martes, 14 de agosto de 2018

Sevillanes por Asturies, como pitu caleya

Un año normal, ya por enero tenemos vuelos comprados y alojamiento reservado para las vacaciones de verano, pero en año de oposiciones y con la economía de guerra que llevamos de un tiempo a esta parte pa prepararnos pa lo que se nos viene encima, decidimos las vacaciones con 5 días de antelación (un viernes pa irnos el martes!!!!), que si hubiera sido Marruecos o Europa hubiéramos tenido todas las papeletas pa que salgo se jodiera, pero tratándose de Asturias… qué puede salir mal?

Pues nada, el mismo viernes hicimos la reserva en los apartamentos Antojanes (en Granda, a las afueras de Oviedo) y el lunes noche las maletas, bueno la maleta, un bicharraco cedido en su momento por la Puchi en el que cupo la ropa de los 4 sin ninguna estrechura, qué maravilla…

Día 1:
El martes a las 6:30 tocamos diana y a poco más de las 7:00 ya estábamos en marcha, A-66 parriba desde Sevilla hasta Oviedo, no tiene pérdida. Una parada pa tomarnos un café, otra parada en un área de descanso pa estirar las piernas y comernos un sandwich y si hubiésemos querido casi que hubiéramos podido almorzar en Asturias, que llegamos sobre las 4, eso sí, tirando por el Negrón, que si bien subir por Pajares está muy chulo, una hora más de viaje después de haberte cruzado España como que no…

Y to fue pasar el túnel del Negrón y perdimos de vista el sol sine die, la temperatura bajó de 32º a 22º (10º del tirón en 4 Km, no es broma), pasamos del amarillo “pasto seco” pasamos al “verde Asturias”… ole!!!



Ahora ya nos ponemos en manos de Google para que nos lleve al apartamento, dirección Colloto, y no nos fue mu mal, después de algún que otro despiste llegamos. El apartamento bastante bien, tamaño justito pa 4 personas, equipamiento también justo pero atienden todas las peticiones tipo secador, tostadora (...), por cierto, Arantxa y Pablo muy serviciales.

Bueno, po soltamos los bultos y pal centro de Oviedo del tirón, cuestión de 10 o 15 minutos llegar y dejar el coche en parking, lo de aparcar en la calle igual o peor que Sevilla. Orballo y 22º, muy muy agradable para pasear, no tanto para las fotos, pero bueno, que to sea eso. Pues nada, catedral, calle Gascona (donde las sidrerías), teatro Campomanes y callejeo sin rumbo por el centro, muy bonico… mucha escultura de Botero, muchas estatuas de bronce sentadas en bancos pero ni Mafalda ni Woody Allen aparecieron.


Para la cena seguimos la recomendación de Arantxa y fuimos al Terra Meiga, al lado del apartamento, un restaurante gallego en Asturias y con camarero de León con antigua residencia en Málaga, en fin… No estuvo mal, algo caro pero ningún disparate, y la comida bien, por cierto, primer contacto con la sidra: sinceramente, prefiero mi botellín fresquito, ahí lo dejo...

Día 2:
Amanece cerrao cerrao que parece que va a caer el diluvio, en la webcam en el lago Enol (www.eloriente.es) niebla espesa y las previsiones para el resto del día no son halagüeñas, así que plan B, nos vamos a Arriondas a hacer el descenso del Sella… viva, viva!!! Nos habían dicho que había muchas empresas que lo hacían y que no tendríamos problemas de reservas, así que nada, media hora larga de camino y en el primer sitio que vimos paramos, Aventura Norte. La verdad que muy bien, te llevan al río, te dan pic-nic (previo pago, of course), nociones básicas para manejar la canoa, te dan bidón estanco para llevar cámara, ropa, móviles, comida (…), tienen vestuarios, duchas, taquillas… muy muy completo. Pues lo dicho, cursillo de 5 minutos en la orilla del río y al agua patos… canoa 1 Estefi con Paula, canoa 2 Marta conmigo, y allá que vamos… la pechá de reír que nos dimos y lo que disfrutaron las niñas (y los padres, claro) no tiene precio… esa canoa 1 más tiempo mirando patrás que palante, esa canoa 1 metida entre las ramas de los árboles de la orilla, esa risa nerviosa bajando los rápidos… memorable… Paramos a comer en una “playita” de chinarros gordos como balones de furbo, a ver qué nos han puesto en el pic-nic… botella de agua, bollo preñao, empanada y una manzana, mira, po no está nada mal…


Después de 7 Km de descenso primera opción de recogida; Marta y yo queríamos seguir otros 7 Km pero ni Paula ni Estefi estaban por la labor, además las nubes que empezaban a aparecer por el horizonte no presagiaban nada bueno, así que el descenso completo lo dejamos pa la siguiente visita a Asturias. Nos recogen en fragoneta y nos lleva de vuelta a su local, nos quitamos los bañadores, duchita y nos vamos a Cangas, con su puente y su alfa y omega, bien bonico también.




