jueves, 25 de febrero de 2010

Shopping

De un tiempo a esta parte me siento más cómodo cuando voy de compras solo, no sé, lo mismo es una etapa de la vida, una rachita, no sé… antes no concebía ir de compras sin que Estefi me hiciera de estilista personal, "este color no te va bien", "esto te pega con aquello", "esto te lo puedes poner con lo otro" (…), pero últimamente, cuando voy con ella de compras raro es el día que no acabamos discutiendo. Lo mismo soy yo, no sé… uno tiene sus rarezas, sus manías…por ejemplo, yo cuando voy a comprarme unos zapatos voy a una zapatería, y si paso por delante de un escaparate con Levi’s a 15 € paso de largo, porque lo que necesito son unos za-pa-tos… y cuando compro esos zapatos, mi necesidad está cubierta, no necesito entrar en todas y cada una de las tiendas que hay desde la zapatería hasta el coche… un antropólogo lo explicaría muy fácilmente: el hombre es cazador, la mujer es recolectora… Seguramente la culpa de que acabemos discutiendo es mía, porque en el fondo soy un maniático y un intransigente, y cuando, por ejemplo, salimos a pasear por el centro de Sevilla me gusta pasear por el centro de Sevilla, no por las tiendas del centro de Sevilla… joer, pa un día que no llueve vamos a aprovechar, no?… una manía como otra cualquiera… esto no hay antropólogo que lo explique, habrá que preguntarle a una antropóloga… Y después está el tema manipulación… me dice: "Vamos a Massimo Dutti que he visto unos polos muy monos para ti"… Polos monos? Mis cojones!!! Lo que en realidad quiere decir es:"Vamos a Massimo Dutti, vemos un polo para ti en 5 minutos y nos quedamos media hora viendo ropita para mí; y después de Massimo Dutti, vamos a ir a Benetton y después nos vamos a pasar por…". En fin, creo que esta historia ya la he contado, no? Véase punto 1… Aquí la explicación antropológica es más simple, algo así como el chiste del lepero delante de la pecera… En fin, al menos me consuela saber que todas las mujeres de la oficina hacen lo mismo y más con sus maridos…el sexo débil, dicen…
Pero bueno, hay que reconocer que ir de compras con Estefi también tiene sus ventajas: casi siempre me invita a merendar, salgo un rato de la rutina trabajo-casa, casa-trabajo, muevo las piernas (es un eufemismo de "ando más que Marco Polo"), y lo mejor de todo: nunca volvemos con las manos vacías… igual vamos a buscar un chandal para Paula y acabamos comprando una corbata para el cumple de su padre, unos leotardos para Marta o un regalo para el cumple del Nacho, el caso es no volver de vacío… no lo entiendo, demasiado para una mente simple…

martes, 23 de febrero de 2010

El tiempo vuela

El tiempo sigue volando, Marta sigue haciéndose más grande, más fuerte y más mala que un doló… la dejas sola 2 segundos y te la encuentras deshojando las plantas del salón, con los dedos en un enchufe, toqueteando el DVD o el equipo de música, escapándose del salón rumbo a la escalera o a la escobilla del cuarto de baño… en fin, lo que me acuerdo de quienes me decían que las Martas eran conflictivas… Paula tampoco deja de crecer, ya lee, escribe, suma, resta, razona… en vista de lo visto habrá que irla encauzando para ciencias… Ah, y se le han caído 2 dientes!!! Ayer se pasó toda la mañana llamando a sus amigas del cole, a sus abuelos, su tita Pepa, sus primas… El acontecimiento tuvo lugar el sábado, en un sitio de poco glamour, la verdad, el McDonalds del Manchón… el diente lo dimos por desaparecido, seguramente habría seguido el camino del Happy Meal y, por descontado, irrecuperable (por ahí no sigo...), pero esta mañana ha aparecido (wonder of wonders) dentro de la botella de agua… ver para creer… El segundo, con menos glamour aún, ayer domingo mientras desayunaba, en el salón de casa… Ahora habrá que buscarle sitio digno, un collar, unos pendientes, un rosario…

lunes, 22 de febrero de 2010

In memoriam

Llevo tiempo intentando darle forma a mis pensamientos, a ver si soy capaz de expresar lo que he sentido y siento tras la muerte de Pili, pero sigo sin encontrar el modo ¿Qué se puede decir? Ni encuentro ni existen palabras de explicación o de consuelo, sólo preguntas, impotencia, rabia, dolor… ¿Por qué ella? ¿Por qué ahora? ¿Por qué? Sólo queda agachar la cabeza, tragarse las lágrimas y mirar hacia delante, que el tiempo poco a poco vaya aliviando el dolor. A quienes no tenemos creencias religiosas nos queda pensar que donde quiera que esté, está en paz, que tuvo una vida plena, que fue feliz e hizo feliz a su familia y amigos.
Pili estará siempre con nosotros, el tiempo hará que lo que hoy son lágrimas se conviertan en sonrisas recordándola, recordado cómo fue, recordando su alegría, su optimismo, sus ganas de vivir.