lunes, 28 de enero de 2013

Willkommen in Berlin


Y por fin llegó el esperado regalito de Reyes… escapada pa los dos a Berlín, las niñas se quedaron en Alcalá con la tita Pepa, malos padres…
Los amigos de Vueling se portaron y el vuelo (en realidad los 4 vuelos) llegó con 10 minutos de adelanto, pas mal, y ahí nos tienes, a las 3 de la tarde en Tagel, en medio de campos nevados y con más frío que lavando rábanos… siguiendo las instrucciones de la recepción del hotel cogimos el bus TXL hasta Alexanderplatz y en algo menos de una hora ya habíamos hecho el check-in en el H2… mucho frío y casi de noche cuando a las 4 de la tarde salimos a la calle después de soltar las maletas y pertrecharnos para no perecer en la calle como dos gorriones… de poco sirvió, en 5 minutos ya nos habíamos dado cuenta de que unas mallas térmicas debajo de los pantalones no eran suficientes, como tampoco era suficiente una bufanda, ni el chaquetón Columbia con el que había pasado calor en Sierra Nevada, ni tampoco era suficiente mi gorro de lana Thinsulate… animalito, 6º bajo cero es soportable de camino de un lugar a otro, pero pa visitar una ciudad, tol día en la calle, hay que prepararse mejor… Nos dimos un paseo por los alrededores del hotel, Museumsinsel, Berliner Dom, Fehrnsehturm y de vuelta al hotel arresío… By the way, el hotel (H2 Alexanderplatz) muy bien, habitación sacada de un catálogo de IKEA, aislamiento perfecto, suelo del baño radiante… en 10 minutos habíamos recuperado las constantes vitales, 5 minutos más tarde volvieron la visión y el habla…

El viernes prometía… 6º bajo cero de máxima y nevando a la salida del hotel… qué ilusión, mi primera nevada y mi primera hipotermia el mismo día… yo ya me había puesto calcetines térmicos, mallas térmicas, pantalones gordos, gorro nuevo de forro polar con orejeras, y gorro del chaquetón sobre el gorro nuevo, forro polar, braga polar al cuello, bufanda, guantes y no sé qué más… lo cierto es que sólo tenía frío en los ojos, pero ya disfrazarme de Amundsen en medio de de una ciudad me parecía mu fuerte… en fin, viendo que no se podía estar mucho rato en la calle cambiamos al plan B: bono de transporte para movernos y dejaríamos tiendas y museos para la tarde-noche…
Primer chasco en Berlín: nos cruzamos la ciudad para ver la Kaiser Wilhem Kirche y resulta que, después de 68 años, precisamente ahora se deciden a restaurarla, manda webos… completamente cubierta de andamios y tablones, ni un triste agujerito por el que mirar… ea, po vámonos pa la Puerta de Brandemburgo, Brandemburger Tor… Segundo chasco en Berlin, la famosa avenida Unter den Linden en obras también, que le dan a uno ganas de traerse los curriculums de los amiguetes de Sevilla en paro… eso sí, la Puerta muy bonita, en agosto debe ser la leche de gente… no faltaron ni el Micky vendiendo globos, ni el capullo vestío de oso, ni los imbéciles disfrazaos de soldados con sus banderitas y to… De camino al Pergamon Museum comida típica berlinesa en un chiringuito típico en el Mitte, currywurst mit kartofen, o sea salchicha al curry con papas fritas… de pie, en la calle, bajo cero… pero mu rica, sehr gut… Curry 61 se llamaba el sitio… recomendable.
Bueno, al borde de la congelación llegamos al Pergamon Museum, muy agradable sorpresa, en mi vida había oído hablar de este museo y ni por asomo me imaginaba lo impresionante que es, visita obligada… ah, recomendable audioguía, imprescindible pa los desinformados como yo…
Siguiente visita de la tarde-noche cerrada, Potsdamer Platz, según decían en las guías, donde los arquitectos de todo el mundo vienen a experimentar… no es tan rompedor como imaginaba pero la verdad es que de noche es precioso el Sony Center, merece mucho la pena, imagino que las pelis en 3D en pantalla de 52.793 m2 del cine Sony tiene que ser ya la kaña… next time…
La cena junto al hotel, restaurante Hofbrau Berlin, una especie de mesón, con mesas corridas, grupo folklórico alemán tocando musica típica alemana vestidos con trajes típicos de Baviera, jarras de cerveza de 1 litro… una experiencia… nos sentaron junto a una pareja puretilla de alemanes, y menos mal que la señora nos hizo de intérprete-traductora, porque ni los camareros hablaban inglés y la carta en inglés era casi tan incomprensible como la alemana… al final pudimos comer algunos platillos típicos de la región, na del otro mundo, carne mechá, queso curao y poco más, vamos, como en la comida de Reyes de la calle Silos pero sin jamón… ah, se me olvidaba la cerveza: la cerveza fue el tercer chasco en Berlín, floja flojita y de barato nada… posiblemente no era la mejor marcas ni el mejor, pero si me dan a elegir me quedo con el botellín de Cruzcampo…

