Siguiendo con la tradición familiar, en cuanto se escuchan las
primeras cornetas de la Semana Santa salimos por patas de Sevilla…
este año tocó Granada y Alpujarras, matamos dos pájaros de un
tiro, le damos el capricho a la Estefi y nos quitamos de la calor y
de las bullas de la Semana Santa de Sevilla.
Miércoles Santo, como todos los años, con la incertidumbre de a ver
a qué hora nos dejan salir del curro... este año a las 15:45, pas
mal… corriendo a casa, repasar últimos detalles de la lista y
rumbo a Dúrcal, en el Valle de Lecrín, bien situado a medio camino
entre Granada, la costa y las Alpujarras. Apartamentos La Casa de
Almocita, todo muy nuevo, recomendable. Nos instalamos en 5 minutos y
paseo por el pueblo a estirar las piernas después del viaje… en 5
minutos te das cuenta de que el pueblo no tiene na… lo más
curioso, una estatua de Rocío Dúrcal, nacida en Madrid pero hija
adoptiva.
Día 1: Jueves Santo espectacular, ni una nube en el cielo,
temperatura genial para visitar y rumbo a Pampaneira. Después de
unas cuantas curvas (muchas menos de las que nos habían dicho) nos
plantamos allí en menos de una hora. El enclave precioso, el pueblo
también, casitas blancas, chimeneas con la piedra de pizarra, el
agua de la montaña corriendo por las callejuelas… muy muy bonito…
Siguiente destino, Capileira, aún más arriba… igual de típico
pero menos bonito nos resultó; a las afueras nos encontramos un
mirador desde el que se veían los picos nevados del Mulhacén y el
Veleta.
Para comer paramos en Bubión, a mitad de camino entre
Pampaneira y Capileira. Habíamos leído alguna referencia en
internet y comimos en el Restaurante Teide, estuvo bien la comida y
en la terraza se estaba de lujo con un botellín de Alhambra y al
solecito...
Después de la comida, caminito a Trevélez, paramos en Pórtugos a
probar el agua de la Fuente Agria, curioso cómo en medio de tantas
fuentes y manantiales de agua buenísima te encuentras con una de
agua que es puro metal…
Y llegamos a Trevélez, el pueblo más alto
de España, también muy bonito, el pueblo y el entorno; muchas
tiendas de jamones, muchas tiendas de mantas alpujarreñas y muchas
cuestas… Se nos ocurrió seguir las indicaciones de la “Ruta de
los tres barrios”, que resulta que Trevélez tiene el barrio bajo,
el barrio medio y el barrio alto… bueno, está bonito callejear
pero no creo que merezca la pena un paseo tan largo y tanta cuesta
arriba…
Y ya para la vuelta al apartamento decidimos volver por otra
carretera con menos encanto pero también con menos curvas… junto
al río Guadalfeo, camino de Órgiva… resultó que tenía las
mismas curvas y que el paisaje era igual de bonito, la garganta del
río junto a la carretera y los picos nevados al fondo. Precioso.
Día 2: Después de un día entero intentando consensuar a dónde
iríamos el Viernes Santo, al final la decisión fue Sierra Nevada.
Un acierto. Dejamos el coche junto a un hotel en la parte alta de
Pradollano y en 5 minutos estábamos al pie de las pistas. El día
estaba espectacular también, vamos, como para ir en mangas cortas en
la nieve… nos hicimos unas cuantas fotos, hicimos un muñeco de
nieve chiquitín para darle el capricho a Marta y se nos echó encima
la hora de la comida.
Decidimos parar en Güéjar Sierra por
recomendación de una compañera del curro; el sitio donde comimos
(La Hacilla) bien a secas, el pueblo precioso, rodeado de montañas,
junto al arroyo de la Greda y a los pies del embalse de Canales. El
postre ya nos lo tomamos en Granada, heladito camino al centro.
Ambientazo de Viernes Santo, paseíto turístico por el centro camino
del Albaizín, to the point: mirador de San Nicolás.
En vez de
hacinarnos con cientos de guiris en chanclas nos metimos a tomar café
en El Huerto de Juan Ranas: no hay palabras para describir las vistas
desde allí, lo digo en inglés: a must. Tan a gusto allí, tan
preciosas las vistas, que nos quedamos a tomarnos un mojito… y dos
y tres nos hubiéramos tomado, pero las niñas estaban ya cansaditas…
Bajamos por la calle de las teterías, Calderería Nueva, y cenamos
en el Burrikin para darles el capricho después de lo bien que se
estaban portando. Y camino a Dúrcal puesta de sol por un lado, luna
llena sobre los picos nevados por otro… en fin…
Día 3: Happy Birthday to you, happy birthday to you… pues sí,
Paula ya tiene 11 años, parece que fue ayer… Regalitos, último
desayuno en el apartamento, hacer las maletas y camino de Nerja.
Nota: espectacular el tramo de autovía Granada-Motril sobre el
embalse de Rules. Y dejamos la provincia de Granada para entrar en
Málaga, cada vez más decepcionante… Nerja infectada de guiris,
carteles en inglés, cartas de restaurantes en inglés… mu cateto y
mu turístico, esto en agosto debe ser un infierno… paseo corto
hasta el Balcón de Europa, cuatro fotos para la posteridad y camino
de Torre del Mar para comer pescaíto… mu cambiao, nada que ver con
mis recuerdos de infancia, bien es cierto que de eso hace ya casi
cuarenta años… por recomendación de una compañera de curro de
Estefi fuimos a El Yate, muy recomendable. Y después de quitarme el
capricho de los boquerones y las puntillitas, paseo por una playa de
arena de obra y jumo, pal coche y caminito de… Primark Málaga…
oh my god… últimos regalitos para la niña del cumple y Marta.
Y hasta aquí lo que dio de sí el viaje a las Alpujarras








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