Año raro, por no decir malo, para todos, no nos queda otra que salir, que nos dé el aire y desconectar, así que después de que nos cancelaran Berlín (a ver los de Ryanair cuándo nos devuelven la pasta), prácticamente de un día pa otro planificamos viaje a Asturias. Sí, otra vez Asturias, que con ésta son ya 3 las veces que hemos estado por allí pero tampoco está la cosa como pa arriesgarte y allí sabemos que tenemos buen tiempo, buena comida, buenos amigos, playa, montaña, ciudades…
Pues eso, prácticamente de un día pa otro buscamos, comparamos y reservamos en Santianes, un pueblín al lado de Infiesto, casa rural El Campu, directamente con la dueña, Elsa, como antiguamente, por teléfono, dando una señal… Por las fotos y comentarios parece bueno-bonito-barato, a ver lo que nos encontramos.
Día 1: Despertador a las 6:00 y salida a las 7:00, con la fresquita, es un decir porque dentro de mi casa a esa hora hacían como 35º, y no es broma.
Parada técnica de 10 minutos para estirar las piernas y desayunar en el parking de una gasolinera en Santiago del Campo: lo dicho, 10 minutos, estilo F1. To el camino a velocidad de crucero pa que luego no nos llegue ningún susto de la DGT en un rato ya estamos en León, esta vez cruzamos a Asturias subiendo por el puerto de Pajares recordando nuestro primer viaje, que hicimos un picnic allí arriba entre la niebla y fue muy chulo, joer habrán pasado 20 años y lo sigo recordando.
Pero esta vez no encontramos el sitio, o ya no está, o pasamos muy rápido o yo que sé, lo cierto es que allí arriba lo que hay es un asador mesón o llámalo como quieras, hasta la bola de coches, camiones y motos, así que a ver si encontramos en la bajada un área de descanso o un huequito pa meter el coche y sacar los filetes empanaos… nada, ni un puto hueco, ni un mirador ni nada de nada en los 15 o 20 Km que puede tener la bajada, así que apuramos apuramos y casi sin querer nos encajamos en Infiesto antes de las 3. Sevilla-Infiesto en 8 horas y subiendo por Pajares, no está mal. Llamamos a Elsa pa que nos diera indicaciones para llegar y nos dice que la habitación no está hecha, con el tema este del Covid la limpieza les lleva más tiempo y hasta las 5 nada. Nos propone que vayamos a comer al merendero de la Virgen de la Cueva.
No sé si será la misma de la cancioncilla pero oye, un sitio bien chulo. Nos comemos allí en el merendero los filetitos empanaos, por fin, y damos una vuelta antes de subir hasta Santianes por una carreterina con un 20% de desnivel, 2m de ancho, sin arcén ni guardarrailes, que te pasas to el camino rezando pa que no te venga nadie de frente, en fin, mientras tanto la muchacha del GPS diciendo “Continúe por la avenida de la Pedrera durante 2 Kms”… AVENIDA ??? WTF!!!!
Pues eso, que unos 2 o 3 Km de avenida y llegamos a Santianes, pueblín o pedanía o no sé cómo lo llaman allí, lo cierto es que más de 30 casas no tiene*, y casi al final está El Campu, una antigua casa de indianos que hace unos cuantos años Elsa convirtió en B&B, ella vive con el marido en la planta 1 y alquila 5 habitaciones en la planta 2.
Descanso, duchas y bajamos a cenar (por la avenida de la Pedrera again, of course) a Infiesto, al bar de Óscar en el barrio de Triana, no es coña, al otro lado del río Piloña, que a lo mejor tiene algo que ver, vete tú a saber...
*Corrección, lo acabo de mirar, son 40 casas y 77 habitantes.
Día 2: Desayunamos en la cocina / comedor de la casa solitos los 4 + Elsa, que no deja de quejarse de que tiene mucho trabajo, que está sola porque su hija Sara se ha ido de vacaciones con las amigas, porque Maricarmen hace los baños y ella hace los cuartos y hoy no puede ir y bla bla bla… Te pone la cabeza como un bombo con las mismas historias cada día, no tengo tiempo pa na pero me paso una hora charlando con los clientes de cada turno de desayuno… Cuando pudimos zafarnos de Elsa salimos dirección a Tazones (ni idea), un pueblín pesquero en la costa que, un poquito de culturilla nunca viene mal, fue por donde Carlos I entró a España para coronarse emperador.
