Día 1,
15 de agosto. Normandía
Madrugón, el reloj suena a las 5 de la mañana, últimas cosillas a las maletas y a despertar a las niñas, nos recoge Paco y siempre es puntual. Embarque OK, es de agradecer a Ryanair que ya tengamos los asientos asignados, ya no es “mariquita el último” como antes... y sin embargo llegamos 20 minutos tarde a Beauvais, la primera vez que nos pasa con Ryanair...
Nos encontramos lluvia y un día feo al llegar, un frío que pela en la cola para recoger el coche en la oficina de Budget, casi hora y media esperando (fiesta en España y fiesta en Italia también a juzgar por la cantidad de italianos que nos encontramos en la cola) y por fin nos dan el coche... merece la pena la espera, Lancia Ypsilon en vez de Opel Corsa, nuevo, 5000 Km, diésel, cruise control, modo City... y de propina se olvidan de cobrarnos los 15 euros del alzador de Marta...
Bueno, fiesta en Italia y fiesta también en Francia, todo cerrado... afortunadamente encontramos un Carrefour Market abierto y compramos avituallamiento para echar el día. Ea, ya ponemos rumbo a Étretat. Palizón de kilómetros y sangría de peajes, puente de Tancarville a la ida y puente de Normandía a la vuelta de Étretat.
Impresionantes los acantilados, e impresionante el valor de la gente bañándose con el mar embravecido, nublado, viento y a 15º... ni en La Antilla... mención aparte los niños haciendo castillos en la orilla, en una playa de guijarros y con el neopreno puesto...
Antes de llegar a Étretat habíamos llamado al hotel (bueno, Bed and Breakfast) para decirles que llegaríamos más tarde de las 7. Nos dice Gérard que de Étretat a Isigny hay 2 horas y media de camino... ejem... pequeño error de cálculo... nota para viajeros a Normandía: hay que prestar atención a esa reglita que aparece al pie de los mapas... sí, sí... la escala... las distancias son brutales... cambio de planes, vamos directos al B&B en Isigny-sur-Mer sin pasar por Honfleur ni Trouville. Aún así, llegamos casi de noche. Nos recibe Gérard el dueño, nos enseña la habitación y la casa, muy bonitas ellas y muy amable él. Para la cena, impresionante bocata de jamón ibérico en la habitación (Le Courlis), tan ricamente...
Día 2, 16 de agosto. Normandía
Desayuno en casa, Hélène, la mujer de Gérard, ha preparado tarta de queso, arroz con leche, mermeladas caseras... y café con leche de la Dolce Gusto... Conocemos a su nieta Solveig de 3 años que pronto hace migas con Marta, no se entienden pero juegan tan ricamente a las Barbies mientras nos terminamos el desayuno. Ponemos rumbo a Dinan, en Bretaña, bonita ciudad medieval, me recuerda Flandes. Comemos en pleno centro, Crêperie La Connétable, Galette y moules frites, asignatura pendiente del verano pasado en Bélgica, regado con cerveza local, Pelforth brune... Delicieux!!!
Estamos “cerca” (ejem ejem...) del Mont Saint Michel pero el parking son 12 pavos al día, estés 5 minutos o 24 horas, peeeeeeero leyendo la letra pequeña, resulta que a partir de las 19:00 es gratis así que para hacer tiempo vamos a Dinard, cerquita, en la costa. Bonita también, pero más bien al estilo Santander o San Sebastián, casas señoriales junto al mar, casetas vestuarios, 135.000 personas en la playa y tres sombrillas, se ve que el sol no pica aquí como en Matalascañas...
Llegamos al parking del Mont Saint Michel a las 19:02 tras parada para hacer tiempo y comprar pan y dulces locales, el far breton, pas grande chose... Lanzadera gratuita que te lleva del parking al Mont Saint Michel en menos de 5 minutos. Curioso, no hay espacio para dar la vuelta así q el bus tiene volante delante y detrás, como los trenes, cuando llega al final del trayecto el conductor se baja y se coloca en el otro extremo.
Mont Saint Michel muy impresionante y muy incontournable, imprescindible, vamos... Dicen que muy masificado, por la tarde no lo parece tanto. Tuvimos la ocasión de ver el atardecer en la bahía, muy muy bonito; a la vuelta al coche espectacular la puesta de sol sobre el Mont Saint Michel.
Paliza de nuevo el camino de vuelta a casa (ay ese error de cálculo...), llegamos con la noche cerrada, casi a las 23:00, que en Francia eso es como las 3:00 de la mañana en España.
Día 3, 17 de agosto. Normandía
Después de habernos hecho 800 Km en 2 días, que se dice pronto, hoy por fin tranquilitos, playas del desembarco, ahí al lado mismo, a 9 Km. Conocemos a otros huéspedes en el desayuno, pareja alsaciana y pareja gay de francés y catalán. Muy agradable la charla, hoy no hay prisa, el día está muy nublado y amenaza lluvia.
Madrugón, el reloj suena a las 5 de la mañana, últimas cosillas a las maletas y a despertar a las niñas, nos recoge Paco y siempre es puntual. Embarque OK, es de agradecer a Ryanair que ya tengamos los asientos asignados, ya no es “mariquita el último” como antes... y sin embargo llegamos 20 minutos tarde a Beauvais, la primera vez que nos pasa con Ryanair...
