miércoles, 16 de diciembre de 2015

Marrakech para principiantes


IMPORTANTE 1: Antes que nada, hay tener pasaporte en regla, para ir a Marruecos no te vale con el DNI.

IMPORTANTE 2: El dinero mejor cambiarlo en el aeropuerto, no cobran comisión aunque sí unas pequeñas tasas, nada que ver con lo que te cobran en cualquier banco en España si quieres llevar el dinero cambiado desde aquí. En la medina hay muchos sitios de cambio o incluso en los hoteles también te cambian dinero pero ningún sitio como el aeropuerto.

IMPORTANTE 3: Se me olvidaba, nada de agua del grifo y nada de hielo en las bebidas. Preferible lata de refresco a botella, hay por ahí videos de gente rellenando las botellas de CocaCola y lo mismo hasta son verdad. Recomendable llevar algún medicamento para cortar diarreas por si acaso.

La época buena para visitar Marrakech es otoño y primavera, también es la más cara para buscar hotel; según dicen, en invierno hace una rasca importante y verano debe ser un infierno.

Lo primero es pillar un vuelo barato; Ryanair, por ejemplo, vuela sábados y martes y un billete de ida y vuelta te puede salir por unos 45€ si lo pillas con bastante antelación. Ya te planificas, estancia de 4 días de sábado a martes, 5 días de martes a sábado o 7 con la semana completa.

Alojamiento: la medina de Marrakech, patrimonio de la UNESCO, está dentro de las murallas (19 Km de perímetro); los hoteles suelen estar fuera de éstas, con lo que conlleva de gasto en taxis y pérdida de tiempo. Lo ideal es alojarse en un riad, una casa palacio restaurada, que sí que están dentro de la muralla, en la medina.

Si el vuelo llega por la tarde/noche es recomendable contratar con el hotel/riad un transfer con el precio cerrado. Encontrar por tu cuenta el riad si llegas por primera vez a Marrakech puede ser una odisea, si llegas de noche una pesadilla. Si en lugar de a un hotel vas a un riad, el regateo con el taxista, además de tiempo, probablemente te va a costar más dirhams que un transfer con precio concertado.

Si es tu primer viaje a Marrakech, recomendable también contratar un guía para el primer día, hay agencias oficiales y los hoteles/riads también ofrecen este servicio.

Las calles de la medina son estrechas y por la mayoría de ellas no pueden circular coches pero sí bastantes motos. Van a gran velocidad en ambos sentidos sorteando a peatones. Para evitar accidentes la norma no escrita es pegarse a la pared de la derecha, la moto siempre buscará sortearte por tu izquierda.

Para estancias cortas mejor quedarte a conocer bien la ciudad, y no perder un día viajando (entre la ida y la vuelta) para pasar un ratito a las faldas del Átlas, en Ouarzazate o Essaouira.

A la llegada al aeropuerto tienes que rellenar un formulario de inmigración, lo puedes pillar antes de ponerte en la cola y así ganas tiempo. Si coges otro formulario para la vuelta mejor que mejor, tiempo que ganarás el día del regreso.

Si eres aficionado a la fotografía no hay problema en llevarte todo el equipo, es una ciudad muy segura y no te van a dar un tirón, eso sí, mucho ojo con hacerle fotos a las personas sin pedirle antes permiso

Regateo: empieza siendo una curiosidad, algo exótico que contarle a los colegas a la vuelta pero acaba convirtiéndose en una pérdida de tiempo y un coñazo. Se supone que el precio por el que empieza el regateo es 3 veces el valor real de lo que está vendiendo, así algo que en realidad su valor es de 300 dirhams empezaría ofreciéndotelo por 900 o 1.000. Dicen también que el secreto está en no mostrar interés… En fin, mi impresión es que hagas lo que hagas siempre sales perdiendo, dinero y tiempo.

lunes, 14 de diciembre de 2015

Marrakech


Así de entrada, te dicen de ir a Marrakech pudiendo ir a Londres, Praga o Berlín y como que no te llama la atención, a que no? Sinceramente, Marruecos no entra por los ojos, como que te echa un poco para atrás: país árabe, musulmán, “chinches, piojos y miseria” (que diría mi padre), los malos en las películas y en las noticias últimamente son siempre moros… no sé... y por mu bonito que sea y por muy bien que te hablen de Marrakech los que ya lo conocen como que te resistes un poco a ir. Y luego lees “Marrakech, destino para el turismo de compras” y dices “De compras de qué? Seamos serios, qué se compra allí? Babuchas? Chilabas? Teteras? Bolsos de imitación?” Po bueno, po vale, po mira qué bien… en fin, como que no estaba mu motivao, no? Pero, entre que José Antonio y Cristina también se animaron y que el vuelo de Ryanair nos salió por poco más de 90 € i/v los dos, como que dice uno “vaaaale, venga, va… por probar...” y de un día pa otro te ves en Marrakech, de noche, siguiendo a 3 moritos por los callejones de la medina… oyoyoyoy, qué barbariá... vamos a ir poquito a poco, petit à petit...



Una vez teníamos el vuelo, que fue allá por junio o así, lo siguiente era el alojamiento: nos decidimos por el Riad Kheirredine, caro pero el que mejores referencias tenía en Tripadvisor, y ya que los vuelos nos habían salido a un precio de risa, pues eso… lo mejor de lo mejor, que no nos falte de na, que no que no… Pensamos también que sería buena idea contratar transfer desde el aeropuerto también con el riad, 20€ entre 4 personas, pas mal. 




Bueno, pasaporte en regla, billetes impresos, maleta para traer regalos facturada… ya mismo estamos allí… En la cola de embarque conocemos a un señor que nos dice que vuela a Marrakech una vez al mes (por lo visto tienen invernaderos en Agadir), que aquello es muy seguro y que perdamos cuidado… bueno, pues nada, tanto mejor así… Oye, poco más de una hora de vuelo, a mitad de camino de, por ejemplo, Tenerife (!!!), so close and yet so far, que diría un inglés. Llegada a Marrakech atardeciendo, nosotros junto con otros 3 o 4 vuelos más... vaya ambientazo en el aeropuerto, más de una hora en la cola para el control de pasaportes, que te da tiempo más que de sobra para rellenar el formulario de inmigración… un ratito más esperando para cambiar euros por dirhams y para cuando encontramos al chico del transfer entre otros 90 moritos con carteles de hoteles (no exagero), ya era noche cerrada en Marrakech, que bendita la hora que contratamos el transfer, porque de pensar en coger un taxi, regatear el precio de la carrera con el moro, luego a ver dónde nos deja, porque al riad no se puede llegar en coche, llevar las maletas entre un laberinto callejones oscuros, con motos pasándote a 2 cm, sin plano de la medina y de noche… Por si fuera poco, nos pilló sábado noche y celebración del 40 aniversario de la marcha verde, las calles llenas de gentes con banderas, tambores… pues eso, que bendito transfer… El coche nos dejó lo más cerca posible del riad, allí nos esperaban 3 chicos que nos llevaron las maletas mientras nosotros los seguíamos alucinando de lo estrechas y oscuras que son las calles y de las motos pasando a toda hostia rozándote... el riad imposible de encontrar sin ayuda… ay, Jezú, qué 20 € más bien pagaos!!!



