos mal que fuimos con tiempo... el Eurostar es más o menos como
un aeropuerto internacional, duty free, aduana francesa, aduana
inglesa, scanners, arcos de seguridad... al final sólo tuvimos 10
minutos para aburrirnos. Me decepcionó un poco, me esperaba un tren
algo más sofisticado pero al final es como el AVE de toda la vida...
asientos para 4 con mesa, nos vino muy bien porque las niñas
estuvieron coloreando y jugando durante las 2 horas y cuarto de
camino (puntualidad inglesa), yo hasta di una cabezacita, me despertó
el anuncio de que íbamos a entrar en el túnel... 20 minutos a
oscuras, tampoco nada del otro mundo, no es el Dinotren...
oooohhh
Llegada a Londres Saint Pancras y de cabeza a comprar la
Oyster Card, por el módico precio de 27£ por cabeza tienes 3 días
de transporte ilimitado por la zona 1, niñas van gratis. Parece caro
pero al cabo de los días te das cuenta de que no lo es en absoluto,
si calculas 4,7£ por persona por cada single fare y la cantidad de
viajes en metro y autobús que hemos hecho en 3 días x 4 personas
hubiera sido una pasta que te cagas... en fin, Hotel Premier Inn
London Victoria, a 5 minutos escasos a pie de la estación, muy bien
situado y, para el nivel de Londres, muy apañao, muy recomendable.
Nos hace el check in Carolina, de Ciudad Real, muy amable y
servicial, nos recomienda coger el bus 24 desde Victoria hasta
Leicester Square y bien chulo que es el trayecto. Ambiente
espectacular en Londres, a su lado París parece Albacete. Picadilly
hasta la bandera, Trafalgar Square imponente de gente, Covent Garden
genial el ambiente y los espectáculos... Cena en Spaghettihouse y al
hotel a descansar que el día ha sido también de aúpa...

Una cosa
más, que si no lo digo reviento: 4£ un botella de agua, manda
cojone o no? Londres está a otro nivel...
Día 7, 21 de
agosto. Londres
Aprovechando la diferencia horaria nos despertamos
una hora antes, jeje... desayuno más que correcto en el hotel, hasta
las trancas de croissant, magdalenas, salchichas, bacon, huevos
revueltos y fritos, champiñones y to lo que se ponga por delante...
Con las pilas y el buche cargao, salimos hasta la Torre de Londres,
chulísima la exposición / exhibición de amapolas de cerámica
conmemorando los 100 años de la primera guerra mundial.
Hicimos el
amago de entrar pero es que ya se pasan 5 pueblos, 22£ la entrada de
adulto y 15 la de niño... es que son 93€, que son más de 15.000
pesetas...
estamos locos?
En fin, rumbo al Museo de Historia Natural,
me decepcionó un poco también, lo recordaba mejor, lo vi pelín
viejuno (y no sólo los dinosaurios, jejeje) pero a las niñas les
gustó que es lo que importa... A la salida del museo el día había
cambiado (como decían Crowded House “Four seasons in one day”),
hacía fresco tirando a frío y de vez en cuando chispeando... el
picnic en Hyde Park programado iba a estar pasado por agua, qué se
le va a hacer, aquí el tiempo es bastante impredecible y en 10
minutos aparecen 3 nubes en un cielo azul y te cae un chaparrón...
Parada obligada en Buckinham Palace y ahora el sol fuera, cómo te
queas?... Pero fueron 15 minutos, el día se estaba poniendo ya feo y
frío así que mejor volver al hotel a descansar y coger algo de ropa
de abrigo.



Hora punta en el metro en Victoria, vaya pasada, qué
cantidad de gente... manada de ñus saliendo del trabajo en Londres
rumbo a sus casas en la gran puñeta... Ya abrigaditos y con paraguas
en la mochila, just in case, tarde de tiendas... decepcionante la
tienda Apple de Regent Street, y chulísima la tienda de juguetes
Hamleys casi enfrente; aunque sólo vimos 2 de las 7
plantas las niñas alucinaron, ... las niñas y yo, que casi que me animo a comprarme un quadcopter... flipando
como un niño con la demo del colega... relájate Alberto, seguro que
lo venden en Amazon... jejeje... Paseo para ver Picadilly de noche y
cena en Friday. La poca vergüenza que se gasta esta gente, otra vez
(ya nos paso en el italiano del día anterior y nos volvería a pasar
al día siguiente), te ponen en el ticket que la propina (gratuity)
no va incluída y el TPV te pregunta si quieres dejarle o no... como
entendemos que 40£ (50€) por una comida ya lleva incluída la
propina le damos al NO, pero el puto TPV no te deja (!!!!), es el
camarero el que tiene que pulsar no sé qué botón para que ya te
pida el PIN de la tarjeta para pagar... en fin, pa chulo tú chulo
yo, o no?
Día 8, 22 de agosto. Londres
El cansancio ya va
pasando factura y cuesta echar a andar. Como el día anterior, hasta
las trancas de huevos, bacon, salchichas, champiñones, croissant...
Marta se apunta al desayuno Británico y se pide una tortilla
francesa... jejeje... esa es mi cachorrita... Y como siempre, nuestra
querida Victoria Station, esta vez rumbo a Southwark, Saint Paul y Puente del Milenio, muy agradable paseo, el tiempo sigue portándose,
a ratos...