Muy bonito, no demasiado turístico me dio la impresión, y según nuestros amigos asturianos, donde se come el mejor pescado de Asturias “pero hay que pagarlo...” o sea, que para la hora del almuerzo vamos a buscar un plan B que se llama Villaviciosa, que lo primero que uno piensa es que de dónde le viene el nombre al pueblo, no?
Pues Villaviciosa es por lo visto la capital mundial de la sidra, bueno, una de ellas… La verdad es que llegamos casi a la hora del almuerzo y lo poco que vimos no está mal pero tampoco me pareció que mereciera la pena ir expresamente a ver la ciudad, igual me equivoco, probablemente. Muchas manzanitas pintadas en el suelo que te llevan a las Bodegas de El Gaitero y una suelta junto al ayuntamiento con unas pocas de gallinas mutantes con plumas hasta en las patas es lo que vimos, indudablemente habrá que volver.
Comida en El Tonel, muy recomendable. Fabada, atún, cachopo, con su sidra y tal, todo muy rico. Nuestra intención era pasar la tarde en alguna playa pero estaba el día fresco y conforme avanzaba parecía que iba a peor así que la playa será pa otro día. Vamos pa Colunga, famoso pueblo donde los indianos (o sea, los asturianos vueltos de América) con pasta se hicieron casas al estilo americano pa fardar delante de sus paisanos tiesos como la mojama. Ah, que eso no es en Colunga, que es en Colambres… Po nada, una mala tarde la tiene cualquiera, vámonos pa otro lao…
Siguiente destino Cuevas, pueblín que nos recomendó una amiga asturiana y del que en mi vida había oído hablar… Bueno, pues es una pasada… Nos había dicho que es un pueblo muy my pequeño al que se llega pasando por una cueva (de ahí su nombre, mira tú) y uno se piensa que será un túnel de 15m que han dejado en bruto… pues no, es una cueva, pero una cueva con sus estalactitas y estalagmitas y to sus avíos, te metes con el coche por una auténtica cueva de yo qué sé 100 o 200m, lo dicho, una pasada.
Y ya por último de camino a casa parada en Cangas de Onís, ya con orbayo.
Paseíto, compras, merienda por la calle y cena en habitación viendo la TPA, el Canal Sur de Asturias, jejeje.
Día 3: Tras la habitual charla matutina con Elsa, salimos sin prisas, hoy hemos quedado con los amigos de aquí a las 2 en Navas, aquí al lado, así que tenemos tiempo de sobra. Hacemos una parada bajando a Infiesto en la iglesia de San Juan de Berbio. Uno no entiende mucho de estas cosas pero se ve una iglesia románica en medio de un descampau y muy bien conservada. Como siempre digo, si estuviera en Estados Unidos sería monumento nacional, cobrarían por entrar y tendría centro de interpretación, estoy ya mu mayor, siempre hago el mismo comentario... jejeje
Volvemos a coger la avenida de la Pedrera y nos vamos pa Espinaredo, Espinareu pa los paisanos, recomendación de Elsa y amigos asturianos también. Pueblín más chiquito aún que Santianes y donde, según dicen, es como si el tiempo se hubiera detenido. Vaya. Si dices el pueblo de los horreos ya sabe to el mundo de dónde estás hablando… horreos y paneras, que de los dos tienen y muy bonicos y muy bien conservados, si andas por la zona merece la pena una parada.
Y ya puestos intentamos llegar hasta La Pesanca, entrada al parque natural de Redes, por las fotos se ve muy chulo, con cascadas mucha arbolea y tal… Pues nada, digo intentamos llegar porque después de unos cuantos Km por carreteras estilo a la avenida de la Pedrera sin encontrarte un alma, móvil sin cobertura, sin GPS (!!!!) y sin saber si realmente íbamos en la buena dirección, nos dimos la vuelta… Después nos contó una pareja que se alojaba también donde Elsa que ése era el camino, que ellos habían ido y que merecía la pena… vaya, otra excusa pa volver…
Y camino a Navas, capital mundial de la sidra, otra… ésta tiene hasta su museo de la sidra y to… Pues almuerzo con los amigos asturianos Javier, Julita, MariCarmen y Carlota en La Plaza, a base de cachopo, escalopines y no sé qué más… una burrada… por cierto, aquí la sidra sí que estaba muy buena, aunque sigo pensando que está sobrevalorada, pero pa gustos los colores, no?