Al final de un callejoncito estrecho y oscuro como la boca de un lobo, se abre una puerta y entramos en el riad... iluminación chill-out, el sonido del agua de la fuente en medio del silencio, decoración super cuidada… la primera impresión no pudo ser mejor después de la vorágine del tráfico y la caminata detrás de los zagales con nuestro equipaje por los callejones de la medina... Bienvenida al riad con nuestro primer té verde, nos reciben todas las chicas de recepción y se queda con nosotros Elena, pelín intensa y cansina pero muy amable la muchacha. Ducha rápida en nuestra habitación (Ambre) y ya está listo el tío… cena para 4 en la terraza a la luz de las velas. La terraza una pasada, vistas preciosas, temperatura ideal, comida riquísima… todo perfecto, 10/10. A la vuelta a la habitación el olor a aceite aromático se estaba pasando y descubrimos que dentro del armario olía a humedad, de hecho la ropa la dejamos en las maletas… en fin… y a las 5:25 de la mañana los muecines, o como se diga, de todas las mezquitas de Marrakech, que son unas cuantas, llamando a los fieles a la oración… la madre que los parió, tú te crees que las 5 de la mañana son horas pa rezar?




 
Amanece un día espectacular, ni una nube en el cielo y calorcita tirando a caloraca de verdad, esto en verano debe ser un infierno… Desayuno a la carta en la misma terraza de anoche, y otro té verde pa empezar el día. Queja en recepción (buen rollito) y Valentina nos dice que van a pasar a revisar los desagües y el A/C un fontanero, a ver si puede ser... Ya nos estaba esperando Sharîf… Sha qué!!! By the way, otro acierto el contratar un guía para el primer día en la ciudad, que uno está mu viajao pero no es lo mismo orientarte y visitar por tu cuenta Helsinki o Toronto que una ciudad árabe por primera vez, que todavía estábamos alucinados con el caos del tráfico y las motos circulando a toda leche por los callejones, y eso que nos habían llevado de la manita... 



A las 9:30 salimos del riad y lo primero que nos dijo Sharîf, primera norma básica de supervivencia en Marrakech: “pegaditos a la parte de derecha de las calles”… más de un disgusto que nos evitó… Y primer destino: la escuela coránica, Medersa o Madraza Ben Youssef. 


Precioso el edificio, muy parecido por momentos al Alcázar de Sevilla. Mientras nos enseñaba la ciudad también nos hablaba de costumbres, del islam, de la sociedad, la familia, el barrio… muy interesante, tanto o más que lo que nos comentaba sobre monumentos y tal. Norma básica para no perderse en el/los zoco/s: “volver siempre a la calle principal”. Aún así, es un auténtico laberinto y llega un momento en que te desorientas, incluso “la mujer que nació con un GPS incrustado en el selebro”… jejeje... Y de propina una norma para regateo: “no muestres interés por lo que quieras comprar”… ya tendríamos ocasión de practicar, las mujeres estaban ansiosas: un día ya en Marrakech y no habían comprado nada...jejeje… Sharîf nos dejó en la plaza Jemaa el Fna a medio día, nos dimos un paseo hasta la Koutoubia, la hermana pequeña de la Giralda, dicen. La plaza impresiona la primera vez que la ves, no tanto por lo monumental sino por la vida que tiene, decenas de puestos vendiendo de todo, encantadores de serpientes, puestos de comida y zumos de naranja recién hechos… hasta un puesto con dientes vimos (???). Sin duda, el corazón de Marrakech. 







 
Para almorzar nos subimos a la terraza del Café des Épices, en la Place des Épices. No está mal, vistas chulas sobre la plaza, sombreritos de paja para que los clientes se resguarden del solazo que hacía (impresionante para un mes de noviembre, no me quiero ni imaginar lo que tiene que ser aquello en julio), comida aceptable tirando a buena, precio razonable… pas mal… 


Después de comer nuestra primera incursión en el zoco, ya sin manguitos… jejeje… Volvimos a la plaza a darle el capricho a Cristina: paseo en calesa por la ciudad. Los cocheros se nos echaron encima como jauría de chacales que avistan a 4 cachorros de cebra… jejeje… empezaron ofreciendo paseo de 1 hora por 400 dirhams (40€), el guía nos dijo que el precio justo para 4 personas eran unos 120 dirhams; al final quedó la cosa en 200, ni pa ti ni pa mí, pero con la sensación (primera vez) de que te están engañando... que sí, que son 20€ entre cuatro, que no es dinero, pero que al final te quedas con regusto regular… en fin... el chaval al final nos llevó donde le salió de los huevos, empezó según nos había dicho sobre el plano, pero luego empezó a improvisar… o no… se desvió y nos llevó a un edificio en ruinas en medio de unos jardines a las afueras de la ciudad (Jardines de Agdal??)… uy uy uy… si no fuera porque habían algunas familias haciendo pic-nic por allí hubiera pensado que aquello era una encerrona... Al final resultó bien: el guarda del lugar nos llevó hasta la azotea del edificio en ruinas, vistas preciosas sobre un estanque, el jardín con olivos, naranjos y palmeras, y al fondo la cordillera del Atlas. Mereció la pena el paseo y el susto… el hombre hasta nos ofreció tomar un té con su familia... 

 

El cochero nos dejó de nuevo en la plaza y del tirón nos subimos a la terraza del Café de France a tomar un té verde viendo la puesta de sol sobre la plaza Jemaa el Fna. Sin palabras, si no el mejor, sí uno de los mejores momentos del viaje, el sol poniéndose sobre la Koutoubia, los muecines llamando a la oración… recomendable llegar con tiempo para pillar un buen sitio.



