viernes, 26 de diciembre de 2014

Joyeux Anniversaire


Otra vez París, 2 veces en un año y 5 ó 6 veces que van ya en total... que dicen por ahí las malas lenguas que al final nos vamos a acabar empadronando allí... nos han pillao... Esta vez en diciembre, que to no va a ser pasear en chanclas por los Campos Elíseos... máxima temperatura prevista: 5º... Invernalia no, más al norte del muro... pero bueno, tú sabes, lo de la sarna y el gusto, y lo de las tetas y las carretas... en fin... Pertrechados para conquistar el invierno del norte de Europa nos preparamos para el vuelo nocturno con Transavia, que ya da rabia llegar tan tarde, pero es que encima los Chriqui nos habían invitado a celebrar el Shabbat con ellos... pues eso, honrados pero otra vez será... Vuelo sin más historia que haber coincidido con la seño de Marta (Beatriz) y con compañeros de trabajo de Estefi (el Paco y la Adela)... Cena low cost en el avión y llegada puntual a las 22:15 de la noche a Orly Sud. Pa no complicarnos la vida, taxi hasta París, otra vez taxista negro como en Charleroi y otra vez taxista espabilao, con la charla, el prenda nos dio una vuelta turística por París antes de llevarnos al hotel... en fin... ojalá te lo tengas que gastar en botica...
Hotel Excelsior Latin, Rue Cujas, junto a la Sorbonne, no muy buena pinta por fuera, la verdad, pero por dentro nada mal. Teníamos previsto paseo nocturno por París pero las niñas llegaron reventaítas, así que a dormir que mañana hay mucho que ver...

Como buenos viajeros low cost, las niñas desayunaron en la habitación, batidos y croissants del Mercadona, nosotros café (gratis??? Agradable sorpresa del hotel) junto a recepción mientras planificamos los desplazamientos, ya pillaremos algo en alguna patisserie... jejeje... Ni una nube en el cielo pero un frío que pela, 1 gradito, pas mal... agradable paseo hasta Notre Dame, exteriores del Pompidou, primera visita a Châtelet-les-Halles y metro hasta el Sacré Coeur. Paseíto por Montmartre y Moulin Rouge camino de Lafayette. Comida en el Burrikin de la Gare de Saint Lazare pa recuperar fuerzas y camino de los Champs Éĺysées a ver los mercados navideños y la iluminación nocturna, que en París la encienden a las 5 de la tarde, noche cerrada... Pues para hacer tiempo mientras encienden las luces nos subimos a la noria del Carrousel, 30 pavos los 4... caro pero merece la pena, unas vistas muy bonitas de los Campos Elíseos iluminados, Louvre, Tour Eiffel... Bueno, po al hotel a por los regalos y a cenar a casa de los Chriqui. Ya hacía 3 años que no nos veíamos, une soirée très agreable, la habitual charla entre amigos... familia, niños, viajes, política... en fin, lo que se viene a llamar arreglar el mundo... una pena que vivan tan lejos, o una suerte que vivan en París, según se vea... en fin, comme
d'habitude, fulminados en la cama en 0,2... mañana más y mejor...








Pues como el día anterior, las niñas desayunan en la habitación (39) y nosotros el cafelito cortesía del hotel. Saint-Germain-des-Prés y el Pont des Arts camino del Louvre, que vaya tela, vaya tela cómo tienen el puente de candados, da pena de verlo... en fin, ellos allá, si tienen a 5 negros vendiendo candados en el puente y nadie les dice na, luego que no se quejen...


En fin... bueno, Louvre primer domingo de mes gratis, tomen ustedes buena nota... pequeño problema, si normalmente hay colas de más de una hora para entrar pagando 12 pavos, si hoy se entra por la patilla veremos a ver lo que nos encontramos... pues sí, 3 horas de cola nos dicen... o sea que pasando de Louvre, otra vez será... po no... mira por donde, se nos ocurre preguntar a un trabajador del Louvre si es cierto que son 3 horas de cola; nos dice que así es, pero que hay otra entrada con menos cola, por el centro comercial Carrousel du Louvre... bueno, por probar no se pierde nada... entramos y... no hay absolutamente nadie... pero nadie nadie nadie... too good to be true... no puede ser... scanner pa la mochila, arcos de seguridad y sin darnos apenas cuenta estamos ya dentro del museo... coño, que hasta preguntamos si ya estábamos dentro o no... en fin, un pelotazo... y con el frío que hacía en la cola, allí calentitos viendo cositas... la Victoria de Samotracia, la Coronación de Napoleón, Venus de Milo, gente viendo la Mona Lisa, gente haciéndose selfies delante de la Mona Lisa, allí a lo lejos la Mona Lisa... con to y con eso lo que más le gustó a las niñas... redoble de tambores... se admiten apuestas... rien ne va plus... la momia, sí señor.



Bueno, po después de tanta cultura y tanto arte habrá que comer, no? Nos quedamos en el centro comercial del Louvre, puyazo no menos doloroso por previsible, pero bien a gusto que estuvimos, y calentitos, que ya empezaba a empeorar el tiempo y camino del hotel nos empezaron a caer algunas gotitas... Metro a Châtelet (encore) y RER a Val d'Europe, penúltima parada antes de Disney. Cuando salimos del tren ya llovía más, menos mal que para ir de la estación a los apartamentos se podía pasar por el centro comercial Val d'Europe, que no he visto cosa más grande, tiendas y tiendas y más tiendas, y bares y heladerías y restaurantes y pastelerías y más tiendas... coño, una FNAC, una tienda Apple, un Alcampo de dos plantas (…), por tener tiene hasta un acuario... bueno, 15 minutos paseando entre tiendas y tal y tal y de vuelta a la realidad: frío, viento y lluvia, noche de perros a las 6 de la tarde... pero bueno, los apartamentos muy cerca, llegamos en un momento, todo muy bien, muy nuevo, muy funcional, muy completo... muy recomendable. Esa noche tocó cena low cost en el apartamento, pero muy requeteagusto, como en casa, que la noche no estaba pa está en la calle... lo dicho, muy recomendables los apartamentos Hipark.

Y llegó el día D... cumpleaños de Marta... nos vamos para Disney!!! Bien abrigaditos y con paraguas, que el día pinta regulá na más... nos recoge en la misma puerta de los apartamentos el bus 50 que nos lleva by the face al parque, que por cierto está cerquísima... pero de todos modos un puntazo que te lleven gratis, no?