Después nos vamos de compras por Oxford Street, bueno, en
realidad sólo fuimos al Primark (“praimark” que dicen allí).
Mucha ropa, buen precio, la gente va hasta con maletas vacías para
llenarlas allí de ropa... alucino... De camino a la National Gallery
paramos a comer en el Soho, lástima que con las niñas no se pueda
salir de burguer / pizza... acabamos en otro italiano, PizzaExpress,
otros 40£ y otra vez pidiéndonos la gratuity de los cojone al pagar con la
tarjeta... Que no, joer... que ya están bien cobradas las pizzas,
coño... Nota para viajeros con niños: todos los restaurantes tienen
menú infantil y juegos y pasatiempos para niños, a 40£ la broma ya
les vale, podrían regalar Barbies... Una vez repuestas las fuerzas,
paseo hasta la National Gallery a ver unos cuantos cuadros
impresionistas (las niñas estaban ya un poco al límite y no era
cuestión de echar la última tarde en Londres viendo cuadros por muy
de Van Gogh o Monet que sean) y en metro al hotel a descansar.


Penúltima visita a Victoria Station a recoger el billete del Gatwick
Express comprado online antes de comenzar el viaje; estaba yo pelín
preocupado porque no se podían llevar impresos desde casa como la
otra vez que los compramos, pero al final es superfácil en las
maquinas, y menos mal, porque las taquillas de Victoria están a tope
de gente a cualquier hora... Ducha rápida y en bus a ver Mamma Mia,
que con la cosa de ir en bus en vez de en metro casi no llegamos...
Carrerita hasta el teatro Novello y a ver la función... Primera
decepción, el teatro es muy viejo y lleva regular los años, no es
el mismo de la primera vez que fuimos, el Prince of Walles. Segunda
decepción, los asientos: a pesar de ser carísimos (198£ los
cuatro) y estar en el segundo gallinero, por momentos hay que estar
esquivando las cabezas de la gente para ver el escenario. Tercera
decepción, los actores no están a la altura de los de nuestro
primer Mamma Mia, o al menos a mí me dio esa impresión... Pero bueno,
nos lo pasamos genial, las niñas disfrutaron mucho y fue la guinda a
sus vacaciones. Con mas sueño y cansancio que hambre volvemos al
hotel en bus parando en un Tesco 24 horas a comprar sandwiches para otra cena low cost en la
habitación.
Día 9
Último día, nos
cuesta levantarnos, parte de la culpa la tiene, lógicamente, el
cansancio acumulado, y el resto de la culpa la tiene lo cómodo de
las camas y lo silencioso de la habitación, la 115, al final de un
laberinto de pasillos, muy muy tranquila; el lema del hotel es “A
great night's sleep guaranteed” y vaya si lo cumple... Desayuno a
vida o muerte otra vez, check out y dejamos las maletas en consigna.
Paseo un poco a marcha forzada hasta Westminster y Big Ben, para
despedirnos de Londres y hacernos las ultimas fotillos, y paseo ya
algo más tranquilo de vuelta hasta el hotel. Recogemos las maletas y
nos despedimos de Carolina, muy amable desde el primer día con
nosotros.

Ultima visita a Victoria Station, vamos buscando
devolver la Oyster card y que nos devuelvan las 5£ de depósito de
cada tarjeta; en 10 minutos solventamos el trámite con una noticia
buena y otra mala, la buena es que en lugar de 10£ que pensábamos nos devuelven
13£, la mala es que en lugar de ingresarnos la pasta en la tarjeta
de crédito nos lo dan en cash, o sea, que hay que gastárselas en el
aeropuerto.
Pitando hacia los andenes del Gatwick Express porque
justamente hoy sólo hay trenes cada media hora... el tren a punto de
salir, lo pillamos de milagro y ya estamos camino del aeropuerto...
Me sorprende que con lo que son los ingleses no aparece ni un revisor
a controlarnos si llevamos o no los billetes... la respuesta a la
llegada, para salir de la estación es cuando te lo piden... ay,
pillines...
Gatwick es un gran centro comercial que, mira por dónde, también tiene
aviones... Nos comemos los sandwiches en la zona habilitada, genial:
cargadores para móviles, free WIFI 45 minutos, hasta asientos relax
tienen... Pasamos los controles y... pubs, cafeterías, tiendas de
marca... ya tienen hasta McDonald y Harrods! Nota para viajeros low
cost: los servicios de Gatwick sólo tienen agua caliente, o sea que
por huevos tienes que comprar botella de agua... no son las 4£ del
italiano pero tampoco es barato... Últimas compras y embarcamos, los
de Ryanair han mejorado en algunas cosas (puedes llevar un segundo
equipaje de mano, tienes asiento asignado...) pero, lo mismo fue
casualidad, los dos vuelos llegaron con retraso, cosa que nunca nos
había pasado a pesar de los embarques “mariquita el último” o
los embarques de 40 minutos con varios pasajeros en silla de rueda;
en este vuelo de vuelta nos tuvieron casi 50 minutos en la pista
esperando a que un tractor colocara el avión en la pista... pero
bueno, fresquitos y sentados juntitos después de 9 intensos días
por esas tierras de Dios...
Seguramente las mejores vacaciones de mi
vida, gracias Estefi, gracias Paula, gracias Marta. Os quiero.