 



 

Y sí, es cierto, lo que nos habían dicho de que la plaza se transforma a la caída de la noche es cierto, y además lo hace en cuestión de minutos. Los tenderetes, aguadores, serpientes y monos dejan paso a chiringuitos para comer platos típicos, y allá que fuimos como el resto de guiris… pechá de reír con los chavales que salen a captar clientes… en cuanto les dices España, Sevilla, empieza a soltarte su retahíla: “Isabel Pantoja en la cárcel, muy mala”, “más barato que en Mercadona”… Qué arte… Igual que antes el cochero, los del chiringuito nos volvieron a timar… a ver, no es realmente un timo, le pides una cosa y te traen lo que le pides más lo que le sale de los huevos al chaval, que si no le paras los pies te llena la mesa de comida… en fin, que el timo al turista va en el precio y cuanto antes lo asumas mejor, lo consideras como una propina y te dices para ti mismo “ojalá te lo gastes en botica”... que no vas a montar un pollo por 1 euro o dos, si al final comes por 4 duros pidas lo que pidas…



Y ahora toca volver al riad, de noche y sin manguitos… jejeje… la verdad es que lo que nos dijeron el primer día es cierto, la primera vez tardas 20 minutos, la segunda tardas 10. Encontramos el riad entre los 4 sin demasiadas dificultades y después de una duchita, nos subimos a la terraza a por otro té, que estaba empezando a tener síntomas del síndrome de abstinencia… La solución que habían dado al problema de mal olor del armario era poner más aceite aromático en el quemador… para ese viaje no necesitábamos alforjas, cojone… ya hablaríamos con Valentina a la mañana siguiente.



Y así fue, mañana de lunes y Valentina nos dice que dejemos las maletas hechas, nos cambian de habitación para nuestra última noche en Marrakech. Desayuno en la terraza para coger fuerzas y dispuestos a echar un día de calor que te cagas… ayer no estaba yo muy seguro de si íbamos a entrar con el guía en algún sitio donde no me fueran a dejar pasar con pantalones cortos, pero hoy no hay tutía... En el riad nos dan un móvil a cada uno por si acaso nos perdemos, todo un detalle. Y como ya medio controlamos, a patita a los Jardines de Majorelle… que ves el plano y no tiene pérdida, sólo hay que ir en dirección norte buscando la muralla, cruzar la avenida y ya está… Ya está? Mis cojones… un auténtico laberinto… nos decían 10 minutos y tardamos media hora por lo corto, que en aquellas callejuelas pierde uno la orientación y hasta el sentido del tiempo… pero bueno, llegamos… y le quitamos el capricho a Estefi… 

 

Y qué tiene de especial el Jardin Majorelle? Que fue diseñado y creado por Ives Saint-Laurent, miarma. Un jardín muy coqueto, muy bonito, mu chiquetito, mu limpio, mu fresquito (…) pero, a fin de cuentas, sólo un jardín, por mucho Saint-Laurent que sea. Me parece una pasada cobrar 70 dirhams por visitar un jardín, por muy bonito que sea, que lo es. Si ya es caro para los turistas europeos y japoneses no te digo lo que puede suponer para un marroquí medio pagar 70 dirhams… y esa es otra, a ver, 70x4=280, no? Le pago 300 dirhams y me devuelven una moneda de 1€ (!!!). O me devuelves 20 dirhams o 2€, cojone… po no, la colega se hace la sueca y se queda con el cambio… by the face… otra vez que se quedan con nuestra pasta, y tan pancha la colega… Paseo agradable por el jardín entre parejas gays venidos en peregrinación y turistas buscando una sombra, pero ya se nos estaba echando encima la hora del almuerzo, así que buscando la salida ya… Para volver a la medina cogimos un taxi, con el que tuvimos que discutir no sólo el precio, cómo no, sino también el destino !!!! Manda o no manda huevos? Me vas a decir tú dónde quiero ir yo? En fin, como siempre, ni pa ti ni pa mí, pero te cansa tener que pelear una y otra vez por cada dirham…



Fuimos derechos a La Terrasse des Épices, mismos dueños del chiringuito de ayer pero mejor montao… también tenían sombreros de paja para los clientes pero aquí había bastante más sombra y también tuvimos suerte y llegamos a tiempo para pillar una buena mesa. Sitio bastante recomendable, no es barato pero la comida muy buena, mi tajine de cordero estaba de muerte… y no hay que regatear ni se equivocan con el precio… alabado sea el señor!!!

Y después del té verde de rigor, de cabeza para el zoco, que dios nos coja confesaos… Mientras las mujeres se peleaban con los moros regateando por platos, vasos, teteras, babuchas (…) José Antonio y yo filosofábamos sobre la vida y buscábamos la tienda Apple del zoco… al final no la encontramos… Vamos al turrón, el regateo… Lo del regateo es la polla, con perdón: le preguntas al moro “Cuánto cuesta esta tetera?” y en vez de decirte, un poné, “200 dirhams”, te contesta el colega “Cuánto está usted dispuesto a pagar por ella?”. Le das tu precio a ciegas y ahí ya la has cagao… le digas lo que le digas te va a preguntar después “Y cuál es el precio máximo que pagaría por ella?”… C'est téllement fatigant!!! Agotadorrrrr... acaba jartando al más paciente… no es serio… pa los turistas es exótico, curioso, entretenido (al principio) pero es un puto coñazo, acaba uno agotao y con la sensación (más bien la certeza) de que te han engañao… otra vez... Pero bueno, otra experiencia…



Po después de echar la tarde de compras por el zoco, ni puesta de sol ni pollas; para cuando por fin salimos del zoco ya había anochecido así que de vuelta al cortijo. Al llegar al riad nos viene Elena con que ha conseguido que nos cambien de habitación… “sí, sí, sí… lo que tú digas, guapita, vamos a hablar con Valentina”. Valentina se volvió a disculpar y ella misma nos llevó a la nueva habitación, Poivre, para enseñárnosla. Más pequeña, igual de coqueta y sin el mal olor… Duchita al canto y a cenar al Latitude 31, un restaurante en el barrio, cerca (nos dicen), pero ya que nos ofrecen acompañarnos po pa qué andarse con tonterías… la cena muy rica también, ya para entonces Cristina y José Antonio habían caído y andaban con el estómago revuelto, y eso que ni habían bebido agua del grifo, ni ensaladas, ni hielo en la bebida… Igual que nos llevan nos recogen y nos llevan de vuelta al riad; nuestros amigos para la camita y nosotros para la terraza a por el penúltimo té.

Último desayuno en la terraza, la casa por la ventana, hasta brownies nos pusieron… último té verde, últimas fotos al riad, cambalache de regalos para que entrase todo en las 5 maletas, despedida y cierre. Valeria se enrolla y nos hace un descuento de 100€ por las molestias causadas, pas mal, non? Hombre, que el armario olía regular pero realmente en la habitación sólo hemos estado para dormir, y 100 pavos son 100 pavos… Pues eso, besos y abrazos y caminito del aeropuerto, con tiempo, que nunca se sabe… el transfer de vuelta no fue tan sorprendente ni espectacular como el de ida, ni gente con banderas, ni peleas en los atascos… un par de camellos en un semáforo y ya estábamos allí, sin más pena ni gloria. Poco que contar del aeropuerto, otra vez a rellenar papeles de inmigración, otro control de pasaportes, controles de seguridad para hombres y mujeres por separado y ya está... bueno, ya está salvo que el vuelo procedente de Sevilla no ha llegado… media hora de retraso… últimas compras en el duty free, pastelitos típicos y una CocaCola para el vuelo… po te quieres creer que otra vez se quedaron con el cambio?

miércoles, 9 de septiembre de 2015

Minha terra galega


Prólogo: Querido rey Melchor, como este año he sido bueno, quería pedirte que me trajeras un GPS.