Validamos las entradas compradas online en la FNAC Francia y pa dentro... qué bonita la decoración navideña, qué bonita la música navideña, qué frío dios mío de miarma y qué coño hacen tantos niños en Disney que no están en el colegio? Yo que me pensaba que íbamos a estar en familia, tomarme un cafelito con Mickey pa darle conversación y entrar en calor y aquí hay más gente que en la guerra... de todos modos, ni mucho menos la pasada de gente de agosto... Bueno, po la malajá de la lluvia desde que pisamos el parque, chirimiri, orbayo, calabobos o como lo llames, nada serio porque realmente muchísimas atracciones son cubiertas, pero como que desluce el día.


Bueno, po al lío... It's a small world (lo de las muñecas del mundo, vamos, que todavía tengo la cancioncita en la cabeza...), desfile de princesas, Pinocho, tazas locas, Piratas del Caribe, Buzz Lightyear, Peter Pan, Big Thunder Mountain, Autopia... muy muy bien... las niñas fliparon con la montaña rusa, los piratas y Marta se meaba de risa en el coche de Autopía, qué buen rato pasaron (pasamos...). Después de la comida ya dejó de caer el chirimiri, a tiempo para el desfile de Navidad, precioso... y a las 5 misteriosamente todas las atracciones empezaron a tener problemas técnicos... todo el mundo a las tiendas hasta las 7 que empezó el espectáculo en el castillo, eso sí que es una pasada... sales del parque con ganas de volver, pero volver en verano, a pesar de la gente y a pesar de las colas, porque pagar lo mismo por la mitad de tiempo, que te cierren las atracciones a las 5 de la tarde, que te pille un día malo frío o de lluvia... en fin, que muy bonita la experiencia navideña en Disney pero no sé yo si volvería otra Navidad por allí...


Para rematar el día de cumpleaños de Marta nuestra intención era cenar en el Cafe Mickey, en el Disney Village, los personajes Disney pasando por las mesas haciéndose fotos con los niños, genial, no? Dos problemillas: primero, no hay mesa ni admiten reservas para después; segundo, menú infantil 33 pavos, menú adulto 50 pavos... la cena con los putos muñecos viene a salir por 30.000 pesetas... en fin... no sé yo si al final nos vino bien que no hubiera sitio... la alternativa fue el Planet Hollywood, nada barato pero ya un precio razonable... Bueno, bus de vuelta hasta el apartamento y a descansar, que estamos los 4 para el arrastre...

Martes 9 de diciembre, se acabó lo que se daba y, mira qué malaje hoy ni una nube en el cielo, tiene cojone o no? Bueno, po con los ojo engurruñío con tanto sol después de dos días de penumbra, caminito de la estación RER sin tener todavía muy claro cómo ir al aeropuerto, porque las opciones que nos dieron en recepción eran:

a. Taxi concertado por la módica cantidad de 80 euros (después he leído en foros que llegan a cobrar 110€... la madre que los parió)
b. Bus desde Disney a 20 pavos por adulto y 16 por niña... 72 euros

En fin, como elegir entre caro y caro... pensamos que lo mejor sería coger RER A hasta Châtelet (ooootra vez) y allí cambiar a RER B hasta Antony, cerca de Orly. Una vez allí ya veríamos... Bueno, pues nos da por preguntar a la chica de ventanilla de la estación RER de Val d'Europe y nos dice que si no tenemos prisa hay una alternativa muuuucho más barata: RER hasta Châtelet (quoi d'autre), metro línea 7 hasta estación terminus de Villejuif y allí coger el tramway T7 hasta Orly. Genial, los 4 por poco más de 20 euros... y sin atascos... a partir de ahora le van a dar mucho por c*** a los cabroncetes de los taxistas del aeropuerto... nunca mais.




Bueno, almuerzo low cost en el aeropuerto, apurando últimos momentos en París en el duty free y de vuelta a Sevilla sin incidencias, muy bien de nuevo los de Transavia... y aquí estamos, esperando a ver si nos contestan con lo del padrón.

jueves, 23 de octubre de 2014

Ñete と Noe's Bodorrio

Te invitan a la boda del cuñao de tu cuñá y te preguntas “¿Y yo qué coño pinto allí?” O no? Familia política de mi familia política... Cuñás, suegros, compañeros de trabajo de Estefi... na más que falta Montoro y una cuadrilla de inspectores de Hacienda... Me explico, que no es que vayas con un puñal en el pecho pero como que uno no va igual que cuando va de cervecitas con los colegas del instituto, a que no? Po mira por dónde, fíjate tú, cosas de la vida, mu bien pero que mu bien que lo pasemo, extraordinario... como decía aquel: “Nuestro Señor Jesucristo nació en un pesebre / Donde menos se piensa salta la liebre”

Llegamos tarde a la iglesia, Montequinto City, un poco sin querer queriendo y un poco como que pa qué llegar tan pronto teniendo tol día por delante, no? Bueno, po llegamos y pillamos la misa ya empezada, vale? Po desde que llegamos con la misa a medias hasta el final, estuvimos allí aguantando yesca más de hora y media... un partido de furbo con prórroga... pero un partido de regional preferente... malo, malo, infumable... El cura por lo visto tenía compromiso con la familia de la novia y el buen hombre quería agradar, no se limitó a dar misa, casar novios y “podéis ir en paz”, sino que le dio por evangelizar, y se fue gustando, como José Tomás con un Torrestrella en San Isidro, se puso a explicar todo lo que estaba haciendo y por qué lo estaba haciendo... homilía, eucaristía, el cuerpo de Cristo, la sangre de Cristo, los anillos, las arras... coño, que nos dijo hasta cuántos litros de agua convirtió Cristo en vino en las bodas de Caná... qué brasa nos dio... nos contó por qué había escogido el color beige de la pintura de la pared de la iglesia, nos dio clases de latín explicándonos de donde viene la palabra “matrimonio” (“de mater, la madre”) y “familia” (“de famen, hambre, comida”)... y no podían faltar los típicos consejos que dan todos los curas del mundo a los recién casados, ellos que tanto saben de convivencia en pareja, discusiones, educación de hijos, y de pagar la hipoteca... en fin... un cura progre tirando a hipster, coño que el Padre Nuestro de toda la vida él lo llama Padre Bueno, porque sí, porque él vale pa eso y pa más... po no que puso en fila pa comulgar a los fieles separando a los celíacos... que ya puestos podía haber hecho el chiste y hubiera triunfao: “como sois intolerantes al gluten, a ustedes en vez de una hostia os voy a dar una patá en los huevos”... en fin, un personaje... se despidió el colega advirtiendo que a la salida de la iglesia no le tirásemos arroz a los novios a la cara, que es mu desagradable perder un ojo el día de tu boda, no? Bueno, más o menos, en realidad habló de la sensación al tocarle el pelo a una novia y encontrarte arroz... inquietante comentario viniendo de un cura, no?