Nos encontramos lluvia y un día feo al llegar, un frío que pela en la cola para recoger el coche en la oficina de Budget, casi hora y media esperando (fiesta en España y fiesta en Italia también a juzgar por la cantidad de italianos que nos encontramos en la cola) y por fin nos dan el coche... merece la pena la espera, Lancia Ypsilon en vez de Opel Corsa, nuevo, 5000 Km, diésel, cruise control, modo City... y de propina se olvidan de cobrarnos los 15 euros del alzador de Marta...
Bueno, fiesta en Italia y fiesta también en Francia, todo cerrado... afortunadamente encontramos un Carrefour Market abierto y compramos avituallamiento para echar el día. Ea, ya ponemos rumbo a Étretat. Palizón de kilómetros y sangría de peajes, puente de Tancarville a la ida y puente de Normandía a la vuelta de Étretat.
Impresionantes los acantilados, e impresionante el valor de la gente bañándose con el mar embravecido, nublado, viento y a 15º... ni en La Antilla... mención aparte los niños haciendo castillos en la orilla, en una playa de guijarros y con el neopreno puesto...
Antes de llegar a Étretat habíamos llamado al hotel (bueno, Bed and Breakfast) para decirles que llegaríamos más tarde de las 7. Nos dice Gérard que de Étretat a Isigny hay 2 horas y media de camino... ejem... pequeño error de cálculo... nota para viajeros a Normandía: hay que prestar atención a esa reglita que aparece al pie de los mapas... sí, sí... la escala... las distancias son brutales... cambio de planes, vamos directos al B&B en Isigny-sur-Mer sin pasar por Honfleur ni Trouville. Aún así, llegamos casi de noche. Nos recibe Gérard el dueño, nos enseña la habitación y la casa, muy bonitas ellas y muy amable él. Para la cena, impresionante bocata de jamón ibérico en la habitación (Le Courlis), tan ricamente...
Día 2, 16 de agosto. Normandía
Desayuno en casa, Hélène, la mujer de Gérard, ha preparado tarta de queso, arroz con leche, mermeladas caseras... y café con leche de la Dolce Gusto... Conocemos a su nieta Solveig de 3 años que pronto hace migas con Marta, no se entienden pero juegan tan ricamente a las Barbies mientras nos terminamos el desayuno. Ponemos rumbo a Dinan, en Bretaña, bonita ciudad medieval, me recuerda Flandes. Comemos en pleno centro, Crêperie La Connétable, Galette y moules frites, asignatura pendiente del verano pasado en Bélgica, regado con cerveza local, Pelforth brune... Delicieux!!!
Estamos “cerca” (ejem ejem...) del Mont Saint Michel pero el parking son 12 pavos al día, estés 5 minutos o 24 horas, peeeeeeero leyendo la letra pequeña, resulta que a partir de las 19:00 es gratis así que para hacer tiempo vamos a Dinard, cerquita, en la costa. Bonita también, pero más bien al estilo Santander o San Sebastián, casas señoriales junto al mar, casetas vestuarios, 135.000 personas en la playa y tres sombrillas, se ve que el sol no pica aquí como en Matalascañas...
Llegamos al parking del Mont Saint Michel a las 19:02 tras parada para hacer tiempo y comprar pan y dulces locales, el far breton, pas grande chose... Lanzadera gratuita que te lleva del parking al Mont Saint Michel en menos de 5 minutos. Curioso, no hay espacio para dar la vuelta así q el bus tiene volante delante y detrás, como los trenes, cuando llega al final del trayecto el conductor se baja y se coloca en el otro extremo.
Mont Saint Michel muy impresionante y muy incontournable, imprescindible, vamos... Dicen que muy masificado, por la tarde no lo parece tanto. Tuvimos la ocasión de ver el atardecer en la bahía, muy muy bonito; a la vuelta al coche espectacular la puesta de sol sobre el Mont Saint Michel.
Paliza de nuevo el camino de vuelta a casa (ay ese error de cálculo...), llegamos con la noche cerrada, casi a las 23:00, que en Francia eso es como las 3:00 de la mañana en España.
Día 3, 17 de agosto. Normandía
Después de habernos hecho 800 Km en 2 días, que se dice pronto, hoy por fin tranquilitos, playas del desembarco, ahí al lado mismo, a 9 Km. Conocemos a otros huéspedes en el desayuno, pareja alsaciana y pareja gay de francés y catalán. Muy agradable la charla, hoy no hay prisa, el día está muy nublado y amenaza lluvia.
Primera
parada, la Pointe du hoc, impresionante el sitio, más después de
haber leído la historia de cómo los rangers la tomaron el 6 de
junio del 1944. Chispea un poco y hace un viento fortísimo, nos
tenemos que refugiar a ratos en nidos de ametralladoras y búnkers
alemanes. Vistas chulas de Utah y Omaha beach. Creo que ese lugar no
me hubiera impresionado tanto en un día soleado con miles de
turistas, el frío y la lluvia le dieron el toque dramático.
Incontournable aussi...
Segunda parada, Omaha beach, un poco decepcionante. Con toda la historia que tiene detrás, no deja de ser una playa y un monumento, nada que ver con la Pointe du Hoc.
Tercera parada, cementerio americano, Colleville-sur-Mer, recomendable visitar antes el memorial y ver al menos el primer corto; otra cosa no, pero lo que es hacer películas los americanos lo hacen muy bien, el nudo en la garganta y los vellos como escarpias... El cementerio, sobrecogedor... 9.000 cruces blancas sobre el césped, la llovizna, el viento, las vistas sobre Omaha beach... pues eso, sobrecogedor, se te hiela la sangre de pensar en lo que pasó allí hace 70 años... la llovizna se convirtió en lluvia y el viento no cesaba, el día estaba poniéndose cada vez peor, habrá que buscar la ocasión para volver...