Día 1
Madrugón, madrugón: una vez descartada la idea de hacer noche en Salamanca tocaba levantarse tempranico, a las 5 de la mañana, colacaíto para las niñas y a las 5:40 ya estábamos en carretera rumbo a Galicia, Ruta de la Plata, Camino de Santiago, mira por dónde, que nos enteramos ya allí…qué ignorantes… El día de antes ya habíamos dejado todo preparado y cargado en el coche y, a falta de 70 pavos para comprar un soporte, había improvisado un tinglao low cost para que las niñas fueran distraídas viendo pelis durante el camino: un pulpo, un iPad y dos pinzas de tender… wonder of wonders, maravilla, oye... Parada para desayunar ya en la provincia de Cáceres, creo recordar, y a las 10:30 ya habíamos pasado Salamanca, ritmito guapo, guapo… Almuerzo-picnic en los Lagos de Sanabria, Zamora.

Hasta ese momento se nos había hecho ameno el viaje pero to fue llegar a Orense y llegar el cansancio y, más que cansancio, el tedio… ay Dios qué grande es Orense… Llegamos al camping (Playa Canelas, Portonovo, Pontevedra) poco antes de las 18:00, 12 horas y 1.000 Km de camino, ay Jezú, qué jartura… nunca mais… El camping muy coqueto, chiquito, mucha arboleda, los bungalows de madera, muy acogedores, el aparcadoiro justo delante(…), en fin, muy buena primera impresión que nos dio. Mientras Estefi iba con Paula a comprarle un bañador, Marta venía conmigo a la piscina del camping; el agua más fría que la medalla de Drácula… bueno, fría para mí, porque Marta y los demás niños estaban encantados con el agua y con los toboganes… Y después ducha calentita para recuperar las constantes vitales y cena en O Risón, recomendación del recepcionista del camping. Muy muy bien, pulpo, merluza, calamares, empanada, Estrella Galicia… to weno

Día 2
Recuperándonos aún del palizón de ayer, la idea era quedarnos cerquita hoy, así que primera parada Combarro, camino de Pontevedra “pola costa”.

Pueblo muy chiquito, muy típico, muchos hórreos, muchos cruceiros, muy bonito y muy turístico. Comida en Tapería Rua 19, muy bien, nouvelle cuisine, recomendable reservar porque es muy pequeñito.

Visita después a Pontevedra, mucha piedra y nada del otro mundo salvo una gaviota comiéndose una paloma... jaarrrrr... apocalíptico… qué cosa más bestia!!! En fin, bastante prescindible Pontevedra. De vuelta a Sanxenxo nos pasamos por La Toja (A Toxa); se supone que es, y lo es, bastante turístico, pero como que tiene su encanto, y sus balnearios, sus hoteles 5 estrellas, sus playas y sus mansiones flipantes que te cagas… vaya nivelón… quién coño vive ahí? Pues por lo visto, un tal Amancio Ortega tiene una casita allí, un tal Adolfo Domínguez es su vecino… en fin… Paseíto en bicicleta muy agradable, café frappé en terracita, el tiempo ideal… qué más se puede pedir?



Última visita del día, la playa y la ermita de A Lanzada, en O Grove, preciosa la playa y bonito el paseo y las vistas desde la ermita.


Día 3
En este camping se toman a rajatabla eso del descanso (no como los cabrones del camping El Faro de Conil) y si dicen “Circulación prohibida de 0:00 a 8:00” significa circulación prohibida de 0:00 a 8:00. El problema es que si el barco para las Islas Cíes sale de Cangas a las 9:15, si sales a las 8:00 como que no llegas ni de coña… me dicen en recepción que hay otras dos familias que vamos a Cíes así que el guarda nos abre in the morning. OK. En fin, otra vez madrugón, a las 7 en planta y a las 7:15 otra vez en carretera. A las 8:10 ya teníamos el coche aparcado en el mismo muelle, ole, ole y ole. Nada de frío y como que mola más ir en cubierta, no? Hombre, molar sí que mola más, pero a los 5 minutos ya no se podía aguantar arriba de frío… tos p'abajo… jejeje... Parada en Vigo a recoger al resto del pasaje y en 40 minutos en las Cíes con to los avíos para echar un día en la playa excepto la sombrilla, la dejamos en Sevilla porque el pronóstico daba nubes y probabilidad de lluvia... de momento sólo nubes... Antes de la playita, ruta hasta el faro de Cíes (7 Km), cargados con toallas, bañadores, comida, bebida, chanclas, protector solar… en fin... no sé si me explico: hacer una ruta de senderismo de 7 Km, con 2 niñas y cargando con los avíos de un día de playa…






Bueno, el paseo es precioso y merece muchísimo la pena, bosque, gaviotas, montaña, gaviotas, vistas espectaculares, más gaviotas (…) y por fin se ve el faro al final del camino, que cuando ves el faro te crees que ya has llegado, pero qué va, ahora es cuando empieza de verdad la subida… en fin, las niñas se portaron como unas campeonas. Si la ruta es preciosa, el faro ya... qué vistas!


Aprovechamos para almorzar allí arriba porque se empezaba a nublar y parecía que el picnic en la playa se nos iba a ir al garete… Terminándonos el bocata allí arriba, impresionante cómo se vio llegar la tormenta desde el mar, ni de coña nos iba a dar tiempo de encontrar refugio, es lo malo de la naturaleza, no te puedes meter en un Zara mientras escampa… jejeje… Toda la bajada lloviendo, agüita calaera, no como para ponerte como una sopa pero, por si acaso apretaba, bajamos a ritmo de Usain Bolt. Para cuando llegamos abajo ya había escampado y, después de las carreras y viendo que no hacía nada de frío, quién se iba a resistir a bañarse en la mejor playa del mundo? Baño en la Praia de Rodas, agua turquesa como el Caribe pero pelín más fresquita… con “fresquita” quiero decir “fría de cojones”, bastante más fría que en La Antilla, con eso te lo digo to... Arena blanca y finísima, temperatura ideal (…) o sea, siesta de todas todas…



A las 5:30 barco de vuelta a Cangas y directamente al bungalow, demasiado cansados como para hacer turismo por los pueblos cercanos como teníamos planeado.

Día 4
Lejos, cerca, lejos… hoy toca cerca: salimos tardecito después de la pequeña paliza de las Islas Cíes, rumbo a Arcade; y qué hay en Arcade? Aparte de una praia (a cualquier cosa la llaman praia, ay jezú dónde se baña esa gente…), el restaurante Beiramar, espectacular el arroz con bogavante y las ostras que nos comimos con vistas a la ría.