En fin, entre los nervios del momento y la misa XXL no es de extrañar que a la madrina le diera un soponcio a la salida de la iglesia... pues lo típico, el caramelito, los pies parriba, la Cocacola y jumo, caminito del Aljarafe. El Loreto, entre Umbrete y Espartinas. Muy buenos recuerdos de la boda de Patri y MªAngeles 5 años atrás, igual de bonito que lo recordaba... día espectacular, to dios buscando sombra, y ahí estuvo listo el Paco, cogimos una mesa que estaba al sol, a unos 74º calculo yo, y nos la trajimos a la sombrita... qué punto, qué acierto, qué alegría de brisita, qué fresquitos los botellines, qué rico el jamón, qué buenos los entremeses, qué reventón va a darme el botón del pantalón... que te digo una cosa, que a mí me dicen en ese momento que ahí se acaba la boda y salgo de allí contento y feliz, pero no... 

Acaba el aperitivo y nos hacen pasar al salón de celebraciones, y pa el camino me pido un gintonic con su lima y su pepino, que últimamente parece que si no tiene pepino no es un gintonic... oye, y como que me hizo de digestivo y me dejó flama pa lo que venía después, revuelto con langostinos y de segundo solomillo... sin palabras...

Bueno, po se acaba la comida y empieza el chimpún, que después de enterarme de que pa la despedida de soltera de la novia habían contratao a un stripper enano, estaba yo vacunao de espanto, me esperaba un coro rociero, una coreografía guapa de los amigos de los novios, una vaquilla, un toro mecánico, una partida de pokino... pero no... no surprises, muy muy bien... La verdad es que se lo curraron tela, hubo de todo y todo bueno, y creo que no decepcionaron a nadie, o al menos a mí no, y mira que últimamente estoy exigente tirando a joío... Dj & barra libre (of course), barman preparando daikiris, caipirinhas, mojitos y gintonics a cascoporro, fotocall, Powerpoint con fotos de los novios, chuches para los niños, pastelitos para las madres... pero inevitablemente llega un momento que te empieza a dar la bajona, parte por la digestión de tanta comida rica, parte porque los botellines, gintonics y mojitos empiezan a pasar factura y parte por el engendro de música (?) de boda a toda ostia que te hace huir del salón a buscar refugio y un poco de aire fresco en el jardín... y en esas estábamos cuando llega... el stripper enano... que no, que lo que llegó fue una charanga!!!! De la tacita de plata, Los Sones de Cádiz, qué arte, sí señor... to dios a bailar, tol mundo con peluca, gafas, sombreros, collares, cubata en mano... qué bien lo pasemo... pechá reí y pechá bailá... Y que no me entere yo que ese culito pasa hambre, que empiece la barbacoa!!! La madre que los parió, qué bien organizao todo, no les faltó un perejil... hacía tiempo que no me lo pasaba tan bien en una boda, sí señor, chapeau.


Gracias, enhorabuena y muchas felicidades a los novios.

viernes, 3 de octubre de 2014

Dani Martín


Y al día siguiente, regalo aniversario: concierto del Dani en Sevilla, también a las diez... Como decían las previsiones, durante toda la tarde cayeron chaparrones a cascoporro pero conforme se acercaba la hora del concierto se fue despejando, no nos iba a pasar como el concierto en Córdoba de El Canto del Loco de 2008... o sí... a ver... Po venga, vámono pa Sevilla tempranico y vamos buscando aparcamiento... Opción 1: casa de los suegros no hay, Torneo tampoco, Arjona tampoco... ea, po a la Torre Pelli mismo, total, un paseíto agradable hasta el auditorio... Pillamos asiento en la grada y a esperar comiendo pipas mientras los teloneros se desgañitan en el escenario... qué malitos...
Y empieza el concierto y, como siempre, muy bien, ganándose al público, muchas ganas, buen sonido, bien elegidos los temas suyos, bien elegidos los temas de El Canto del Loco... bastante bien la primera parte del concierto y muy muy bien a partir de los bises, pequeña sesión jamming y homenaje a Sabina incluídos...

Como dicen en Audi, “Clientes sumamente satisfechos”, casi 2 horas y media de concierto, sonrisa de oreja a oreja...
 y acalorao que sale uno de dar botes y chillar entre zagalas como que agradece unas gotitas de lluvia que refrescan el ambiente... pero coño, las gotitas fueron engordando hasta que se convierten en lluvia tropical... y vio dios que era bueno y dijo “ahí va agua” y empezó a diluviar que llegó un momento que me dio la risa nerviosa de estar ya calao hasta los huesos y que cada vez llovía más fuerte... chubasquero calao y pegaíto a la piel, camiseta empapá, pantalones chorreando, zapatos encharcaos... y de perdíos al río, ya pa qué correr... me faltó ponerme a bailar en los charcos como Gene Kelly...
El chubasquero de Estefi se ve que venía de fábrica preparao pa monzones, gotas frías y diluvios varios, pero lo que es el mío... y así fue como llegué yo al coche... y suerte que no hacía frío... Metemos los chubasqueros en el maletero, me siento a conducir y el agua clara me chorrea espalda abajo, empapada como estaba la camiseta... ea, alia jacta est, que sea lo que dios quiera, a conducir sin camiseta, no creo que con la noche como está me encuentre a muchas patrullas de la guardia civil en el camino... y suerte que no hacía frío... no hacía frío hasta que se empañaron los cristales y hubo que abrir las ventanillas y encender el aire acondicionado pa desempañarlos... ay omá qué frío... bueno, pues así acabó la noche del concierto, con una ducha caliente, un Nesquik más caliente y una tostá... y para quien se quedara con la duda: sí, sí que nos encontramos no una sino dos patrullas de policía, pero ya en Alcalá, y bueno, lo de la policía Alcalá ya se sabe... pero esa es otra historia...