Después de Cangas fuimos a ver Ribadesella, que con sol hubiera lucido mucho más, así nublao como que bah, bonito el puerto, las casas pintadas de colores y tal pero tampoco pa tirar cohetes.



Y para terminar el día Lastres, que por lo visto se hizo famosa por la serie Doctor Mateo, me suena pero no vi ni un solo capítulo, oye. Pues gustónos, pueblín chiquito junto al mar, sobre una cornisa, todo cuestas, eso sí. Lo mismo, hubiera lucido más con sol pero tampoco nos quejamos, que no nos cayó ni una gota en toda la semana…
 

Por cierto, cerca de Lastres está el MUJA (museo jurásico de Asturias), que pa un día de lluvia se te pasa por la cabeza llevar a los guajes a verlo, pero que después de hablar con Silvia, que trabajó allí se te quitan las ganas, por lo visto todo réplicas y moldes, 2 o 3 piezas originales. En el camino de vuelta a Oviedo nos llovió a base de bien, pero to fue pasar el último túnel y las nubes desaparecieron, ya van dos cambios de tiempo al pasar un túnel, y vendían más, que esto se cuenta y no se cree…

La cena del segundo día allí en Colloto, al lado del apartamento, en el Terra Astur, recomendado por todo el mundo. A ver, el sitio está muy muy chulo, imitando un lagar, con mesas dentro de toneles gigantes, botellas de sidra colgando del techo, lo dicho, muy muy chulo y merece la pena ir solo por eso, pero lo que es la comida… bastante margen de mejora, mucha mucha mucha cantidad, una exageración, eso es pa verlo, pero luego, calidad muy justita, como nos dijeron más tarde los paisanos, “comida de batalla”.



Día 3:
Amanece lloviendo y la webcam del lago Enol igual que ayer, 20 metros de visibilidad, así que los lagos tendrán que esperar. Hoy toca un poco de senderismo, la senda del oso, por lo visto son como 32 Km de ruta pero justo al principio hay un cercado osero y un desfiladero así que tampoco hay que ser agonía, con un ratino que andemos será suficiente.
 

Pues nada, como nos pasó ayer, lluvia en el coche y en cuanto se queda aparcado ni una gota, que parece que había cámaras controlando… jejeje… Pues la ruta empieza bien, a menos de 1 Km ya está el cercado, que te dicen que hay 2 osos allí dentro, en una especie de parque jurásico con vallas de 4 metros de alto y tal, pero de eso a verlos… eso sí, te dejan ver un oso allí abajo en semi libertad (semi cautiverio, más bien). Y luego cascadas, y bosque y otra cascada… y te pones a mirar el mapa y hasta el desfiladero de Peñasjuntas que nos decían nos quedan 3,5 Km… más la vuelta… más las cascadas y el bosque y el cercado osero otra vez… no nos da tiempo si queremos comer donde nos han recomendado… pues nada, otra cosa para la próxima visita a Asturias, ya van dos.
 


Camino a Teverga, La Plaza, Casa Laureano, que por lo visto se come muy bien… Oye, definitivamente hay que volver a hacer esa ruta, la carretera va en algunos tramos paralela a la ruta, al otro lado del río y es una pasada, merece mucho la pena, aunque mejor en bici que andando, muy muy chula, desfiladeros, túneles, puentes, bosque, río de montaña, solo le faltan osos… Parada testimonial en el embalse de Valdemurio (bonito pero me esperaba más) y directos ya para Laureano.



Vamos a pedir algo ligerito que anoche nos pasamos un pelín: de primero fabada (impresionante), de segundo cabrito (impresionante) y de postre algo ligerito también , una cuajada con miel (impresionante), todo ello regado con vino de la tierra, que no desmereció en absoluto. Memorable comida, vaya! Con el piloto automático puesto nos volvimos al apartamento para echarnos una merecida siesta que nos sentó de maravilla, esto son vacaciones!!



Por la tarde subida al alto del Naranco, allí en Oviedo, a ver las iglesias de Santa María del Naranco y San Miguel de Lillo, prerrománicas, muy bien conservadas y en un entorno precioso.
 





Y pa rematar la tarde, seguimos subiendo el Naranco hasta el Sagrado Corazón, que empezaba a hacer una rasca importante y a caer la niebla, lástima porque las vistas sobre Oviedo en un día claro son mucho más bonitas.