Segunda parada, Omaha beach, un poco decepcionante. Con toda la historia que tiene detrás, no deja de ser una playa y un monumento, nada que ver con la Pointe du Hoc.
Tercera parada, cementerio americano, Colleville-sur-Mer, recomendable visitar antes el memorial y ver al menos el primer corto; otra cosa no, pero lo que es hacer películas los americanos lo hacen muy bien, el nudo en la garganta y los vellos como escarpias... El cementerio, sobrecogedor... 9.000 cruces blancas sobre el césped, la llovizna, el viento, las vistas sobre Omaha beach... pues eso, sobrecogedor, se te hiela la sangre de pensar en lo que pasó allí hace 70 años... la llovizna se convirtió en lluvia y el viento no cesaba, el día estaba poniéndose cada vez peor, habrá que buscar la ocasión para volver...
Cuarta
parada, Longues-sur-Mer, a ver las baterías antiaéreas alemanas...
parada muy corta, llovizna y fortísimo viento... las baterías muy
bien conservadas, desde los acantilados ya vemos la última parada
del día...
Quinta parada, Arromanches, para ver la playa Gold, UK, y restos del puerto artificial. Pas mal pero comparado con la Pointe du Hoc o el cementerio americano... eso sí, tienen montones de restos de la guerra por las calles (tanques, cañones, vehículos anfibios, lanchas de asalto...), por no hablar de las decenas de museos que proliferan por la zona...
El día no se arregla así que merienda-cena en el McDonald y a casita a descansar y ver llover por la ventana.
Día 4, 18 de agosto. Normandía
Despedida de Gérard, Hélène y su nieta tras desayuno de pancakes, coulis de limón, macedonia de frutas, café con leche... le vuelvo a dar las gracias a Gérard por haberme impreso las tarjetas de embarque de Ryanair, qué peso me quitó de encima el buen hombre... muy recomendable el sitio, B&B Les Oiseaux de Passage... pasamos por la fábrica de caramelos normandos de Isigny para llevarnos un recuerdo... Imposible, las 10 de la mañana y la gente aparcando en doble fila y haciendo cola pa comprar los caramelitos de marras... Pues nada, habrá q volver.
Quinta parada, Arromanches, para ver la playa Gold, UK, y restos del puerto artificial. Pas mal pero comparado con la Pointe du Hoc o el cementerio americano... eso sí, tienen montones de restos de la guerra por las calles (tanques, cañones, vehículos anfibios, lanchas de asalto...), por no hablar de las decenas de museos que proliferan por la zona...
El día no se arregla así que merienda-cena en el McDonald y a casita a descansar y ver llover por la ventana.
Día 4, 18 de agosto. Normandía
Despedida de Gérard, Hélène y su nieta tras desayuno de pancakes, coulis de limón, macedonia de frutas, café con leche... le vuelvo a dar las gracias a Gérard por haberme impreso las tarjetas de embarque de Ryanair, qué peso me quitó de encima el buen hombre... muy recomendable el sitio, B&B Les Oiseaux de Passage... pasamos por la fábrica de caramelos normandos de Isigny para llevarnos un recuerdo... Imposible, las 10 de la mañana y la gente aparcando en doble fila y haciendo cola pa comprar los caramelitos de marras... Pues nada, habrá q volver.
Rumbo a
Rouen pues. Aparcamos en el mismo centro, desierto hasta tal punto
que tuvimos que preguntar dos veces si era festivo... “la gente
está de vacaciones” es la respuesta las dos veces... en fin, será
verdad entonces... Catedral imponente, centro histórico precioso, le Gros
Horloge (el reloj astronómico, vamos), la iglesia de Santa Juana de
Arco tan modernita... muy recomendable Rouen, sí señor.
A las
15:30 rumbo al Château de Fleury-la-Fôret, realmente una mansión
tipo Downton Abbey más que un castillo... nos recibe Pierre, el
dueño, y nos enseña la habitación (Chambre des Hommes d'Affaires);
la primera impresión es que es un sitio rancio tirando a decadente,
decoración antigua, olor a cerrado... Las niñas un poco acojonadas
porque decían que había fantasmas y que los cuadros las
miraban...la verdad es que tanto cuadro y tanta foto antigua te ponía
los pelos de punta pero delante de las niñas... en fin...
Dejamos las cosas y vamos a ver el pueblo cercano de Lyons-la-Fôret, muy bonito, muy pintoresco y muy chico, en media hora ya está más que visto. Vemos precio de restaurantes y están un escalón por debajo del Bulli, así que Plan B, buscar una tienda y comprar avíos para cena en la habitación. Pequeño problema: no hay tienda en el pueblo, una panadería, un hotel y cuatro restaurantes, hay que ir a un Carrefour Market a 9km, en la megápolis de Charleval... fíjate, creo que van a abrir hasta un Lidl...
A la vuelta al hotel, la cosa pinta diferente... hay una luz preciosa al atardecer, las habitaciones (dormitorio principal con chimenea, habitación de las niñas con 2 camas y el cuarto de baño) ya aireadas y con esa luz son de lo mas acogedoras, todo súper limpio. Baño y cena low cost en nuestro dormitorio, las niñas siguen pelín asustadas pero el cansancio las vence y en 20 minutos están ya dormidas. Mientras todos duermen abro la ventana para contemplar un cielo lleno de estrellas, ni una sola luz, ni un sólo ruído, sólo el sonido de los grillos... intensa sensación de paz... una pasada...