Seguimos rumbo sur hasta la frontera con Portugal, la desembocadura del río Miño, A Guarda. Lo que en un principio era un destino tipo “dónde más podemos ir por esa zona?” acabó siendo uno de los sitios más bonitos que vimos en todo el viaje. Subimos en coche hasta el monte de Santa Tecla (o Santa Trega) y vaya vistas sobre la desembocadura del Miño, y vaya rasca arriba… 10 grados menos que abajo y un viento que te cagas…


Ya bajando parada en el Castro de Santa Tecla (o Santa Trega), muy interesante y muy bien conservado, otra sorpresa!!!


Y camino de Baiona, parada en un mirador junto al faro Silleiro, el Atlántico ahí a jierro pegando contra las rocas, las Islas Cíes en el horizonte.


Baiona, bonito casco histórico, bonita la fortaleza de Monterreal, bonito puerto con su correspondiente praia y con réplica de la carabela La Pinta, que resulta que a la vuelta del descubrimiento de América tocaron tierra allí allá por 1493, fíjate qué curioso… Y ya está bien por hoy, casi que vimos la puesta de sol sobre las Islas Cíes y ya nos vamos de vuelta a Sanxenxo, que las amigas de las niñas las estaban esperando en el camping.

Día 5
Hoy tocaba lejos, Santiago, que por la autopista (paganini, of course) no se hizo muy pesado. Aparcadoiro en el mismo cogollito, Plaza del Obradoiro, Catedral (no, no le dimos el abrazo al apóstol) y paseo por el casco histórico, ambientazo, como no podía ser menos. Mucho peregrino, mucho perroflauta, mucho scout y mucho turista...


Mu bonico, a must, como dicen los ingleses. El día amaneció nublado, una pena, y no iba a mejorar, al contrario, después de comer, ya en el coche camino de la Costa da Morte, empezó a llover y nos tuvimos que volver llegando a Noia. Pues nada, qué se le va a hacer, al bungalow y que las niñas jueguen con sus amigas, que ya ha escampao, manda webos...

Día 6
Último día en Galicia, y hoy toca... relax en el camping, que ya está bien de tanto coche, coño ya… Hoy amanece un día espectacular, ni una nube en el cielo… paseo junto al mar desde Portonovo a Sanxenxo y comida en O Barco, recomendación de nuevo del chaval de recepción del camping. Todo muy rico pero me quedé con las ganas de un buen plato de cigalas, me tuve que conformar con mejillones… habrá que volver... Siestecita en el bungalow y división de opiniones después, yo me voy a la playa (Praia de Canelas) y las chicas se van a la piscina. La playa genial, arena fina, agua cristalina (…); acostumbrado a ver sólo mar y cielo al mirar al horizonte, aquí después del mar hay otra vez tierra… y cargueros y cruceros pasando… qué sensación más curiosa… Y de la praia a la piscina, después charla con Andoni y Nieves, del bungalow de al lado, y las niñas con sus amigas… en fin, tranquilitos antes del viaje de mañana.

Día 7
Mañana de despedidas, de fotos de las niñas con sus amigas y, sin prisas, salimos para Madrid, que esta vez cogimos por la autopista de Pontevedra a Ourense, que la ida se nos había hecho eteeeeeeernaaaaaaaa por la nacional… No fue tan mal pero hay que ver qué grande es Ourense, Dios… Con nuestro providencial ojo para elegir gasolineras y áreas de descanso, cogimos una salida que nos llevó al escenario de La Matanza de Texas… ni un alma, ni una sombra más que una junto a unas naves industriales abiertas pero desiertas, y junto a una caravana que creíamos abandonada, hasta que salió un tipo con aspecto de asesino a sueldo de película, hablando en ruso por el móvil… le faltaba la camiseta interior de tirantas y la pistola metida en el pantalón… la hostia… vámonos de aquí antes de que aparezca algún traficante de armas a entregarle un pedido o que una banda rival llegue a ajustarle las cuentas… de modo que la empanada que habíamos encargado en Portonovo y que estaba de muerte nos la comimos como los pavos y salimos pitando de allí, no fuera a ser que… Sin novedades en el resto del camino, bueno sí, que llega un momento en el que, sin decirte nada, sin indicación alguna (Adanero pa un lao, Madrid pa otro) la A6 se convierte en AP6 (la “P” es de “paganini”)...o sea, otra vez toca pasar por caja… y esta vez CLAVADA, en mayúsculas, casi 13 pavos… “Bienvenidos a Madrid”, joer, cómo se las gastan… (al día siguiente, hablando con un amigo, ya nos dejó más tranquilos, la alternativa a la AP6 viene a ser una ruta turística por los pueblos de la sierra de Madrid, así que bien pagados están los 13 lerus…).

Nube de polvo sahariano sobre Madrid, una calor que te cagas y no se mueve una gota de aire… ay omaíta, con lo fresquito que estábamos en Galicia… travesía de Madrid buscando el piso de Patri, zona Arturo Soria, que no fue compañero de reparto de Conchita Velasco y Lina Morgan, que fue un urbanista el hombre. En fin, después de idas y venidas y despistes varios por la M40, la M30 y la madre que las parió, (Melchor, miarma, acuérdate de lo mío), ya encontranos el piso, y después de descargar y acomodarnos, chapuzón en la piscina, que si fría estaba el agua de las Islas Cíes, no veas cómo se me quedó el cuerpo después de 2 minutos en el agua, joer qué frío… Eso la piscina, porque en el piso, de llevar más de una semana cerrado, vaya caloraca que hacía… abres las ventanas y el aire que entra ya empieza a ser más fresco, alabado sea el señor, pero vaya tela el ruido que mete la M-30…


eso sí, las vistas son chulas.

Día 8
Hoy toca otra vez relax, que bastante paliza nos dimos ayer, y cena en Cabanillas del Campo, Guadalajara, con Nanín y Marimar, compañera de cole de Estefi, hace ya algunos años. De camino, mira tú por dónde, qué casualidad, parada en centro comercial Plenilunio y visita al Primark… coincidencia? No da puntá sin hilo la torera… jajaja... Nos llevaron a cenar a La Buena Vida con toa su buena voluntad, pero vaya tela, vaya tela... tardaron casi una hora en atendernos, esperando en la mesa en la calle arresiítos, que vaya viento frío que se levantó… en fin, ni pulpo ni Estrella Galicia pero al final no estuvo mal la cosa, eso sí, ya dentro.

Día 9
Camino del centro de Madrid, paso breve por Plaza de Castilla a ver de cerca los rascacielos que se ven desde el piso.


Puerta del Sol, Plaza Mayor con su correspondiente bocata de calamares, y después al museo Reina Sofía a ver el Gernika.