Y llegamos al Samstag, sábado sabadete… 7º bajo cero y nevando, esta vez un poco más copiosa la nevada… sarna con gusto no pica… para hacer tiempo hasta las 11:30 que teníamos que estar en el Reichstag, visita al Memorial del Holocausto, muy bonito con la capa de nieve, si no fuera por lo que es y por lo que representa, de buena gana se ponía uno a jugar al escondite por el laberinto… impresiona.
Y por fin llegamos al Reichstag, el parlamento alemán… esto sí que es realmente imprescindible visitar si vas a Berlín, y si te hacen una visita guiada en español ya no te digo na… el edificio alucinante, por fuera y por dentro, la lección de historia impagable… sale uno con ganas de estudiar historia y alemán… y para el final la guinda, la segunda parte de la visita: la cúpula de Foster, y menos mal que no nos quitamos la ropa de abrigo porque la cúpula está abierta por arriba… pasas de la calorcita agradable del interior del edificio a los 7º bajo cero de la calle… La cúpula… una pasada, preciosa por dentro y vistas aún más preciosas sobre Berlín, Plaza de la República nevada, Tiergarten (…), pero no sé, después de la visita guiada, como que me quedo con la primera parte… o con las dos… ya que estás, visita Reichstag y cúpula.
Paramos a comer y a quitarnos un ratito del frío criminal de la calle en un bar cervecero típico, Alt Berliner Kneipe: una sopita de pollo pa entrar en calor, un filete empanao con papas fritas, una cervecita Berliner... ah, que bien, coño!! Y después de comer, rumbo a unos patios, mu típicos, mu pintorescos, mu escondíos y mu prescindibles … Hackesche Höfe, na del otro mundo, demasiado tiempo para llegar, demasiado tiempo para encontrarlos y ya nos cayó la noche… corriendo corriendo para el Neues Museum para ver a Nefertiti y estando en la cola nos cierran las taquillas… resulta que los sábado cierran a las 6… manda webos…
La idea era cenar en el Kadewe, el Harrods berlinés, pero después de darnos una vuelta por el buffet y chiringuitos varios, viendo posibilidades (qué comer, dónde comer, cuánto gastarnos…), la propuesta ganadora fue comprarnos un sandwich, unas patatitas, un refresquito y comer en la habitación del hotel… ooooh, maravilla…

El domingo ya, después del desayuno preparamos la maleta en 10 minutos y salimos a ver algunas cosillas que teníamos pendientes… Nikolaiviertel, un barrio medieval bastante pintoresco, paseo por un mercadillo de arte junto a la Museumsinsel, el hall del hotel Radisson Blue con su impresionante acuario… y Alexanderplatz, que tan cerca la teníamos que ya nos estábamos yendo y todavía no le habíamos dedicado ni cinco minutos… y la verdad es que será muy importante en la historia reciente de Alemania, pero tiene muy poco que ver: la torre de la televisión, el punto más alto de Europa con 360m de altura (otra vez será…) y el famoso reloj mundial , die Weltzeituhr… curioso, pero tampoco es pa tanto…