Día 5, 19 de agosto. París
Sobrevivimos a la noche en el castillo del fantasma de la señora Mathilde y a la mañana desayuno en la antigua cocina compartiendo mesa con franceses y belgas. El belga parecía el colega el mayordomo de la señora Mathilde... parecía que de un momento a otro nos iba a preguntar "han dormido bien los señores? La habitación de la difunta señora Mathilde es la mejor del castillo, en ella murió tal día como hoy hace 30 años..."... la madre que lo parió... Visita corta por el “Museo de las Muñecas que Acojonan que te Cagas" y rumbo a París. La ruta Michelin decía hora y media y fue mas o menos así, no cometimos fallos y nos plantamos en la capital a la hora prevista, 20 minutillos de retraso por un atasco a la entrada en la A 86 y por unos putos gitanos rumanos que estuvieron a punto de jodernos la llegada a París, hijos de puta hay en todos sitios y esta vez nos tocó a nosotros... un susto y ya está... Le llenamos el depósito al Ypsilon (buen carro, sí señor, me ha sorprendido muy gratamente) y soltamos por fin el coche, sólo que en vez de la Gare du Nord lo dejamos en la Gare de l'Est... pequeño error de cálculo, nadie es perfecto, están la una al lado de la otra.... En fin, a todo esto, desde que vimos nuestro primer error de cálculo en las distancia en Normandía (800 Km en los 2 primeros días con 3 días más de coche por delante) me estuve temiendo que íbamos a pasarnos de largo los 1250 Km de franquicia, que a 0,40 € el Km me hice a la idea de que nos iba a salir cuanto menos por 20 o 40 € de penalización la broma... en fin, a lo que iba, que al final, believe or not, fueron 1249 Km... al límite...
El hotel (Midnight Hotel Paris) muy cerca tanto de la Gare du Nord como de la Gare de l'Est, la habitación (403) bien pero pequeña para 4 personas, en fin, da igual, para un rato que íbamos a pasar... Dejamos las maletas y a la calle a pasear por París... Compramos un carnet de metro para adultos y otro para niños y nos plantamos en Notre Dame, después de 3 ó 4 o no sé cuántas veces van ya es como el que coge el 2 en Los Arcos pa ir a la Macarena o el 34 en el Prado pa ir a Reina Mercedes... Comida en el Hippopotamus de la Rue de l'Hôtel Colbert y metro hasta, bien sûr, la Tour Eiffel... Paseo hasta Trocadero, Arco del Triunfo, Campos Elíseos y Louvre... un paseíto... muy bonito, muy agradable pero ya muy muy cansados todos.. encima nos empezó a chispear, así que ya está bien por hoy, cena en italiano y a dormir al hotel.
Se me olvidaba, nota para viajeros a París: zona de Gare du Nord/Est, una gente regular, rarita rallando en lo sospechosa...
Día 6, 20 de agosto. París-Londres
Nos despertamos tarde y desayuno en la habitación del hotel, a las 10:30 salimos rumbo a la Gare du Nord para coger el Eurostar, aunque no sale hasta las 11:43, nunca se sabe... y menos mal que fuimos con tiempo... el Eurostar es más o menos como un aeropuerto internacional, duty free, aduana francesa, aduana inglesa, scanners, arcos de seguridad... al final sólo tuvimos 10 minutos para aburrirnos. Me decepcionó un poco, me esperaba un tren algo más sofisticado pero al final es como el AVE de toda la vida... asientos para 4 con mesa, nos vino muy bien porque las niñas estuvieron coloreando y jugando durante las 2 horas y cuarto de camino (puntualidad inglesa), yo hasta di una cabezacita, me despertó el anuncio de que íbamos a entrar en el túnel... 20 minutos a oscuras, tampoco nada del otro mundo, no es el Dinotren... oooohhh
Llegada a Londres Saint Pancras y de cabeza a comprar la Oyster Card, por el módico precio de 27£ por cabeza tienes 3 días de transporte ilimitado por la zona 1, niñas van gratis. Parece caro pero al cabo de los días te das cuenta de que no lo es en absoluto, si calculas 4,7£ por persona por cada single fare y la cantidad de viajes en metro y autobús que hemos hecho en 3 días x 4 personas hubiera sido una pasta que te cagas... en fin, Hotel Premier Inn London Victoria, a 5 minutos escasos a pie de la estación, muy bien situado y, para el nivel de Londres, muy apañao, muy recomendable. Nos hace el check in Carolina, de Ciudad Real, muy amable y servicial, nos recomienda coger el bus 24 desde Victoria hasta Leicester Square y bien chulo que es el trayecto. Ambiente espectacular en Londres, a su lado París parece Albacete. Picadilly hasta la bandera, Trafalgar Square imponente de gente, Covent Garden genial el ambiente y los espectáculos... Cena en Spaghettihouse y al hotel a descansar que el día ha sido también de aúpa...
Una cosa más, que si no lo digo reviento: 4£ un botella de agua, manda cojone o no? Londres está a otro nivel...
Día 7, 21 de agosto. Londres
Aprovechando la diferencia horaria nos despertamos una hora antes, jeje... desayuno más que correcto en el hotel, hasta las trancas de croissant, magdalenas, salchichas, bacon, huevos revueltos y fritos, champiñones y to lo que se ponga por delante... Con las pilas y el buche cargao, salimos hasta la Torre de Londres, chulísima la exposición / exhibición de amapolas de cerámica conmemorando los 100 años de la primera guerra mundial.