De vuelta al apartamento hoy tocó leftovers, o sea sobras: empanada y bollo preñao del Sella, calamares y croquetas de Laureano y fiambre del Lidl… jejeje…

Día 4
Día reservado a los amigos de Gijón: Floro y Alicia, Julita y Javier, Mª Carmen, Silvia y sus respectivos niños y nietos. Quedamos en la Universidad laboral, un edificio muy muy chulo, por lo visto construido por presos del franquismo, como el Valle de los Caídos, y en su momento centro de referencia para las maestrías y la formación profesional.
 


Tras paseo, puesta al día y copita en la misma Universidad, comida en El Cruce, a base de bien, que no falte de na, que a este ritmo vamos a bajar pa Sevilla rodando…


Por cierto, invitación de los paisanos, estamos en deuda con ellos, otro motivo pa volver a Asturias… Y justo en frente la Quinta del Ynfanzón, una finca mu asturiana, mu típica y mu apañá donde se celebran bodas en plan bien, vamos.


Pa el café nos fuimos pa Gijón centro, paseo por casco histórico y subida a ver el Elogio del Horizonte, merece mucho mucho la pena. Y a la vuelta al parking de Begoña, Javier se presenta con 12 botellas de sidra de elaboración propia, definitivamente estamos en deuda con los paisanos.




Día 5
El sábado estaba dedicado a los amigos de Salas, Jose y Mª José; rendez-vous a las 15:30 en San Juan de la Arena, que tenemos tiempo de ver algo antes, por ejemplo Salas. Pueblín pequeñino pero bonico y pintoresco, en el camino de Santiago, con su ermita, su castillo-palacio de Valdés-Salas, su iglesia, el cole de Estefi… a must… 



Bueno pues paseo por el pueblo, visita cortita de cortesía a Valentina, madre de Mª José y luego pa San Juan de la Arena, a comer en El Sibarita.
 


Pues nada, a ver si hoy no reventamos… de primero arroz con bogavante, de segundo entrecot de ternera asturiana y de postre flan de queso, pa las niñas calamares y cachopo… ya ves, to light… oye que está mu bien eso de tener menú también los fines de semana… de todos modos, los paisanos nos invitaron, otra más, definitivamente volveremos a Asturias no a mucho tardar. Paseo a la playa pa bajar un poco la comida...
 
... y luego a Cudillero a tomar café. Muy muy bonito, ya lo conocíamos pero es visita obligada.





Cena en el apartamento con las sobras del cachopo del almuerzo y a hacer las maletas que mañana volvemos pa casa. A lo tonto a lo tonto, se nos pasaron los 6 días mirando pal cielo buscando el momento de subir a los lagos, 6 días con nubes pero sin sol, que no está mal pero la visita a los lagos me parece a mí que no va a poder ser…

Día 6
Amanece un día radiante, manda cojones, el día que nos vamos, vaya tela… Decidimos, liándonos la manta a la cabeza, ir a Covadonga y, dependiendo de cómo vayamos de tiempo y cómo se vea la webcam de los lagos, subir o no, una pequeña paliza considerando que después tenemos que volver a Oviedo para bajar por la A66 hasta Sevilla y que al día siguiente hay que trabajar, pero bueno, es nuestro último día de vacaciones… Bueno, pues su horita larga que se tarda en llegar a Covadonga, todavía no hay mucha gente y podemos aparcar en uno de los parkings pequeños al borde de la carretera. El día fabuloso de sol y temperatura, la webcam de arriba a ratos sol, a ratos niebla… uffff… ya que estamos al lado preguntamos precio del bus, 9 pavos por cabeza… que pa subir a ver si hay suerte y se ve algo, hacernos unas fotos con prisas y bajar corriendo pa coger el coche pa Sevilla lo veo un poco caro… y otra cosa, dicen que se esperan recibir 700.000 visitas en el mes de agosto, a 9 pavos cada una me salen 6 millones 300 mil euros, que dan pa pagar el gasoil del bus, el sueldo del conductor, una botella de sidra y un bocata de jamón pa cada visitante… una mina de oro… no sé en qué se gastarán ese pastizal pero podrían poner los asientos del autobús de piel, las barras de oro macizo o hacer un paseo marítimo de mármol alrededor de cada lago, qué pastizal…









Pues eso, que al final nos quedamos viendo la basílica, la cueva y la Santina (que no es poco) y dejamos los lagos para la próxima visita a Asturias, que ya van 5 o 6 o 7 motivos los que tenemos para volver. Y de vuelta a la carretera, otra horita larga de vuelta a Oviedo (que vaya tela la cantidad de coches que nos encontramos en dirección Covadonga/Lagos, me creo lo de las 700.000 visitas previstas para agosto), y casi a la 1 ya comenzamos la bajada a la realidad, al pasto seco, al sol de justicia y los 40º a la sombra.

En fin, habrá que empezar a poner bote para volver