Ea, po se acabó lo que se daba… de vuelta pa Sevilla en el bus TXL, y a rezar para que no se ponga a nevar y el vuelo pueda salir… Pendiente volver, pero ya cuando acaben las obras, con menos frío y ya con las niñas… a mí me queda el estadio olímpico, una peliculita en el Sony Center, subir a la Fehrnsehturm... Estefi se quedó con las ganas de ver el busto de Nefertiti en el Neues Museum… volveremos, y chapurreando un poquillo de alemán, que se me ha antojao…

martes, 8 de enero de 2013

Cabalgata de Reyes Magos

Comida familiar en Higuera de la Sierra, otra, la número 17 de estas Navidades... en serio, ni me acuerdo de cuantas veces nos hemos juntado estas fiestas pa comer, 7 arrobas en canal peso a día de hoy, listo pa la matanza, vení a por mí cuando queráis...
¿Y qué hace uno cuando está en Higuera de la Sierra un 5 de enero? Pos va uno y se queda a ver la cabalgata de los Reyes, dónde mejor que aquí, en "la casa de los Reyes Magos"? Un único problemilla, resulta que aquí la cabalgata no sale a las 5 como en to los pueblos del mundo, no señor, aquí salen a las 9 de la noche... como diría José María García: "Vamos a ver, para la cinta"... Qué coño hace uno en un pueblo de mala muerte desde las 5 de la tarde que se sale del restaurante, ya con el café y el copaso recién tomao, hasta las 9 de la noche? En enero, con el frío que hace en la calle, la noche cae a las 6 de la tarde... menos mal que íbamos bien pertrechados, en "modo ártico", si no el día 6 me veo con las niñas en el infantil con hipotermia severa...
Pero lo tienen bien montao, hay que reconocerlo, tienen un puesto de churros que cuando lo ves a las 6 te preguntas: "Quién coño va a querer churros hoy, con lo que llevo ya entre pecho y espalda desde que empezaron las fiestas? Y encima mañana el roscón de Reyes...". A las 8:00, con 12 grados y a pie parao la gente haciendo una cola de 10 minutos por un chocolate con churros... y pagándolos a precio de Club del Gourmet... mi sospecha es que el de los churros es, entre otras cosas, quien decide el horario de la cabalgata... el mamón, con los ingresos de un rato vendiendo churros financia la cabalgata, el alumbrao de Navidad y si le dejaran poner otro puesto financia el AVE Sevilla - Higuera, qué manera de hacer dinero...
12 grados hacían a las 8, a las 9 serían ya unos 10 grados... a pie parao... "ya se escuchan los tambores", decía la gente... Mis cojones!!! A las 9:30 empieza a verse ya el comienzo de la cabalgata, el mercurio ya marca 8 graditos, las extremidades empiezan a perder la  sensibilidad... por un momento uno duda entre quedarse parao y que sea lo que dios quiera o ceder al chantaje terrorista y volver a por más chocolate con churros... alea iacta est, no hay dolor...
Ahora en serio, mucho frío pero merece la pena, precioso, una especie de mezcla entre Semana Santa, Reyes, Belén viviente... diferentes escenas de la vida de Cristo representadas por los lugareños, muy conseguido, muy bien ambientado, con atrezzo, decorado y hasta con animales... mención aparte merece el burro, la madre que lo parió, el animalito la lío parda... empezó el numerito dando coces a discreción, que si acierta una de ellas le hace bien la puñeta a la niña que llevaba al lado... al pobre angelito le dio tal ataque de nervios que tuvieron que parar la cabalgata... y ahí fue cuando el burro se vino arriba... sin saber de dónde le vino el subidón, se puso, valga la redundancia, como un burro en primavera, que con 8 grados tiene mucho mucho mérito... el aparato reproductor del burro era pa verlo (ni quede decir tiene porqué insisto con "burro" en vez de usar "pollino")... pa partirse también las risas de los adultos y las preguntas de los niños... "Mamá, qué le pasa al burro"? / "Nada, que está malito"... y alguno al fondo diciendo "Más quisiera yo tener la salud que tiene el burro"... en serio, pa haberlo grabao...
Al final de la cabalgata llegaron ya por fin los Reyes, ya más convencional, con sus pajes, sus caramelos, ese niño llorando por el caramelazo en la frente, esa vieja con to sus achaques agachada recogiendo caramelos como una mocita... qué bonita es la Navidad, qué bien lo pasemos, ya queda menos pa la del año que viene...