Hicimos el amago de entrar pero es que ya se pasan 5 pueblos, 22£ la entrada de adulto y 15 la de niño... es que son 93€, que son más de 15.000 pesetas...
estamos locos?
En fin, rumbo al Museo de Historia Natural, me decepcionó un poco también, lo recordaba mejor, lo vi pelín viejuno (y no sólo los dinosaurios, jejeje) pero a las niñas les gustó que es lo que importa... A la salida del museo el día había cambiado (como decían Crowded House “Four seasons in one day”), hacía fresco tirando a frío y de vez en cuando chispeando... el picnic en Hyde Park programado iba a estar pasado por agua, qué se le va a hacer, aquí el tiempo es bastante impredecible y en 10 minutos aparecen 3 nubes en un cielo azul y te cae un chaparrón...
Parada obligada en Buckinham Palace y ahora el sol fuera, cómo te queas?... Pero fueron 15 minutos, el día se estaba poniendo ya feo y frío así que mejor volver al hotel a descansar y coger algo de ropa de abrigo.
Hora punta en el metro en Victoria, vaya pasada, qué cantidad de gente... manada de ñus saliendo del trabajo en Londres rumbo a sus casas en la gran puñeta... Ya abrigaditos y con paraguas en la mochila, just in case, tarde de tiendas... decepcionante la tienda Apple de Regent Street, y chulísima la tienda de juguetes Hamleys casi enfrente; aunque sólo vimos 2 de las 7 plantas las niñas alucinaron, ... las niñas y yo, que casi que me animo a comprarme un quadcopter... flipando como un niño con la demo del colega... relájate Alberto, seguro que lo venden en Amazon... jejeje... Paseo para ver Picadilly de noche y cena en Friday. La poca vergüenza que se gasta esta gente, otra vez (ya nos paso en el italiano del día anterior y nos volvería a pasar al día siguiente), te ponen en el ticket que la propina (gratuity) no va incluída y el TPV te pregunta si quieres dejarle o no... como entendemos que 40£ (50€) por una comida ya lleva incluída la propina le damos al NO, pero el puto TPV no te deja (!!!!), es el camarero el que tiene que pulsar no sé qué botón para que ya te pida el PIN de la tarjeta para pagar... en fin, pa chulo tú chulo yo, o no?
Día 8, 22 de agosto. Londres
El cansancio ya va pasando factura y cuesta echar a andar. Como el día anterior, hasta las trancas de huevos, bacon, salchichas, champiñones, croissant... Marta se apunta al desayuno Británico y se pide una tortilla francesa... jejeje... esa es mi cachorrita... Y como siempre, nuestra querida Victoria Station, esta vez rumbo a Southwark, Saint Paul y Puente del Milenio, muy agradable paseo, el tiempo sigue portándose, a ratos...
Después nos vamos de compras por Oxford Street, bueno, en realidad sólo fuimos al Primark (“praimark” que dicen allí). Mucha ropa, buen precio, la gente va hasta con maletas vacías para llenarlas allí de ropa... alucino... De camino a la National Gallery paramos a comer en el Soho, lástima que con las niñas no se pueda salir de burguer / pizza... acabamos en otro italiano, PizzaExpress, otros 40£ y otra vez pidiéndonos la gratuity de los cojone al pagar con la tarjeta... Que no, joer... que ya están bien cobradas las pizzas, coño... Nota para viajeros con niños: todos los restaurantes tienen menú infantil y juegos y pasatiempos para niños, a 40£ la broma ya les vale, podrían regalar Barbies... Una vez repuestas las fuerzas, paseo hasta la National Gallery a ver unos cuantos cuadros impresionistas (las niñas estaban ya un poco al límite y no era cuestión de echar la última tarde en Londres viendo cuadros por muy de Van Gogh o Monet que sean) y en metro al hotel a descansar.
Penúltima visita a Victoria Station a recoger el billete del Gatwick Express comprado online antes de comenzar el viaje; estaba yo pelín preocupado porque no se podían llevar impresos desde casa como la otra vez que los compramos, pero al final es superfácil en las maquinas, y menos mal, porque las taquillas de Victoria están a tope de gente a cualquier hora... Ducha rápida y en bus a ver Mamma Mia, que con la cosa de ir en bus en vez de en metro casi no llegamos... Carrerita hasta el teatro Novello y a ver la función... Primera decepción, el teatro es muy viejo y lleva regular los años, no es el mismo de la primera vez que fuimos, el Prince of Walles. Segunda decepción, los asientos: a pesar de ser carísimos (198£ los cuatro) y estar en el segundo gallinero, por momentos hay que estar esquivando las cabezas de la gente para ver el escenario. Tercera decepción, los actores no están a la altura de los de nuestro primer Mamma Mia, o al menos a mí me dio esa impresión... Pero bueno, nos lo pasamos genial, las niñas disfrutaron mucho y fue la guinda a sus vacaciones. Con mas sueño y cansancio que hambre volvemos al hotel en bus parando en un Tesco 24 horas a comprar sandwiches para otra cena low cost en la habitación.