Nocturna 2014


Un año más el galgo del Cerro del Moro no faltó a la cita, y ya van 6... último viernes de septiembre, diez de la noche... en fin, business as usual. Este año 8,5 Km, ningún ironman ni ultra marathon, no, ya, pero me ha costado más de la cuenta llegar a ponerme medio en forma este año, hasta la última semana no las tenía yo todas conmigo para terminar la carrera decentemente, que tampoco es cuestión de ir haciendo el ridículo bufando y resoplando por las calles de Sevilla, que ya no tiene uno edad de eso...


Querían 25.000 corredores y había 25.000... y más... yo diría que bastantes más, o al menos se tenía la sensación de “este año se les ha ido esto de las manos”... había dorsales oficiales con números por encima del 25.000 (no lo entiendo), fueraparte los piratillas que habían escaneado el dorsal y hacía la carrera de gorra o los que directamente iban sin dorsal... o sin camiseta... muchísima gente, demasiada gente, tendrán que controlar esto de otra manera o reducir el número de dorsales porque de seguir así en unos años acabaremos haciendo el recorrido andando, la romería nocturna del Guadalquivir... de sevillanas maneras, no?

-“Bueno, qué, y la carrera qué?”
-“Mucha gente, mucha calor, poca cerveza”

Eso es lo que le contesto a la gente cuando me preguntan qué tal me fue la nocturna; de la calor y la humedad tampoco tienen la culpa los organizadores, el año pasado, aún con la que nos cayó, se corría más a gusto que este año... asfixiante... pero de lo que sí tienen bastante culpa es del caos y de la falta de infraestructura a la llegada, meter a tanta gente por un callejón para entrar en la Plaza de España, corredores incorporándose a mitad / final del recorrido (no lo entiendo tampoco), poca gente sirviendo bebidas a la llegada... y encima pagar por ello... pues sí, pensándolo fríamente te dan ganas de no volver, pero luego pasa como en la sevillana “siempre me dice lo mismo y to los año hace iguá”

martes, 16 de septiembre de 2014

Camping Pinar San José 2014


Fin del verano, se acabaron las vacaciones, y para fin de fiesta escapada a la playa con los amigos del cole de Paula, como el año pasado, camping Pinar de San José, en Los Caños de Meca, sitio muy recomendable, a la vista está, hemos repetido y tenemos intención de volver el año que viene.
Como piden los de la DGT, salida escalonada, pa no colapsar la Nacional IV... conforme fuimos saliendo de los trabajos, hala, como la copla: cortando el viento caminito de Jerez... a la salida del curro me esperaban con el coche arrancao Estefi, las niñas y un bocata de jamón york y salchichón... a las 14:31 ya estábamos nosotros en ruta, este año llegamos los primeros... jejeje... Soltar las cosas, airear el bungalow y enflechaos pa la piscina con José Antonio & family, que llegaron minutos después que nosotros. Tardecita de piscina muy agradable, el tiempo genial para ser 12 de septiembre... algo bueno tendría que tener el cambio climático, no? Que to no van a ser inundaciones, sequías y los negritos esmayaíto los pobre... Para cuando llegaron Carlos, Joaquín & families ya se había hecho de noche, hora de preparar las mesas y empezar con los botellines, tortilla, lasaña y pucherito pa los niños... y de lo mío qué? Pa cuándo vamo a dejá la parrillada de secreto ibérico? En fin, mi gozo en un pozo, mañana será otro día... Y después del postre resulta que hay mojito y caipirinha... y resulta que soy yo quien los tengo que hacer... y resulta que no hay ni ron, ni lima, ni hierbabuena... bueno, se hizo lo que se pudo con lo que había y, aunque a mí no me gustó mucho lo que salió de allí, a la gente parece que sí... que en estando dulzón, mucho hielo y bien despachao de alcohol la gente se bebe cualquier cosa... o no?

Desayuno comunitario también en nuestro porche (casa 83) a base de pan de pueblo, aceite, tomate, fruta... y café de la Dolce Gusto, que pa eso tenemos un buen maletero... oye, que digo yo que el pan de El Cuervo será mu artesanal, mu rústico, mu de pueblo y mu sano pero que a mí me sigue gustando más el del Mercadona, no me parece mu normal que un pan recién comprado tenga la corteza dura como un cuerno... una de dos, o los córvidos (o como se llamen los lugareños) han desarrollado unas mandíbulas de mastín napolitano o se quedan con los sevillanitos que paran allí, incautos, camino de la playa y les venden pan ya asentaíto.
Para después del desayuno ya era oficial la noticia: la carne para la parrillada de la noche venía en mal estado, verdosa, en el frigorífico una peste que echa p'atrás y unas ganas de cagarte en los muertos de Badía y su puta madre... en fin, como decía mi abuela, que en paz descanse, “perder no es perder, que es ganar pa otra vez”, así que a Badía le van a dar mucho porculo a partir de ahora y a los que se os pase por la cabeza comprar allí ya sabéis lo que os puede pasar... Badía nunca mais.
A todo esto, cisma en la unidad del grupo tras el desayuno: equipo A se va de paseo a echar la mañana en la playa de Zahora, sin sombrilla, sin toalla, sin protector solar, sin sombrero, sin dos dedos de frente (…), equipo B se queda tan ricamente en la piscina... pues sí, equipo B somos nosotros... que nos podríamos haber llamado perfectamente equipo azul y ellos equipo rojo, por cómo llegaron de la playa esas criaturitas... animalito... Para el almuerzo arroz con carne frente a la casa 85, chez Joaquín, buscando la sombrita, que el cambio climático nos estaba dando un sábado glorioso... y bien rico que le salió a Cristina el arroz... muy rico y mucho, que podíamos haber invitado a arroz a medio camping... coño, hoy traigo un tupper con sobras para comérmelo en el curro...