La casita del Ratón Pérez en la Calle Arenal y terminamos el día en el planetario de Madrid (Melchor, no me lo dejes, eh!). El Cielo de una Tarde de Verano creo que se llamaba la presentación, muy interesante y muy bien explicado. Y como nos gustó ayer y no queda lejos, para la cena de nuevo al Plenilunio, TGB, The Good Burguer, muy rica y free refill, que con la calor que hace y sed que arrastramos nos vino muy bien.

Día 10
Día grande, el día señalaíto en el calendario de las niñas… Parque Warner…

Oye Melchor, no quiero ponerme pesao pero ya sabes, lo que dijimos, ok? A las 11 y poco ya estábamos en la puerta, increíbles e incomprensibles las colas para comprar entradas: si en internet las pillas con un 40% de descuento mínimo, y sin colas, qué haces comprándolas en taquilla, miarma? Lo mismo es que si compras las entradas directamente en taquilla y les enseñas un tatuaje te hacen un 50 o un 60%… Mother of the Beautiful Love, Madre del Amor Hermoso, no he visto más tatuajes en mi vida, ni en el concierto de AC-DC… qué cantidad y qué variedad… demonios, águilas, tigres, nombres de hijos, de novias, letras chinas, góticas. árabes, caracteres élficos, coronas de espinas, tatuajes en hombros, antebrazos, vientre, cuello, muslos, gemelos, riñones, en el lomo, en la paletilla, en el costillar… en fin… Dicen que no está permitido meter comida en el parque y los controles de seguridad a la entrada son acojonantes que te cagas, te pregunta el segurata: “No lleva comida, verdad?” / “No, no, qué va” / “Ea, puede pasar...” alucinante, la gente pasa hasta neveras… jajaja… Las niñas flipando y llevándonos de una atracción a otra, haciendo colas, buscando sombra, sudando si había que sudar… esto sí que es un palizón y no lo del coche...


A las 10 de la noche salimos del parque, reventaos los cuatro. Los pies abiertos de haber andado todo el día en chanclas, la ropa de pena, de sudor y de agua de las atracciones, muerto de sed aún después de haber estado todo el día bebiendo y bebiendo… cuánto no sudaría que cenando después en un Foster me bebí 1 litro de Pepsi y seguía teniendo sed… ay omá… qué sed y qué agotamiento… y dicen que el 2º día es gratis? Mejor lo dejamos... Me quedo con el Tom y Jerry, el espectáculo de Loca Academia de Policía, Río Bravo… qué más hicimos? Ah, sí, qué ratito más malo pasé en el Coaster Express (en español, El Quebrantahuesos), la montaña rusa de madera… no es tanto la impresión, la aceleración, el cague y tal, sino el traqueteo… si no me rompí las cervicales ese 10 de agosto no me las rompo ya… y me dice Paula que la próxima vez viene con amigas pa poder montarse en el Superman y el Stunt Fall… ya no está uno pa esto…


Una lástima que el Lindo Gatito y el Correcaminos estuviesen cerradas, ahí hubiesen flipao las niñas...

Día 11
Después de habernos despertado a las 11 tras la paliza de la Warner del día anterior, último día en Madrid, pero hoy de tranquis… comida en el piso y a las 5 camino del Palacio Real, que abren a las 6 y hoy es gratis.


A mí no es que me llamen mucho la atención los palacios y tal pero sí que merece la pena verlo, to mu guapo y mu costeao, Estefi tomando nota de ideas por si un día nos toca la primitiva…

Día 12
Nos levantamos sin prisas, desayuno sin prisas, hacer las maletas sin prisas y al final salimos casi a la 1 del piso, al poco parada a comer en un Telepizza, otra parada a repostar y ya hasta Alcalá non-stop…

Y para los amantes de las estadísticas: al final fueron 3.216 Km en coche y 76,56 Km andando (según mi pulserita Xiaomi), que parece una barbaridad, una borricá, que la pulserita se ha vuelto loca, pero son 7 Km/día, en la calle viendo cosas desde por la mañana hasta por la noche no es nada descabellado. Botellines de Estrella Galicia, no me acuerdo; litros de Coca Cola, muchos; Frappuccinos Caramel del Starbucks, muchos también. Discusiones a cuenta del GPS, unas pocas, Melchor, ya tú sabes. Pelis que vieron las niñas en el iPad, 16 unas cuantas veces. Veces que escuchamos el Now That's What I Call Good Music 90 y 91, lo menos 5… la canción del viaje: Up, de Olly Murs.

Me queda la espinita de la mariscada, la espinita de ponerme malo de comer cigalas, me queda ver la Costa da Morte, me queda ver la playa de las Catedrales, me queda darle un achuchón al apóstol, tenemos que volver a las Islas Cíes… morriña de pulpo es lo que tengo

martes, 9 de junio de 2015

An ca Conil


Temporal en el estrecho y cogemos nosotros y nos vamos a Conil… de camping… primer error… bueno, a un bungalow, que pensábamos que por mucho viento que hiciera, en una casita como dios manda ni te coscas… segundo error… nada que ver los bungalows que conocíamos del Camping Pinar de San José con los del Camping El Faro, prefabricados y pegados unos a otros como piojos en costura…

En fin, la primera impresión, la verdad, no es que fuera muy positiva, de hecho nos llegamos a recepción a pedir un cambio porque, a primera vista, la parte más antigua del camping tenía mejor pinta que donde nos habían mandado y la reserva la teníamos hecha desde hacía ya unos cuantos meses… que se podrían haber enrollado un poco… Pues no, la alternativa que nos ofrecieron era más de lo mismo, 2 o 3 bungalows libres un poco más adentro, que pensamos que pa qué, ya puestos, al menos el que nos habían dado hacía esquina y sólo teníamos un vecino… tercer error, ya había tenido el placer de conocer al vecino y no es que me hubiera dado precisamente buen rollito…

Descargamos, nos instalamos y nos preparamos para ir de paseo a la Cala del Aceite, dejamos al niñato del vecino jugando a la Play con dos colegas a grito pelao… Bueeeeeno, relájate, no hagamos juicios de valor tan pronto, son las 6 de la tarde y los chavales no están haciendo nada malo, no? Que ere mu exagerao, Alberto!!! Cruzamos de punta a punta el camping buscando la salida trasera que daba al pinar de Roche, curiosa la forma de vida del campista para el que no lo es, curiosa y variopinta, te encuentras desde el tieso que duerme en una canadiense pelá y mondá, los que viven en parcelas con el suelo plástico fijao al terreno con pernos, el que tiene su tele de 47” en el porche de la tienda de campaña, el que tiene dos módulos de cocina independientes del cuerpo principal de la tienda… sí señor, de sevillanas maneras… digno de estudio el colega con una caravana con un split de aire acondicionado acoplado de aquella manera, con los cables y los tubos colgando por fuera, y la antena parabólica atada a un pino… lo que viene siendo un poder y no querer: puedo pagarme una quincena en la suite presidencial en el Parador de Cádiz pero me lo gasto en tunear una caravana vieja y colgar de un pino una parabólica… Pues eso, 15 minutos de paseo por el pinar de Roche y llegamos a la Cala del Aceite, muy pequeñita y muy bonita, lástima que el día no acompañara, el viento tan fuerte y el agua helada no invitaban precisamente al baño, y ya el sol cayendo no era plan de jugarse una pulmonía por 5 minutos de chapoteo nervioso en el agua… hosti hosti hosti… qué fría, qué fría, hosti qué fría!!!