Después de ponernos al día y comer como vikingos cafelito en Pola de Siero, donde se incorporó ya Silvia. Un rato muy agradable, siempre quedan cosas por contar, habrá que volver para ver a esta gente.
Día 4: Día marcado en el calendario de Marta, el descenso del Sella, pero este año hasta el final, los 14 o 15 Km, que la otra vez Marta y yo nos quedamos con las ganas de hacerlo entero. Este año miramos por internet y nos fuimos a los más baratos, total si ya sabemos manejarnos con la canoa y este año no pueden dar picnic qué más da con quien lo hagas con tal de que te recojan al final y te lleven de vuelta a Arriondas? Además, todas las empresas suenan igual, o tienen la palabra Sella, o la palabra Astur o Aventura o Norte o Cangas (…) y ya ellos forman diferentes combinaciones, jejeje, qué arte: SellaAstur, AsturAventura, NorteAventura… jejeje… Pues eso, día magnífico, nos paramos en Infiestu a comprar el picnic y pa Arriondas. Ya por la cantidad de coches que veíamos y los problemas para aparcar se preveía que aquello iba a ser una romería fluvial, y lo fue… más gente que en la guerra… y más en la empresa que contratamos, AsturAventura, que bien podía haberse llamado Sellapatiesus. Oye, pero muy bien organizado todo, con 5 chavales se las apañaban para despachar una cantidad increíble de tiesos con ganas de echar un día dando palazos en el río: te ponen en cola y pagas, te vas a otra cola y te dan el bidón hermético, te vas pa otra cola, te ponen el chaleco salvavidas y te dicen que cruces por el puente y cojas unas palas de la furgo; coges las palas y cruzas la calle y vas donde un guaje está esperando que se junte gente suficiente pa dar una clase magistral de piragüismo “A ver chicos, las palas se cogen así, si queréis ir pa la derecha tenéis que remar con la izquierda y si queréis ir pa la izquierda tenéis que remar con la derecha. Listos, ahora cruzáis otra vez el puente y os ponéis en la cola pa bajar al río”. A lo mejor lo he resumido más de la cuenta pero más de 3 minutos no duró la clase magistral del chaval… to the point… Pues nada, cada uno con sus palas y con los conocimientos justos pa no liarla parda, a hacer cola para bajar al embarcadero; no fueron más de 5 minutos y allá que estábamos otra vez en el Sella dos años más tarde… viva, viva !!!
Pues las mismas parejas de baile, Estefi con Paula y Marta conmigo y la misma sensación de pasarlo bien, de reírte, de disfrutar de un paisaje increíble… eso sí, con muuuuucha más gente que hace dos años. No sé cuántas veces nos chocamos, cuántas veces nos embistieron, cuántas veces nos quedamos encallados en las rocas… qué pechá de reír…
Una cosa que no te enseña el chavalito que te da el briefing de 3 minutos de formación es cómo coño tienes que sentarte en la canoa, que yo cada 10 minutos tenía que cambiar de postura porque la espalda me estaba matando, pero que no era yo el único, que me tuve que reír al escuchar una conversación entre un matrimonio ya madurito en el que ella le decía “Ahí te vas a sentar? Anda y sientáte otra vez en tu sitio!” y él le decía el pobre con la voz que no le salía del cuerpo “Muyer, estoy esbaratau, ya no sé cómo ponerme, me duele to”. Me río pero yo iba igual o peor, que cuando me salí del río yo creía que tenía una vértebra fuera de su sitio, por no hablar de las agujetas en los brazos y las pantorrillas achicharrás, que te pones el protector sin echar mucha cuenta y después de unas cuantas horas dándote el sol a base de bien te acuerdas del trozín alrededor del tobillín que no te llegaste a poner…Pues nada, nos bajamos en la segunda llegada, que eran 14 o 140 Km, no recuerdo bien, reventaus y esbarataus, que decía el paisano, sin ganas de na, na más que de morirnos. Nos llevaron en bus de vuelta a Arriondas y ese ratín de espalda derechita con el aire acondicionado to fresquito me supo a gloria… Ya en el coche vuelta a la realidad, estaba hecho un guiñapo, no atinaba ni a pisar los pedales ni a cambiar de marchas… me dolían las piernas, los brazos, los párpados… y pa mí que tenía una vértebra fuera de sitio aquí por la parte baja del lomo.