Y sin pausa para la siesta, en coche a la playa de El Palmar... la que dicen que es una playa salvaje... salvaje mis cojones... A ver, si salvaje significa no tener duchas ni paseo marítimo entonces sí que es una playa salvaje, pero una playa con al menos 5 escuelas de surf, otras pocas tiendas de perroflautas, lo menos 6 bares chill-out, otros 5 o 6 o 7 aparcamientos, a 3 pavos el coche, 2 si vas por la tarde, pa que veas qué buena gente... o sea, que salvaje lo que se dice salvaje, no lo veo yo mu salvaje... En cualquier caso, la playa de El Palmar es una pasada, y la tarde del sábado estaba espectacular, olas impresionantes, montones de surfistas, hordas de perroflautas y, la guinda... se oyen tambores en la lejanía... acercándose... que me pensaba yo que iba a ser la típica pandillita de gandules haciendo capoeira o batucada o cualquier payasada similar, pero no... un grupo folklórico de Gambia, Senegal o cualquier país de esos, cuatro negros con tambores, otro negro animando al personal dando palmas y otro con un taparrabos y la cara pintada y con pinta de ser el jefe de la manada... dando botes y sacando a bailar a señoras entraditas en años moviendo el culo y lo que cuelga al ritmo de los tambores... con to y con eso, lo más espectacular del grupo eran dos mozas en tanga que acompañaban a los negros... mientras niños y señoras estaban pendientes de los brincos y cucamonas del negro, el personal masculino no apartaba la vista de las mozas y de lo bien que llevaban el ritmo... entre otras cosas... ay omá...
Y qué bien lo pasemo luchando con las olas de la mano de Marta y Lola... los mayores luchaban ya ellos solitos... qué buen ratico echaron entre risas y revolcones... las mujeres a lo suyo, a tomar el sol unas y a comer pipas otras, que pa lo que se bañan bien podrían comprar bikinis de pana o de terciopelo... la madre que las parió, dos días en la playa y no se mojaron ni los pies... La puesta de sol muy muy bonita, hasta con banda sonora, como en las pelis... desde uno de los bares llegaba “Somos luz” de Macaco y La Mari... momento Ballantine...
Y de vuelta al camping ya de noche, cena a base de minihamburguesitas, pinchitos, salchichas, paté (…) junto con las sobras de la noche anterior, que como dice el refrán, “de lo mucho faltó y de lo poco sobró”, si hubiera estado la carne hubiéramos literalmente reventao... Y tras la tarta de cumpleaños de Cristina, mojitos y caipirinhas, versión 2.0... esta vez sí, con ron miel bien frío (Almirante, sólo lo mejor...), limón y una especie de acelga con sabor similar a la hierbabuena... esta vez sí quedé contento con el resultado, me hubiera podido tomar un par de copazos más pero nos quedamos sin existencias... vaya por dio... nota para el año que viene: menos comida y más bebida...

Y por la mañana desayuno comunitario de despedida, foto de familia y cada mochuelo a su olivo... hasta el año que viene...

domingo, 31 de agosto de 2014

Normandía, París, Londres


Día 1, 15 de agosto. Normandía
Madrugón, el reloj suena a las 5 de la mañana, últimas cosillas a las maletas y a despertar a las niñas, nos recoge Paco y siempre es puntual. Embarque OK, es de agradecer a Ryanair que ya tengamos los asientos asignados, ya no es “mariquita el último” como antes... y sin embargo llegamos 20 minutos tarde a Beauvais, la primera vez que nos pasa con Ryanair...
Nos encontramos lluvia y un día feo al llegar, un frío que pela en la cola para recoger el coche en la oficina de Budget, casi hora y media esperando (fiesta en España y fiesta en Italia también a juzgar por la cantidad de italianos que nos encontramos en la cola) y por fin nos dan el coche... merece la pena la espera, Lancia Ypsilon en vez de Opel Corsa, nuevo, 5000 Km, diésel, cruise control, modo City... y de propina se olvidan de cobrarnos los 15 euros del alzador de Marta...
Bueno, fiesta en Italia y fiesta también en Francia, todo cerrado... afortunadamente encontramos un Carrefour Market abierto y compramos avituallamiento para echar el día. Ea, ya ponemos rumbo a Étretat. Palizón de kilómetros y sangría de peajes, puente de Tancarville a la ida y puente de Normandía a la vuelta de Étretat.


Impresionantes los acantilados, e impresionante el valor de la gente bañándose con el mar embravecido, nublado, viento y a 15º... ni en La Antilla... mención aparte los niños haciendo castillos en la orilla, en una playa de guijarros y con el neopreno puesto...


Antes de llegar a Étretat habíamos llamado al hotel (bueno, Bed and Breakfast) para decirles que llegaríamos más tarde de las 7. Nos dice Gérard que de Étretat a Isigny hay 2 horas y media de camino... ejem... pequeño error de cálculo... nota para viajeros a Normandía: hay que prestar atención a esa reglita que aparece al pie de los mapas... sí, sí... la escala... las distancias son brutales... cambio de planes, vamos directos al B&B en Isigny-sur-Mer sin pasar por Honfleur ni Trouville. Aún así, llegamos casi de noche. Nos recibe Gérard el dueño, nos enseña la habitación y la casa, muy bonitas ellas y muy amable él. Para la cena, impresionante bocata de jamón ibérico en la habitación (Le Courlis), tan ricamente...

Día 2, 16 de agosto. Normandía
Desayuno en casa, Hélène, la mujer de Gérard, ha preparado tarta de queso, arroz con leche, mermeladas caseras... y café con leche de la Dolce Gusto... Conocemos a su nieta Solveig de 3 años que pronto hace migas con Marta, no se entienden pero juegan tan ricamente a las Barbies mientras nos terminamos el desayuno. Ponemos rumbo a Dinan, en Bretaña, bonita ciudad medieval, me recuerda Flandes. Comemos en pleno centro, Crêperie La Connétable, Galette y moules frites, asignatura pendiente del verano pasado en Bélgica, regado con cerveza local, Pelforth brune... Delicieux!!!


Estamos “cerca” (ejem ejem...) del Mont Saint Michel pero el parking son 12 pavos al día, estés 5 minutos o 24 horas, peeeeeeero leyendo la letra pequeña, resulta que a partir de las 19:00 es gratis así que para hacer tiempo vamos a Dinard, cerquita, en la costa. Bonita también, pero más bien al estilo Santander o San Sebastián, casas señoriales junto al mar, casetas vestuarios, 135.000 personas en la playa y tres sombrillas, se ve que el sol no pica aquí como en Matalascañas...


Llegamos al parking del Mont Saint Michel a las 19:02 tras parada para hacer tiempo y comprar pan y dulces locales, el far breton, pas grande chose... Lanzadera gratuita que te lleva del parking al Mont Saint Michel en menos de 5 minutos. Curioso, no hay espacio para dar la vuelta así q el bus tiene volante delante y detrás, como los trenes, cuando llega al final del trayecto el conductor se baja y se coloca en el otro extremo.