Día 9
Último día, nos cuesta levantarnos, parte de la culpa la tiene, lógicamente, el cansancio acumulado, y el resto de la culpa la tiene lo cómodo de las camas y lo silencioso de la habitación, la 115, al final de un laberinto de pasillos, muy muy tranquila; el lema del hotel es “A great night's sleep guaranteed” y vaya si lo cumple... Desayuno a vida o muerte otra vez, check out y dejamos las maletas en consigna. Paseo un poco a marcha forzada hasta Westminster y Big Ben, para despedirnos de Londres y hacernos las ultimas fotillos, y paseo ya algo más tranquilo de vuelta hasta el hotel. Recogemos las maletas y nos despedimos de Carolina, muy amable desde el primer día con nosotros.
Ultima visita a Victoria Station, vamos buscando devolver la Oyster card y que nos devuelvan las 5£ de depósito de cada tarjeta; en 10 minutos solventamos el trámite con una noticia buena y otra mala, la buena es que en lugar de 10£ que pensábamos nos devuelven 13£, la mala es que en lugar de ingresarnos la pasta en la tarjeta de crédito nos lo dan en cash, o sea, que hay que gastárselas en el aeropuerto.
Pitando hacia los andenes del Gatwick Express porque justamente hoy sólo hay trenes cada media hora... el tren a punto de salir, lo pillamos de milagro y ya estamos camino del aeropuerto... Me sorprende que con lo que son los ingleses no aparece ni un revisor a controlarnos si llevamos o no los billetes... la respuesta a la llegada, para salir de la estación es cuando te lo piden... ay, pillines...
Gatwick es un gran centro comercial que, mira por dónde, también tiene aviones... Nos comemos los sandwiches en la zona habilitada, genial: cargadores para móviles, free WIFI 45 minutos, hasta asientos relax tienen... Pasamos los controles y... pubs, cafeterías, tiendas de marca... ya tienen hasta McDonald y Harrods! Nota para viajeros low cost: los servicios de Gatwick sólo tienen agua caliente, o sea que por huevos tienes que comprar botella de agua... no son las 4£ del italiano pero tampoco es barato... Últimas compras y embarcamos, los de Ryanair han mejorado en algunas cosas (puedes llevar un segundo equipaje de mano, tienes asiento asignado...) pero, lo mismo fue casualidad, los dos vuelos llegaron con retraso, cosa que nunca nos había pasado a pesar de los embarques “mariquita el último” o los embarques de 40 minutos con varios pasajeros en silla de rueda; en este vuelo de vuelta nos tuvieron casi 50 minutos en la pista esperando a que un tractor colocara el avión en la pista... pero bueno, fresquitos y sentados juntitos después de 9 intensos días por esas tierras de Dios...
Seguramente las mejores vacaciones de mi vida, gracias Estefi, gracias Paula, gracias Marta. Os quiero.
Dejamos las cosas y vamos a ver el pueblo cercano de Lyons-la-Fôret, muy bonito, muy pintoresco y muy chico, en media hora ya está más que visto. Vemos precio de restaurantes y están un escalón por debajo del Bulli, así que Plan B, buscar una tienda y comprar avíos para cena en la habitación. Pequeño problema: no hay tienda en el pueblo, una panadería, un hotel y cuatro restaurantes, hay que ir a un Carrefour Market a 9km, en la megápolis de Charleval... fíjate, creo que van a abrir hasta un Lidl...
A la vuelta al hotel, la cosa pinta diferente... hay una luz preciosa al atardecer, las habitaciones (dormitorio principal con chimenea, habitación de las niñas con 2 camas y el cuarto de baño) ya aireadas y con esa luz son de lo mas acogedoras, todo súper limpio. Baño y cena low cost en nuestro dormitorio, las niñas siguen pelín asustadas pero el cansancio las vence y en 20 minutos están ya dormidas. Mientras todos duermen abro la ventana para contemplar un cielo lleno de estrellas, ni una sola luz, ni un sólo ruído, sólo el sonido de los grillos... intensa sensación de paz... una pasada...
Día 5, 19 de agosto. París
Sobrevivimos a la noche en el castillo del fantasma de la señora Mathilde y a la mañana desayuno en la antigua cocina compartiendo mesa con franceses y belgas. El belga parecía el colega el mayordomo de la señora Mathilde... parecía que de un momento a otro nos iba a preguntar "han dormido bien los señores? La habitación de la difunta señora Mathilde es la mejor del castillo, en ella murió tal día como hoy hace 30 años..."... la madre que lo parió... Visita corta por el “Museo de las Muñecas que Acojonan que te Cagas" y rumbo a París. La ruta Michelin decía hora y media y fue mas o menos así, no cometimos fallos y nos plantamos en la capital a la hora prevista, 20 minutillos de retraso por un atasco a la entrada en la A 86 y por unos putos gitanos rumanos que estuvieron a punto de jodernos la llegada a París, hijos de puta hay en todos sitios y esta vez nos tocó a nosotros... un susto y ya está... Le llenamos el depósito al Ypsilon (buen carro, sí señor, me ha sorprendido muy gratamente) y soltamos por fin el coche, sólo que en vez de la Gare du Nord lo dejamos en la Gare de l'Est... pequeño error de cálculo, nadie es perfecto, están la una al lado de la otra.... En fin, a todo esto, desde que vimos nuestro primer error de cálculo en las distancia en Normandía (800 Km en los 2 primeros días con 3 días más de coche por delante) me estuve temiendo que íbamos a pasarnos de largo los 1250 Km de franquicia, que a 0,40 € el Km me hice a la idea de que nos iba a salir cuanto menos por 20 o 40 € de penalización la broma... en fin, a lo que iba, que al final, believe or not, fueron 1249 Km... al límite...
