martes, 16 de septiembre de 2014

Camping Pinar San José 2014


Fin del verano, se acabaron las vacaciones, y para fin de fiesta escapada a la playa con los amigos del cole de Paula, como el año pasado, camping Pinar de San José, en Los Caños de Meca, sitio muy recomendable, a la vista está, hemos repetido y tenemos intención de volver el año que viene.
Como piden los de la DGT, salida escalonada, pa no colapsar la Nacional IV... conforme fuimos saliendo de los trabajos, hala, como la copla: cortando el viento caminito de Jerez... a la salida del curro me esperaban con el coche arrancao Estefi, las niñas y un bocata de jamón york y salchichón... a las 14:31 ya estábamos nosotros en ruta, este año llegamos los primeros... jejeje... Soltar las cosas, airear el bungalow y enflechaos pa la piscina con José Antonio & family, que llegaron minutos después que nosotros. Tardecita de piscina muy agradable, el tiempo genial para ser 12 de septiembre... algo bueno tendría que tener el cambio climático, no? Que to no van a ser inundaciones, sequías y los negritos esmayaíto los pobre... Para cuando llegaron Carlos, Joaquín & families ya se había hecho de noche, hora de preparar las mesas y empezar con los botellines, tortilla, lasaña y pucherito pa los niños... y de lo mío qué? Pa cuándo vamo a dejá la parrillada de secreto ibérico? En fin, mi gozo en un pozo, mañana será otro día... Y después del postre resulta que hay mojito y caipirinha... y resulta que soy yo quien los tengo que hacer... y resulta que no hay ni ron, ni lima, ni hierbabuena... bueno, se hizo lo que se pudo con lo que había y, aunque a mí no me gustó mucho lo que salió de allí, a la gente parece que sí... que en estando dulzón, mucho hielo y bien despachao de alcohol la gente se bebe cualquier cosa... o no?

Desayuno comunitario también en nuestro porche (casa 83) a base de pan de pueblo, aceite, tomate, fruta... y café de la Dolce Gusto, que pa eso tenemos un buen maletero... oye, que digo yo que el pan de El Cuervo será mu artesanal, mu rústico, mu de pueblo y mu sano pero que a mí me sigue gustando más el del Mercadona, no me parece mu normal que un pan recién comprado tenga la corteza dura como un cuerno... una de dos, o los córvidos (o como se llamen los lugareños) han desarrollado unas mandíbulas de mastín napolitano o se quedan con los sevillanitos que paran allí, incautos, camino de la playa y les venden pan ya asentaíto.
Para después del desayuno ya era oficial la noticia: la carne para la parrillada de la noche venía en mal estado, verdosa, en el frigorífico una peste que echa p'atrás y unas ganas de cagarte en los muertos de Badía y su puta madre... en fin, como decía mi abuela, que en paz descanse, “perder no es perder, que es ganar pa otra vez”, así que a Badía le van a dar mucho porculo a partir de ahora y a los que se os pase por la cabeza comprar allí ya sabéis lo que os puede pasar... Badía nunca mais.
A todo esto, cisma en la unidad del grupo tras el desayuno: equipo A se va de paseo a echar la mañana en la playa de Zahora, sin sombrilla, sin toalla, sin protector solar, sin sombrero, sin dos dedos de frente (…), equipo B se queda tan ricamente en la piscina... pues sí, equipo B somos nosotros... que nos podríamos haber llamado perfectamente equipo azul y ellos equipo rojo, por cómo llegaron de la playa esas criaturitas... animalito... Para el almuerzo arroz con carne frente a la casa 85, chez Joaquín, buscando la sombrita, que el cambio climático nos estaba dando un sábado glorioso... y bien rico que le salió a Cristina el arroz... muy rico y mucho, que podíamos haber invitado a arroz a medio camping... coño, hoy traigo un tupper con sobras para comérmelo en el curro...

Y sin pausa para la siesta, en coche a la playa de El Palmar... la que dicen que es una playa salvaje... salvaje mis cojones... A ver, si salvaje significa no tener duchas ni paseo marítimo entonces sí que es una playa salvaje, pero una playa con al menos 5 escuelas de surf, otras pocas tiendas de perroflautas, lo menos 6 bares chill-out, otros 5 o 6 o 7 aparcamientos, a 3 pavos el coche, 2 si vas por la tarde, pa que veas qué buena gente... o sea, que salvaje lo que se dice salvaje, no lo veo yo mu salvaje... En cualquier caso, la playa de El Palmar es una pasada, y la tarde del sábado estaba espectacular, olas impresionantes, montones de surfistas, hordas de perroflautas y, la guinda... se oyen tambores en la lejanía... acercándose... que me pensaba yo que iba a ser la típica pandillita de gandules haciendo capoeira o batucada o cualquier payasada similar, pero no... un grupo folklórico de Gambia, Senegal o cualquier país de esos, cuatro negros con tambores, otro negro animando al personal dando palmas y otro con un taparrabos y la cara pintada y con pinta de ser el jefe de la manada... dando botes y sacando a bailar a señoras entraditas en años moviendo el culo y lo que cuelga al ritmo de los tambores... con to y con eso, lo más espectacular del grupo eran dos mozas en tanga que acompañaban a los negros... mientras niños y señoras estaban pendientes de los brincos y cucamonas del negro, el personal masculino no apartaba la vista de las mozas y de lo bien que llevaban el ritmo... entre otras cosas... ay omá...
Y qué bien lo pasemo luchando con las olas de la mano de Marta y Lola... los mayores luchaban ya ellos solitos... qué buen ratico echaron entre risas y revolcones... las mujeres a lo suyo, a tomar el sol unas y a comer pipas otras, que pa lo que se bañan bien podrían comprar bikinis de pana o de terciopelo... la madre que las parió, dos días en la playa y no se mojaron ni los pies... La puesta de sol muy muy bonita, hasta con banda sonora, como en las pelis... desde uno de los bares llegaba “Somos luz” de Macaco y La Mari... momento Ballantine...
Y de vuelta al camping ya de noche, cena a base de minihamburguesitas, pinchitos, salchichas, paté (…) junto con las sobras de la noche anterior, que como dice el refrán, “de lo mucho faltó y de lo poco sobró”, si hubiera estado la carne hubiéramos literalmente reventao... Y tras la tarta de cumpleaños de Cristina, mojitos y caipirinhas, versión 2.0... esta vez sí, con ron miel bien frío (Almirante, sólo lo mejor...), limón y una especie de acelga con sabor similar a la hierbabuena... esta vez sí quedé contento con el resultado, me hubiera podido tomar un par de copazos más pero nos quedamos sin existencias... vaya por dio... nota para el año que viene: menos comida y más bebida...

Y por la mañana desayuno comunitario de despedida, foto de familia y cada mochuelo a su olivo... hasta el año que viene...

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