Mont Saint Michel muy impresionante y muy incontournable, imprescindible, vamos... Dicen que muy masificado, por la tarde no lo parece tanto. Tuvimos la ocasión de ver el atardecer en la bahía, muy muy bonito; a la vuelta al coche espectacular la puesta de sol sobre el Mont Saint Michel.


Paliza de nuevo el camino de vuelta a casa (ay ese error de cálculo...), llegamos con la noche cerrada, casi a las 23:00, que en Francia eso es como las 3:00 de la mañana en España.

Día 3, 17 de agosto. Normandía
Después de habernos hecho 800 Km en 2 días, que se dice pronto, hoy por fin tranquilitos, playas del desembarco, ahí al lado mismo, a 9 Km. Conocemos a otros huéspedes en el desayuno, pareja alsaciana y pareja gay de francés y catalán. Muy agradable la charla, hoy no hay prisa, el día está muy nublado y amenaza lluvia.
Primera parada, la Pointe du hoc, impresionante el sitio, más después de haber leído la historia de cómo los rangers la tomaron el 6 de junio del 1944. Chispea un poco y hace un viento fortísimo, nos tenemos que refugiar a ratos en nidos de ametralladoras y búnkers alemanes. Vistas chulas de Utah y Omaha beach. Creo que ese lugar no me hubiera impresionado tanto en un día soleado con miles de turistas, el frío y la lluvia le dieron el toque dramático. Incontournable aussi...






Segunda parada, Omaha beach, un poco decepcionante. Con toda la historia que tiene detrás, no deja de ser una playa y un monumento, nada que ver con la Pointe du Hoc.



Tercera parada, cementerio americano, Colleville-sur-Mer, recomendable visitar antes el memorial y ver al menos el primer corto; otra cosa no, pero lo que es hacer películas los americanos lo hacen muy bien, el nudo en la garganta y los vellos como escarpias... El cementerio, sobrecogedor... 9.000 cruces blancas sobre el césped, la llovizna, el viento, las vistas sobre Omaha beach... pues eso, sobrecogedor, se te hiela la sangre de pensar en lo que pasó allí hace 70 años... la llovizna se convirtió en lluvia y el viento no cesaba, el día estaba poniéndose cada vez peor, habrá que buscar la ocasión para volver...


Cuarta parada, Longues-sur-Mer, a ver las baterías antiaéreas alemanas... parada muy corta, llovizna y fortísimo viento... las baterías muy bien conservadas, desde los acantilados ya vemos la última parada del día...


Quinta parada, Arromanches, para ver la playa Gold, UK, y restos del puerto artificial. Pas mal pero comparado con la Pointe du Hoc o el cementerio americano... eso sí, tienen montones de restos de la guerra por las calles (tanques, cañones, vehículos anfibios, lanchas de asalto...), por no hablar de las decenas de museos que proliferan por la zona...



El día no se arregla así que merienda-cena en el McDonald y a casita a descansar y ver llover por la ventana.

Día 4, 18 de agosto. Normandía
Despedida de Gérard, Hélène y su nieta tras desayuno de pancakes, coulis de limón, macedonia de frutas, café con leche... le vuelvo a dar las gracias a Gérard por haberme impreso las tarjetas de embarque de Ryanair, qué peso me quitó de encima el buen hombre... muy recomendable el sitio, B&B Les Oiseaux de Passage... pasamos por la fábrica de caramelos normandos de Isigny para llevarnos un recuerdo... Imposible, las 10 de la mañana y la gente aparcando en doble fila y haciendo cola pa comprar los caramelitos de marras... Pues nada, habrá q volver.
Rumbo a Rouen pues. Aparcamos en el mismo centro, desierto hasta tal punto que tuvimos que preguntar dos veces si era festivo... “la gente está de vacaciones” es la respuesta las dos veces... en fin, será verdad entonces... Catedral imponente, centro histórico precioso, le Gros Horloge (el reloj astronómico, vamos), la iglesia de Santa Juana de Arco tan modernita... muy recomendable Rouen, sí señor.

A las 15:30 rumbo al Château de Fleury-la-Fôret, realmente una mansión tipo Downton Abbey más que un castillo... nos recibe Pierre, el dueño, y nos enseña la habitación (Chambre des Hommes d'Affaires); la primera impresión es que es un sitio rancio tirando a decadente, decoración antigua, olor a cerrado... Las niñas un poco acojonadas porque decían que había fantasmas y que los cuadros las miraban...la verdad es que tanto cuadro y tanta foto antigua te ponía los pelos de punta pero delante de las niñas... en fin...


Dejamos las cosas y vamos a ver el pueblo cercano de Lyons-la-Fôret, muy bonito, muy pintoresco y muy chico, en media hora ya está más que visto. Vemos precio de restaurantes y están un escalón por debajo del Bulli, así que Plan B, buscar una tienda y comprar avíos para cena en la habitación. Pequeño problema: no hay tienda en el pueblo, una panadería, un hotel y cuatro restaurantes, hay que ir a un Carrefour Market a 9km, en la megápolis de Charleval... fíjate, creo que van a abrir hasta un Lidl...
A la vuelta al hotel, la cosa pinta diferente... hay una luz preciosa al atardecer, las habitaciones (dormitorio principal con chimenea, habitación de las niñas con 2 camas y el cuarto de baño) ya aireadas y con esa luz son de lo mas acogedoras, todo súper limpio. Baño y cena low cost en nuestro dormitorio, las niñas siguen pelín asustadas pero el cansancio las vence y en 20 minutos están ya dormidas. Mientras todos duermen abro la ventana para contemplar un cielo lleno de estrellas, ni una sola luz, ni un sólo ruído, sólo el sonido de los grillos... intensa sensación de paz... una pasada...