Bueno, po eran como las 3 de la tarde, que nos dijeron que con que estuviéramos a las 6 ya íbamos bien, que debimos batir algún record o argo, y no es plan de volverte a la casa de Elsa pa tumbarte a llorar, no? Po nos fuimos pa el mirador del Fito, que pa llegar son como 750 curvas una detrás de otra y yo con las piernas y los brazos temblones todavía… ay Jezú… Bueno, po el camino muy chulo y el mirador muy chulo también, “a must” si visitáis Asturias.
Y ya que estamos por allí y con los bañadores puestos vámonos pa la playa a echarnos un rato y recuperarnos. Po nos fuimos pa la Playa de la Griega. Como muchas playas del norte muy bonita, con la montaña y el bosque casi tocando el mar y tal pero el agua más fría que sus muertos, peor que La Antilla, yo ahí lo dejo…
Te das cuenta después cuando ves que na más que se bañan los niños, que las criaturitas ni sienten ni padecen, los adultos a tomar el sol y tal… El día lo terminamos en el bar del Óscar, en Triana
Día 5: Último día en Asturias, hoy vamos a hacer el segundo intento sobre Colambres, el pueblo ese de los que venían de América con pasta y se hacían casas pa chulear a los paisanos, como los que venían de Alemania con un Mercedes pero éstos en siglo XIX. Muy bonito el pueblo y muy bonitas las casas de los indianos, que tienen hasta un museo de la emigración y to…
Paramos a comer en Casa Poli, en Vidiago, otra recomendación acertada de los amigos asturianos
y ya después de comer tiramos pa Llanes. Seguramente, junto con Cuevas, de lo más bonito que hemos visto en esta segunda aproximación a Asturias.
Parada de 15 minutos en la Playa de Gulpiyuri, mu bonica, una rareza, una curiosidad y una putada para aparcar y sacar el coche de allí.
Y se acabó lo que se daba, que 5 días es mu poco pero este año más que nunca, circunstancias mandan. Desayuno con la charlatana Elsa y carretera y manta, que son 8 horas de camino y no es lo mismo conducir hacia las vacaciones que de vuelta a casa con 40 y tantos grados a la sombra. La idea era parar en Salamanca y pasear por el centro para que las niñas la conocieran pero cuando íbamos llegando ya hacían casi los 40 de Sevilla, ni una nube en el cielo, cansados del viaje y con ganas de llegar así que buscamos un Burrikin a la entrada a la ciudad y allí mismo comimos. En lugar de volver a la autovía directamente cruzamos la ciudad para que las niñas vieran el Tormes, las catedrales y tal y ya está, listos, vámonos pa Sevilla…
Oye po no que llegando a Cáceres noto que el coche vibra como si la carretera estuviera bacheada… puede ser que este tramo que acabamos de pasar lo estuviera pero es que va cambiando el alquitranado de la carretera y el coche sigue vibrando, vamos a tener que parar a ver si hemos enganchado un plástico o un cartón o argo… mis cojones un plástico: al aparcar en Salamanca he enganchado los tornillos del cubrecárter y los he arrancado de cuajo, el aire se mete y hace que vibre to el coche… Me cago en mi calavera!!! Consulta telefónica a mi amigo José Luis, volvemos a meter el cubrecárter en su sitio haciendo palanca con la navaja como solución provisional, reducimos la velocidad y parada de revisión cada 100 Km… Mal que bien así echamos el resto del viaje, que se te quita hasta la morriña de la siesta na más que de pensar que te puedes quedar tirao a 300 Km de tu casa o de por cuánto te puede salir la broma… ay Jezú…
Bueeeno, hogar dulce hogar, memorable llegada a nuestra amada casa, más de 40º en la calle y calculo unos 39º en los cuartos de arriba, recalentaos y cerraos 5 días… que abres la ventana pa que se renueve el aire y entre fresco y tienes que cerrar porque es lo de la sarten y el fuego… se te caen dos lagrimones na más que de pensar que en Asturias la máxima que hemos tenido no ha llegado a 30º. Te ties que reír cuando los escuchas hablar de calor…
Y después de la ducha toca pasar por la báscula, jejeje, mi reto personal… Salí de Sevilla con 73,3 Kg, “ligero sobrepeso” que me dice mi báscula por no decirme "Quillo, te estás poniendo cantúo". A ver cómo ha sido el destrozo, leve, moderado o grave… y sorpresa sorpresa, 72,6 , o sea, después de las comilonas que me he pegado he perdido 700gr, oh yeah!!!




