A la vuelta tuvimos el placer de conocer a los vecinos de enfrente, 8 alegres mozalbetes alojados en dos bungalows; barbudos, musculados y agilipollados, de despedida de soltero o similar, sin parar de acarrear hielo y bebidas preparándose para la noche… mientras tanto nosotros duchita y cena dentro, en la terraza el viento ya era frío y no apetecía, y para postre lo mejor: partida de Pictionary con las niñas. Qué buen ratito...

A todo esto, la fiesta al lado y enfrente ya había empezado… risas, palmas, voces… en fin, todas las formas posibles de dar por culo a un vecino menos la música, prohibida en todo el recinto, todo un detalle… ingenuo de mí pensé que por mucha fiesta que montaran las tres parejitas canis de al lado y los 8 alegres mozalbetes de enfrente, a las 12:00 punto pelota, llegaría el guarda y les diría que fueran terminando la fiesta y tal y tal… mis cojones… hasta las 2 de la mañana dando por culo… que por momentos se me pasó por la cabeza llegarme a pedirles que no hicieran tanto ruido… pero me lo pensé mejor, sinceramente, qué posibilidades hay de que 8 borrachos por un lado y otros 6 por otro hagan caso a un vecino quisquilloso en mitad de una fiesta? Pues eso, mejor me relajo y trato de dormir un poco.

A la mañana siguiente en recepción me dicen que la noche anterior llamaron y se llegaron varios campistas a protestar por el jaleo que estaban formando nuestros alegres vecinos, pero ningún responsable hizo nada… hoy iban a tratar de hablar con ellos… todo un detalle… en fin… A todo esto, el día amanece peor que el viernes, más viento (todavía más!!!!) y nublado… descartamos playa y descartamos hasta piscina, qué disgusto… una pena, pero es que hacía rasca como pa ir en manga larga, que hasta chispeaba… Plan B: nos vamos a Conil. Y bien que mereció la pena el cambio de planes, muy muy bonito el pueblo, no lo conocíamos y nos encantó el paseo, definitivamente volveríamos para cenar.



A la vuelta al camping para el almuerzo los canis de al lado durmiendo la mona, los de enfrente missing, y en otro bungalow a la derecha, se ha ido una parejita con una niña y han llegado 4 chirigoteros… Primera ley de Murphy: todo lo que va mal es susceptible de empeorar… pues lo que te digo, 4 barbudos, panzudos y chirigoteros… las carnes abiertas… mandan a uno a por hielo para la fiesta nocturna mientras los otros tres se arrancan a cantar cuplés mientras esperan las provisiones… Oh My God... algo muy malo debí haber hecho en mi anterior vida para merecer esto...

Sobremesa con nueva partida de Pictionary y después intento de siesta… y un mojón pa mí… ya se ha despertado el subnormal de al lado y ya están allí los colegas para otra sesión de Play… que hay que ser gilipollas pa irte a la playa con la novia y los colegas y quedarte en un cuartito prefabricao jugando a la Play… que por chungo que esté el día a mí se me ocurren por lo menos dos cosas mejor que hacer en hora de la siesta… como dice Martos, son de esa gente que tiene el conocimiento suficiente pa llevarse la cuchara a la boca… Pues eso, duchita y caminito a Conil para cenar, El Mirlo, junto a la iglesia, bueno y barato, recomendable… precioso el pueblo de noche y ambientazo, con la final de la Champions en juego, todo el mundo en los bares pendiente del televisor… paseo, helaíto y de vuelta al camping, a ver lo que nos encontramos…

Me paro a la entrada para hablar con el guarda, a ver si no se repite lo de la noche anterior, pero ni está ni se le espera… me cago en tó… Sabes lo que te digo? Arrieritos somos y en Tripadvisor nos encontraremos… En fin, que sea lo que dios quiera, peor que el viernes no creo que sea… y no lo fue… los 8 alegres mozalbetes de enfrente desaparecidos en combate, los chirigoteros tomando copas en la terraza pero sin levantar la voz ni cantar cuplés ni na, a lo suyo, hablando de olas, técnicas de surf, playas de Cádiz… ostras, chirigoteros surferos... nivelón nivelón… y nos queda el subnormal de al lado, que estaba con los colegas y sus afortunadas novietas dos bungalows más p'allá, dando voces y palmas… lo que te decía, el conocimiento suficiente pa llevarse la cuchara a la boca… pero esa noche ya fue más normal, o sería que entre que el viento parecía que iba a arrancar el bungalow de los cimientos y que el sueño ya me venció, no me enteré de mucho… eso sí, a mitad de la noche sí que me pareció escucharlo jugando otra vez a la Play… que te digo yo que a esa hora y con la novia al lado se me ocurren por lo menos 2 cosas mejor que hacer que jugar a la Play…

A la mañana siguiente no tuvimos ocasión de despedirnos de los vecinos, le íbamos a pedir el móvil para quedar la próxima vez que fuéramos de camping pero no pudo ser… mecachis… solo pudimos ver a los chirigoteros surferos preparándose para un gran día de olas… La madre que los parió, anoche parecía que acababan de llegar de Hawaii, Australia o Bali de la copa mundial y resulta que no tienen tablas de surf, tienen planchas, como las que venden en Osorno, de las que usan los zagales en El Portil en la orillita… jajaja… qué arte tienen estos gaditanos…

Y camino de Sevilla, paraíta en la playa de la Fuente del Gallo, taco de guapa, por momentos me recordó al Algarve… lástima de nuevo el levante… “así no se puede, Pedro”, que diría el coleta… 


Y bueno, se acabó lo que se daba, nos quedaremos con lo positivo de un fin de semana de relax en la playa en el que ni hubo relax ni hubo playa, nos quedaremos con Conil, el pueblo y sus playas, un descubrimiento, y con las risas de las niñas jugando al Pictionary… y con los chirigoteros surferos… jajaja… qué arte, pisha.

martes, 19 de mayo de 2015

El bodorrio del primo Alejandro


Llegó el gran día, se nos casó el Ale, el último primo de la primera generación… la verdad, si me preguntan, lo veo un poco arriesgado. Es mi opinión personal, verás tú, pero que creo que va mu ligero, ojalá y me equivoque pero yo creo que se ha precipitado, nada más que 3 o 4 o 5 años viviendo juntos y solamente una hija en común… no sé, lo mismo se está arriesgando más de la cuenta… a ver si esa muchacha le sale buena...