Día 5, 19 de agosto. París
Sobrevivimos a la noche en el castillo del fantasma de la señora Mathilde y a la mañana desayuno en la antigua cocina compartiendo mesa con franceses y belgas. El belga parecía el colega el mayordomo de la señora Mathilde... parecía que de un momento a otro nos iba a preguntar "han dormido bien los señores? La habitación de la difunta señora Mathilde es la mejor del castillo, en ella murió tal día como hoy hace 30 años..."... la madre que lo parió... Visita corta por el “Museo de las Muñecas que Acojonan que te Cagas" y rumbo a París. La ruta Michelin decía hora y media y fue mas o menos así, no cometimos fallos y nos plantamos en la capital a la hora prevista, 20 minutillos de retraso por un atasco a la entrada en la A 86 y por unos putos gitanos rumanos que estuvieron a punto de jodernos la llegada a París, hijos de puta hay en todos sitios y esta vez nos tocó a nosotros... un susto y ya está... Le llenamos el depósito al Ypsilon (buen carro, sí señor, me ha sorprendido muy gratamente) y soltamos por fin el coche, sólo que en vez de la Gare du Nord lo dejamos en la Gare de l'Est... pequeño error de cálculo, nadie es perfecto, están la una al lado de la otra.... En fin, a todo esto, desde que vimos nuestro primer error de cálculo en las distancia en Normandía (800 Km en los 2 primeros días con 3 días más de coche por delante) me estuve temiendo que íbamos a pasarnos de largo los 1250 Km de franquicia, que a 0,40 € el Km me hice a la idea de que nos iba a salir cuanto menos por 20 o 40 € de penalización la broma... en fin, a lo que iba, que al final, believe or not, fueron 1249 Km... al límite...
El hotel (Midnight Hotel Paris) muy cerca tanto de la Gare du Nord como de la Gare de l'Est, la habitación (403) bien pero pequeña para 4 personas, en fin, da igual, para un rato que íbamos a pasar... Dejamos las maletas y a la calle a pasear por París... Compramos un carnet de metro para adultos y otro para niños y nos plantamos en Notre Dame, después de 3 ó 4 o no sé cuántas veces van ya es como el que coge el 2 en Los Arcos pa ir a la Macarena o el 34 en el Prado pa ir a Reina Mercedes... Comida en el Hippopotamus de la Rue de l'Hôtel Colbert y metro hasta, bien sûr, la Tour Eiffel... Paseo hasta Trocadero, Arco del Triunfo, Campos Elíseos y Louvre... un paseíto... muy bonito, muy agradable pero ya muy muy cansados todos.. encima nos empezó a chispear, así que ya está bien por hoy, cena en italiano y a dormir al hotel.


Se me olvidaba, nota para viajeros a París: zona de Gare du Nord/Est, una gente regular, rarita rallando en lo sospechosa...

Día 6, 20 de agosto. París-Londres
Nos despertamos tarde y desayuno en la habitación del hotel, a las 10:30 salimos rumbo a la Gare du Nord para coger el Eurostar, aunque no sale hasta las 11:43, nunca se sabe... y menos mal que fuimos con tiempo... el Eurostar es más o menos como un aeropuerto internacional, duty free, aduana francesa, aduana inglesa, scanners, arcos de seguridad... al final sólo tuvimos 10 minutos para aburrirnos. Me decepcionó un poco, me esperaba un tren algo más sofisticado pero al final es como el AVE de toda la vida... asientos para 4 con mesa, nos vino muy bien porque las niñas estuvieron coloreando y jugando durante las 2 horas y cuarto de camino (puntualidad inglesa), yo hasta di una cabezacita, me despertó el anuncio de que íbamos a entrar en el túnel... 20 minutos a oscuras, tampoco nada del otro mundo, no es el Dinotren... oooohhh
Llegada a Londres Saint Pancras y de cabeza a comprar la Oyster Card, por el módico precio de 27£ por cabeza tienes 3 días de transporte ilimitado por la zona 1, niñas van gratis. Parece caro pero al cabo de los días te das cuenta de que no lo es en absoluto, si calculas 4,7£ por persona por cada single fare y la cantidad de viajes en metro y autobús que hemos hecho en 3 días x 4 personas hubiera sido una pasta que te cagas... en fin, Hotel Premier Inn London Victoria, a 5 minutos escasos a pie de la estación, muy bien situado y, para el nivel de Londres, muy apañao, muy recomendable. Nos hace el check in Carolina, de Ciudad Real, muy amable y servicial, nos recomienda coger el bus 24 desde Victoria hasta Leicester Square y bien chulo que es el trayecto. Ambiente espectacular en Londres, a su lado París parece Albacete. Picadilly hasta la bandera, Trafalgar Square imponente de gente, Covent Garden genial el ambiente y los espectáculos... Cena en Spaghettihouse y al hotel a descansar que el día ha sido también de aúpa...


Una cosa más, que si no lo digo reviento: 4£ un botella de agua, manda cojone o no? Londres está a otro nivel...

Día 7, 21 de agosto. Londres
Aprovechando la diferencia horaria nos despertamos una hora antes, jeje... desayuno más que correcto en el hotel, hasta las trancas de croissant, magdalenas, salchichas, bacon, huevos revueltos y fritos, champiñones y to lo que se ponga por delante... Con las pilas y el buche cargao, salimos hasta la Torre de Londres, chulísima la exposición / exhibición de amapolas de cerámica conmemorando los 100 años de la primera guerra mundial.


Hicimos el amago de entrar pero es que ya se pasan 5 pueblos, 22£ la entrada de adulto y 15 la de niño... es que son 93€, que son más de 15.000 pesetas...
estamos locos?


En fin, rumbo al Museo de Historia Natural, me decepcionó un poco también, lo recordaba mejor, lo vi pelín viejuno (y no sólo los dinosaurios, jejeje) pero a las niñas les gustó que es lo que importa... A la salida del museo el día había cambiado (como decían Crowded House “Four seasons in one day”), hacía fresco tirando a frío y de vez en cuando chispeando... el picnic en Hyde Park programado iba a estar pasado por agua, qué se le va a hacer, aquí el tiempo es bastante impredecible y en 10 minutos aparecen 3 nubes en un cielo azul y te cae un chaparrón...

Parada obligada en Buckinham Palace y ahora el sol fuera, cómo te queas?... Pero fueron 15 minutos, el día se estaba poniendo ya feo y frío así que mejor volver al hotel a descansar y coger algo de ropa de abrigo.