El hotel (Midnight Hotel Paris) muy cerca tanto de la Gare du Nord como de la Gare de l'Est, la habitación (403) bien pero pequeña para 4 personas, en fin, da igual, para un rato que íbamos a pasar... Dejamos las maletas y a la calle a pasear por París... Compramos un carnet de metro para adultos y otro para niños y nos plantamos en Notre Dame, después de 3 ó 4 o no sé cuántas veces van ya es como el que coge el 2 en Los Arcos pa ir a la Macarena o el 34 en el Prado pa ir a Reina Mercedes... Comida en el Hippopotamus de la Rue de l'Hôtel Colbert y metro hasta, bien sûr, la Tour Eiffel... Paseo hasta Trocadero, Arco del Triunfo, Campos Elíseos y Louvre... un paseíto... muy bonito, muy agradable pero ya muy muy cansados todos.. encima nos empezó a chispear, así que ya está bien por hoy, cena en italiano y a dormir al hotel.
Se me olvidaba, nota para viajeros a París: zona de Gare du Nord/Est, una gente regular, rarita rallando en lo sospechosa...
Día 6, 20 de agosto. París-Londres
Nos despertamos tarde y desayuno en la habitación del hotel, a las 10:30 salimos rumbo a la Gare du Nord para coger el Eurostar, aunque no sale hasta las 11:43, nunca se sabe... y menos mal que fuimos con tiempo... el Eurostar es más o menos como un aeropuerto internacional, duty free, aduana francesa, aduana inglesa, scanners, arcos de seguridad... al final sólo tuvimos 10 minutos para aburrirnos. Me decepcionó un poco, me esperaba un tren algo más sofisticado pero al final es como el AVE de toda la vida... asientos para 4 con mesa, nos vino muy bien porque las niñas estuvieron coloreando y jugando durante las 2 horas y cuarto de camino (puntualidad inglesa), yo hasta di una cabezacita, me despertó el anuncio de que íbamos a entrar en el túnel... 20 minutos a oscuras, tampoco nada del otro mundo, no es el Dinotren... oooohhh
Llegada a Londres Saint Pancras y de cabeza a comprar la Oyster Card, por el módico precio de 27£ por cabeza tienes 3 días de transporte ilimitado por la zona 1, niñas van gratis. Parece caro pero al cabo de los días te das cuenta de que no lo es en absoluto, si calculas 4,7£ por persona por cada single fare y la cantidad de viajes en metro y autobús que hemos hecho en 3 días x 4 personas hubiera sido una pasta que te cagas... en fin, Hotel Premier Inn London Victoria, a 5 minutos escasos a pie de la estación, muy bien situado y, para el nivel de Londres, muy apañao, muy recomendable. Nos hace el check in Carolina, de Ciudad Real, muy amable y servicial, nos recomienda coger el bus 24 desde Victoria hasta Leicester Square y bien chulo que es el trayecto. Ambiente espectacular en Londres, a su lado París parece Albacete. Picadilly hasta la bandera, Trafalgar Square imponente de gente, Covent Garden genial el ambiente y los espectáculos... Cena en Spaghettihouse y al hotel a descansar que el día ha sido también de aúpa...
Una cosa más, que si no lo digo reviento: 4£ un botella de agua, manda cojone o no? Londres está a otro nivel...
Día 7, 21 de agosto. Londres
Aprovechando la diferencia horaria nos despertamos una hora antes, jeje... desayuno más que correcto en el hotel, hasta las trancas de croissant, magdalenas, salchichas, bacon, huevos revueltos y fritos, champiñones y to lo que se ponga por delante... Con las pilas y el buche cargao, salimos hasta la Torre de Londres, chulísima la exposición / exhibición de amapolas de cerámica conmemorando los 100 años de la primera guerra mundial.
Hicimos el amago de entrar pero es que ya se pasan 5 pueblos, 22£ la entrada de adulto y 15 la de niño... es que son 93€, que son más de 15.000 pesetas...
estamos locos?
En fin, rumbo al Museo de Historia Natural, me decepcionó un poco también, lo recordaba mejor, lo vi pelín viejuno (y no sólo los dinosaurios, jejeje) pero a las niñas les gustó que es lo que importa... A la salida del museo el día había cambiado (como decían Crowded House “Four seasons in one day”), hacía fresco tirando a frío y de vez en cuando chispeando... el picnic en Hyde Park programado iba a estar pasado por agua, qué se le va a hacer, aquí el tiempo es bastante impredecible y en 10 minutos aparecen 3 nubes en un cielo azul y te cae un chaparrón...
Parada obligada en Buckinham Palace y ahora el sol fuera, cómo te queas?... Pero fueron 15 minutos, el día se estaba poniendo ya feo y frío así que mejor volver al hotel a descansar y coger algo de ropa de abrigo.
Hora punta en el metro en Victoria, vaya pasada, qué cantidad de gente... manada de ñus saliendo del trabajo en Londres rumbo a sus casas en la gran puñeta... Ya abrigaditos y con paraguas en la mochila, just in case, tarde de tiendas... decepcionante la tienda Apple de Regent Street, y chulísima la tienda de juguetes Hamleys casi enfrente; aunque sólo vimos 2 de las 7 plantas las niñas alucinaron, ... las niñas y yo, que casi que me animo a comprarme un quadcopter... flipando como un niño con la demo del colega... relájate Alberto, seguro que lo venden en Amazon... jejeje... Paseo para ver Picadilly de noche y cena en Friday. La poca vergüenza que se gasta esta gente, otra vez (ya nos paso en el italiano del día anterior y nos volvería a pasar al día siguiente), te ponen en el ticket que la propina (gratuity) no va incluída y el TPV te pregunta si quieres dejarle o no... como entendemos que 40£ (50€) por una comida ya lleva incluída la propina le damos al NO, pero el puto TPV no te deja (!!!!), es el camarero el que tiene que pulsar no sé qué botón para que ya te pida el PIN de la tarjeta para pagar... en fin, pa chulo tú chulo yo, o no?