Pues eso, bodorrio en toda regla en la semana de más calor de la historia del mes de mayo en Sevilla, que ya le dije a la madrina que se habían pasao llevando huevos a Santa Clara, que 3 días antes de la boda marcaban los termómetros en la calle 47º… en mayo… el apocalipsis… Al final debieron llegar a un pacto con la santa y el sábado aflojó un poco la calor, no estuvo demasiado mal la cosa… no estuvo demasiado mal la cosa pa ser mujer y llevar sandalias y vestidito de tirantas, porque los que íbamos de romano sí que lo pasamos regular… La ceremonia, como no podía ser de otra manera, en la Basílica del Santísimo Cristo de la Expiración, entre nosotros, la iglesia del Cachorro (The Puppy's Church, para mi legión de seguidores de fuera de España… jejeje); llegamos tarde, ya estaban saliendo los novios bajo una lluvia de arroz. Tiempo de dejar a las niñas y Estefi en la puerta, buscar aparcamiento y engañar al gorrita; para cuando llegué a la iglesia ya estaba disolviéndose la turba en busca de una sombrita, suerte que me encontré a los novios en el camino, si no me lo pierdo: calesa tirada por caballos blancos, 3 lacayos sacados de un cuadro de Goya… mismamente Cenicienta… mu bonico, no es cosa que se vea todos los días.

Cervecita junto a la iglesia para hacer tiempo mientras los novios se hacían las fotos en los Reales Alcázares y listos, caminito pa la Hacienda Mejina, Espartinas. Nos hacen pasar por el Patio del Paraíso para llevarnos al Patio del Purgatorio a esperar a que lleguen los novios, a pleno solano con metro y medio de sombra lineales pa 200 invitados… que la culpa es de la gente por ser tan agonía y llegar demasiado temprano… Y allí que nos quedamos un buen rato, esperando a los novios a la sombrita, pegados a la pared como lagartijas, momento ideal pa echarle una visual a los modelitos de los/las invitados/as que llegaban al purgatorio desfilando delante de nosotros... ay ese banderillero guapetón y esa Barbie Malibú… y esa pechotes... perdón, perdón, perdón, se me va la pinza, es lo que tiene pasar tanto tiempo rodeado de mujeres... Y llegaron los novios en loor de multitudes: “Vivan los novios!”, aplausos, vítores (...) y, a Julia, madre del novio, le da un soponcio… coño, como a la madre del Ñete en su boda… debe tratarse sin duda del síndrome de la madrina, menos conocido que el dolor de la viuda pero igual de fulminante… primera actuación de la tarde del SAMUR, digo Jaime… la cosa no pasó a mayores, un poquito de agua, un poquito de aire y aquí no ha pasado nada, cosas de la calor y la tensión acumulada.


Por fin nos hacen pasar al jardín, muy muy bonito, muy verde y muy bien cuidado, como diría Sánchez Araujo: “terreno de juego en perrrfectas condiciones para la práctica deportiva”… y para la práctica del tapeo y del botellín… ay omaíta, qué me gusta un tapeo de pie con un botellín fresquito en la mano… pocas cosas mejores hay… y además, los niños a la mesa de los niños... y además, animadores para entretener a los niños mientras los mayores comen… así sí… nivelón nivelón… Variedad y calidad, ya te digo que a mí esto es lo que más me gusta de las bodas, el tapeíto… que cuando acabaron de arrimarnos cosas a mí lo que me apetecía era un yogur natural y un sofá pa reposar un cuarto de hora viendo el Tour de Francia...



Para cuando entramos al salón y nos sentamos a comer fresquitos ya eran las 5, no son horas ya, pero donde esté un solomillo y un vino blanco fresquito pa merendar que se quite el té con pastas o el café con pionono, o no? Pues sí, más a gusto que un cochino en un charco, fresquitos, el buche lleno… eso sí, echamos de menos música de Vivaldini o Schopenhauer acompañando al solomillo, como en la boda de la hija de la Preysler, queda más fino, tú no ves… y Ferrero Rocher pa empujar… jejeje... En fin, los novios que parten la tarta (en la foto se aprecia el sutil detalle: el zapato de Cenicienta del lado de ella y el bastón de mando del príncipe del lado de él)...

...el tradicional paseo mesa por mesa repartiendo los recuerdos de la boda a los invitados, el “momento sobre” (“la regalía”, que diría mi amigo Martos)... en fin, lo que vienen siendo los preliminares de la barra libre… bueno, se me olvidaba el cumple del tito Jesús, también tuvo su minuto de gloria.


A las 7 se abría oficialmente la barra libre y, como bien pronosticaba Juanjo, los primeros momentos iba a ser una merienda de negros… había zagales haciendo cola desde menos cuarto, como pa un concierto de One Direction, vamo… imposible conseguir acercarse a la barra hasta pasada la media hora larga, pero mereció la pena luchar por el gin tonic… y qué a gusto ahí en el jardín, sentado a la sombrita… momento Beefeater... La zona de pista-barra libre imposible: la música a toda hostia, la gente fumando… y allí que empezamos Juanjo y yo solos de tertulia y poco a poco se fue animando el resto de la familia, Paco, Manolo, Julia, Jesús, Mari… muy agradable el momento… Oye, pero de buenas a primeras empieza a arremolinarse la gente cerca de una de las salidas del salón al jardín, la novia llorando, Nuria que entra corriendo en busca de Jaime, Jaime que sale del salón corriendo… al padre de la novia le ha dado un chungo… joer, vaya vaya... primero la madrina y ahora el padrino… pero esto parece más serio, no reacciona y hay que llamar al 112… mientras sí, mientras no, siguen los nervios, las carreras, los llantos… y la música a toda leche… el disc-jockey pidiéndole a los novios que se bailen una sevillanita… bueno, tampoco le habían dicho nada al chaval… Por un momento se me vino a la cabeza lo que debió de ser la boda de la hermana de la Lorena… de película de Almodóvar: ese padre que pisa la cola del traje de la novia, ese padre que se resbala y se cae rodando por las escaleras del altar, ese padre que se parte la cadera… Coño, ahora que lo pienso, mejor que Almodóvar parece La Profecía 4. Damien en Montequinto

En fin, afortunadamente se quedó todo en un susto, menos mal, la sangre no llegó al río, bien está lo que bien acaba, hombre refranero hombre embustero… jejeje… se me ha colao… Pues eso, que muy bien que lo pasemos, que se agradece un acontecimiento de estos de vez en cuando para que se junte familia, y que partir de ahora, visto lo visto, a todos los eventos habrá que invitar al Jaime... au cas où...