 


Hora punta en el metro en Victoria, vaya pasada, qué cantidad de gente... manada de ñus saliendo del trabajo en Londres rumbo a sus casas en la gran puñeta... Ya abrigaditos y con paraguas en la mochila, just in case, tarde de tiendas... decepcionante la tienda Apple de Regent Street, y chulísima la tienda de juguetes Hamleys casi enfrente; aunque sólo vimos 2 de las 7 plantas las niñas alucinaron, ... las niñas y yo, que casi que me animo a comprarme un quadcopter... flipando como un niño con la demo del colega... relájate Alberto, seguro que lo venden en Amazon... jejeje... Paseo para ver Picadilly de noche y cena en Friday. La poca vergüenza que se gasta esta gente, otra vez (ya nos paso en el italiano del día anterior y nos volvería a pasar al día siguiente), te ponen en el ticket que la propina (gratuity) no va incluída y el TPV te pregunta si quieres dejarle o no... como entendemos que 40£ (50€) por una comida ya lleva incluída la propina le damos al NO, pero el puto TPV no te deja (!!!!), es el camarero el que tiene que pulsar no sé qué botón para que ya te pida el PIN de la tarjeta para pagar... en fin, pa chulo tú chulo yo, o no?

Día 8, 22 de agosto. Londres
El cansancio ya va pasando factura y cuesta echar a andar. Como el día anterior, hasta las trancas de huevos, bacon, salchichas, champiñones, croissant... Marta se apunta al desayuno Británico y se pide una tortilla francesa... jejeje... esa es mi cachorrita... Y como siempre, nuestra querida Victoria Station, esta vez rumbo a Southwark, Saint Paul y Puente del Milenio, muy agradable paseo, el tiempo sigue portándose, a ratos...


Después nos vamos de compras por Oxford Street, bueno, en realidad sólo fuimos al Primark (“praimark” que dicen allí). Mucha ropa, buen precio, la gente va hasta con maletas vacías para llenarlas allí de ropa... alucino... De camino a la National Gallery paramos a comer en el Soho, lástima que con las niñas no se pueda salir de burguer / pizza... acabamos en otro italiano, PizzaExpress, otros 40£ y otra vez pidiéndonos la gratuity de los cojone al pagar con la tarjeta... Que no, joer... que ya están bien cobradas las pizzas, coño... Nota para viajeros con niños: todos los restaurantes tienen menú infantil y juegos y pasatiempos para niños, a 40£ la broma ya les vale, podrían regalar Barbies... Una vez repuestas las fuerzas, paseo hasta la National Gallery a ver unos cuantos cuadros impresionistas (las niñas estaban ya un poco al límite y no era cuestión de echar la última tarde en Londres viendo cuadros por muy de Van Gogh o Monet que sean) y en metro al hotel a descansar.



Penúltima visita a Victoria Station a recoger el billete del Gatwick Express comprado online antes de comenzar el viaje; estaba yo pelín preocupado porque no se podían llevar impresos desde casa como la otra vez que los compramos, pero al final es superfácil en las maquinas, y menos mal, porque las taquillas de Victoria están a tope de gente a cualquier hora... Ducha rápida y en bus a ver Mamma Mia, que con la cosa de ir en bus en vez de en metro casi no llegamos... Carrerita hasta el teatro Novello y a ver la función... Primera decepción, el teatro es muy viejo y lleva regular los años, no es el mismo de la primera vez que fuimos, el Prince of Walles. Segunda decepción, los asientos: a pesar de ser carísimos (198£ los cuatro) y estar en el segundo gallinero, por momentos hay que estar esquivando las cabezas de la gente para ver el escenario. Tercera decepción, los actores no están a la altura de los de nuestro primer Mamma Mia, o al menos a mí me dio esa impresión... Pero bueno, nos lo pasamos genial, las niñas disfrutaron mucho y fue la guinda a sus vacaciones. Con mas sueño y cansancio que hambre volvemos al hotel en bus parando en un Tesco 24 horas a comprar sandwiches para otra cena low cost en la habitación.

Día 9
Último día, nos cuesta levantarnos, parte de la culpa la tiene, lógicamente, el cansancio acumulado, y el resto de la culpa la tiene lo cómodo de las camas y lo silencioso de la habitación, la 115, al final de un laberinto de pasillos, muy muy tranquila; el lema del hotel es “A great night's sleep guaranteed” y vaya si lo cumple... Desayuno a vida o muerte otra vez, check out y dejamos las maletas en consigna. Paseo un poco a marcha forzada hasta Westminster y Big Ben, para despedirnos de Londres y hacernos las ultimas fotillos, y paseo ya algo más tranquilo de vuelta hasta el hotel. Recogemos las maletas y nos despedimos de Carolina, muy amable desde el primer día con nosotros.


Ultima visita a Victoria Station, vamos buscando devolver la Oyster card y que nos devuelvan las 5£ de depósito de cada tarjeta; en 10 minutos solventamos el trámite con una noticia buena y otra mala, la buena es que en lugar de 10£ que pensábamos nos devuelven 13£, la mala es que en lugar de ingresarnos la pasta en la tarjeta de crédito nos lo dan en cash, o sea, que hay que gastárselas en el aeropuerto.
Pitando hacia los andenes del Gatwick Express porque justamente hoy sólo hay trenes cada media hora... el tren a punto de salir, lo pillamos de milagro y ya estamos camino del aeropuerto... Me sorprende que con lo que son los ingleses no aparece ni un revisor a controlarnos si llevamos o no los billetes... la respuesta a la llegada, para salir de la estación es cuando te lo piden... ay, pillines...
Gatwick es un gran centro comercial que, mira por dónde, también tiene aviones... Nos comemos los sandwiches en la zona habilitada, genial: cargadores para móviles, free WIFI 45 minutos, hasta asientos relax tienen... Pasamos los controles y... pubs, cafeterías, tiendas de marca... ya tienen hasta McDonald y Harrods! Nota para viajeros low cost: los servicios de Gatwick sólo tienen agua caliente, o sea que por huevos tienes que comprar botella de agua... no son las 4£ del italiano pero tampoco es barato... Últimas compras y embarcamos, los de Ryanair han mejorado en algunas cosas (puedes llevar un segundo equipaje de mano, tienes asiento asignado...) pero, lo mismo fue casualidad, los dos vuelos llegaron con retraso, cosa que nunca nos había pasado a pesar de los embarques “mariquita el último” o los embarques de 40 minutos con varios pasajeros en silla de rueda; en este vuelo de vuelta nos tuvieron casi 50 minutos en la pista esperando a que un tractor colocara el avión en la pista... pero bueno, fresquitos y sentados juntitos después de 9 intensos días por esas tierras de Dios...

Seguramente las mejores vacaciones de mi vida, gracias Estefi, gracias Paula, gracias Marta. Os quiero.