lunes, 6 de abril de 2015

Alpujarras


Siguiendo con la tradición familiar, en cuanto se escuchan las primeras cornetas de la Semana Santa salimos por patas de Sevilla… este año tocó Granada y Alpujarras, matamos dos pájaros de un tiro, le damos el capricho a la Estefi y nos quitamos de la calor y de las bullas de la Semana Santa de Sevilla.

Miércoles Santo, como todos los años, con la incertidumbre de a ver a qué hora nos dejan salir del curro... este año a las 15:45, pas mal… corriendo a casa, repasar últimos detalles de la lista y rumbo a Dúrcal, en el Valle de Lecrín, bien situado a medio camino entre Granada, la costa y las Alpujarras. Apartamentos La Casa de Almocita, todo muy nuevo, recomendable. Nos instalamos en 5 minutos y paseo por el pueblo a estirar las piernas después del viaje… en 5 minutos te das cuenta de que el pueblo no tiene na… lo más curioso, una estatua de Rocío Dúrcal, nacida en Madrid pero hija adoptiva.

Día 1: Jueves Santo espectacular, ni una nube en el cielo, temperatura genial para visitar y rumbo a Pampaneira. Después de unas cuantas curvas (muchas menos de las que nos habían dicho) nos plantamos allí en menos de una hora. El enclave precioso, el pueblo también, casitas blancas, chimeneas con la piedra de pizarra, el agua de la montaña corriendo por las callejuelas… muy muy bonito… 

Siguiente destino, Capileira, aún más arriba… igual de típico pero menos bonito nos resultó; a las afueras nos encontramos un mirador desde el que se veían los picos nevados del Mulhacén y el Veleta. 


Para comer paramos en Bubión, a mitad de camino entre Pampaneira y Capileira. Habíamos leído alguna referencia en internet y comimos en el Restaurante Teide, estuvo bien la comida y en la terraza se estaba de lujo con un botellín de Alhambra y al solecito...
Después de la comida, caminito a Trevélez, paramos en Pórtugos a probar el agua de la Fuente Agria, curioso cómo en medio de tantas fuentes y manantiales de agua buenísima te encuentras con una de agua que es puro metal… 


 Y llegamos a Trevélez, el pueblo más alto de España, también muy bonito, el pueblo y el entorno; muchas tiendas de jamones, muchas tiendas de mantas alpujarreñas y muchas cuestas… Se nos ocurrió seguir las indicaciones de la “Ruta de los tres barrios”, que resulta que Trevélez tiene el barrio bajo, el barrio medio y el barrio alto… bueno, está bonito callejear pero no creo que merezca la pena un paseo tan largo y tanta cuesta arriba…

Y ya para la vuelta al apartamento decidimos volver por otra carretera con menos encanto pero también con menos curvas… junto al río Guadalfeo, camino de Órgiva… resultó que tenía las mismas curvas y que el paisaje era igual de bonito, la garganta del río junto a la carretera y los picos nevados al fondo. Precioso.


Día 2: Después de un día entero intentando consensuar a dónde iríamos el Viernes Santo, al final la decisión fue Sierra Nevada. Un acierto. Dejamos el coche junto a un hotel en la parte alta de Pradollano y en 5 minutos estábamos al pie de las pistas. El día estaba espectacular también, vamos, como para ir en mangas cortas en la nieve… nos hicimos unas cuantas fotos, hicimos un muñeco de nieve chiquitín para darle el capricho a Marta y se nos echó encima la hora de la comida. 

 
Decidimos parar en Güéjar Sierra por recomendación de una compañera del curro; el sitio donde comimos (La Hacilla) bien a secas, el pueblo precioso, rodeado de montañas, junto al arroyo de la Greda y a los pies del embalse de Canales. El postre ya nos lo tomamos en Granada, heladito camino al centro. Ambientazo de Viernes Santo, paseíto turístico por el centro camino del Albaizín, to the point: mirador de San Nicolás. 

En vez de hacinarnos con cientos de guiris en chanclas nos metimos a tomar café en El Huerto de Juan Ranas: no hay palabras para describir las vistas desde allí, lo digo en inglés: a must. Tan a gusto allí, tan preciosas las vistas, que nos quedamos a tomarnos un mojito… y dos y tres nos hubiéramos tomado, pero las niñas estaban ya cansaditas… 


Bajamos por la calle de las teterías, Calderería Nueva, y cenamos en el Burrikin para darles el capricho después de lo bien que se estaban portando. Y camino a Dúrcal puesta de sol por un lado, luna llena sobre los picos nevados por otro… en fin…

Día 3: Happy Birthday to you, happy birthday to you… pues sí, Paula ya tiene 11 años, parece que fue ayer… Regalitos, último desayuno en el apartamento, hacer las maletas y camino de Nerja. Nota: espectacular el tramo de autovía Granada-Motril sobre el embalse de Rules. Y dejamos la provincia de Granada para entrar en Málaga, cada vez más decepcionante… Nerja infectada de guiris, carteles en inglés, cartas de restaurantes en inglés… mu cateto y mu turístico, esto en agosto debe ser un infierno… paseo corto hasta el Balcón de Europa, cuatro fotos para la posteridad y camino de Torre del Mar para comer pescaíto… mu cambiao, nada que ver con mis recuerdos de infancia, bien es cierto que de eso hace ya casi cuarenta años… por recomendación de una compañera de curro de Estefi fuimos a El Yate, muy recomendable. Y después de quitarme el capricho de los boquerones y las puntillitas, paseo por una playa de arena de obra y jumo, pal coche y caminito de… Primark Málaga… oh my god… últimos regalitos para la niña del cumple y Marta.

Y hasta aquí lo que dio de sí el viaje a las Alpujarras