Día 8, 22 de agosto. Londres
El cansancio ya va pasando factura y cuesta echar a andar. Como el día anterior, hasta las trancas de huevos, bacon, salchichas, champiñones, croissant... Marta se apunta al desayuno Británico y se pide una tortilla francesa... jejeje... esa es mi cachorrita... Y como siempre, nuestra querida Victoria Station, esta vez rumbo a Southwark, Saint Paul y Puente del Milenio, muy agradable paseo, el tiempo sigue portándose, a ratos...
Después nos vamos de compras por Oxford Street, bueno, en realidad sólo fuimos al Primark (“praimark” que dicen allí). Mucha ropa, buen precio, la gente va hasta con maletas vacías para llenarlas allí de ropa... alucino... De camino a la National Gallery paramos a comer en el Soho, lástima que con las niñas no se pueda salir de burguer / pizza... acabamos en otro italiano, PizzaExpress, otros 40£ y otra vez pidiéndonos la gratuity de los cojone al pagar con la tarjeta... Que no, joer... que ya están bien cobradas las pizzas, coño... Nota para viajeros con niños: todos los restaurantes tienen menú infantil y juegos y pasatiempos para niños, a 40£ la broma ya les vale, podrían regalar Barbies... Una vez repuestas las fuerzas, paseo hasta la National Gallery a ver unos cuantos cuadros impresionistas (las niñas estaban ya un poco al límite y no era cuestión de echar la última tarde en Londres viendo cuadros por muy de Van Gogh o Monet que sean) y en metro al hotel a descansar.
Penúltima visita a Victoria Station a recoger el billete del Gatwick Express comprado online antes de comenzar el viaje; estaba yo pelín preocupado porque no se podían llevar impresos desde casa como la otra vez que los compramos, pero al final es superfácil en las maquinas, y menos mal, porque las taquillas de Victoria están a tope de gente a cualquier hora... Ducha rápida y en bus a ver Mamma Mia, que con la cosa de ir en bus en vez de en metro casi no llegamos... Carrerita hasta el teatro Novello y a ver la función... Primera decepción, el teatro es muy viejo y lleva regular los años, no es el mismo de la primera vez que fuimos, el Prince of Walles. Segunda decepción, los asientos: a pesar de ser carísimos (198£ los cuatro) y estar en el segundo gallinero, por momentos hay que estar esquivando las cabezas de la gente para ver el escenario. Tercera decepción, los actores no están a la altura de los de nuestro primer Mamma Mia, o al menos a mí me dio esa impresión... Pero bueno, nos lo pasamos genial, las niñas disfrutaron mucho y fue la guinda a sus vacaciones. Con mas sueño y cansancio que hambre volvemos al hotel en bus parando en un Tesco 24 horas a comprar sandwiches para otra cena low cost en la habitación.
Día 9
Último día, nos cuesta levantarnos, parte de la culpa la tiene, lógicamente, el cansancio acumulado, y el resto de la culpa la tiene lo cómodo de las camas y lo silencioso de la habitación, la 115, al final de un laberinto de pasillos, muy muy tranquila; el lema del hotel es “A great night's sleep guaranteed” y vaya si lo cumple... Desayuno a vida o muerte otra vez, check out y dejamos las maletas en consigna. Paseo un poco a marcha forzada hasta Westminster y Big Ben, para despedirnos de Londres y hacernos las ultimas fotillos, y paseo ya algo más tranquilo de vuelta hasta el hotel. Recogemos las maletas y nos despedimos de Carolina, muy amable desde el primer día con nosotros.
Ultima visita a Victoria Station, vamos buscando devolver la Oyster card y que nos devuelvan las 5£ de depósito de cada tarjeta; en 10 minutos solventamos el trámite con una noticia buena y otra mala, la buena es que en lugar de 10£ que pensábamos nos devuelven 13£, la mala es que en lugar de ingresarnos la pasta en la tarjeta de crédito nos lo dan en cash, o sea, que hay que gastárselas en el aeropuerto.
Pitando hacia los andenes del Gatwick Express porque justamente hoy sólo hay trenes cada media hora... el tren a punto de salir, lo pillamos de milagro y ya estamos camino del aeropuerto... Me sorprende que con lo que son los ingleses no aparece ni un revisor a controlarnos si llevamos o no los billetes... la respuesta a la llegada, para salir de la estación es cuando te lo piden... ay, pillines...
Gatwick es un gran centro comercial que, mira por dónde, también tiene aviones... Nos comemos los sandwiches en la zona habilitada, genial: cargadores para móviles, free WIFI 45 minutos, hasta asientos relax tienen... Pasamos los controles y... pubs, cafeterías, tiendas de marca... ya tienen hasta McDonald y Harrods! Nota para viajeros low cost: los servicios de Gatwick sólo tienen agua caliente, o sea que por huevos tienes que comprar botella de agua... no son las 4£ del italiano pero tampoco es barato... Últimas compras y embarcamos, los de Ryanair han mejorado en algunas cosas (puedes llevar un segundo equipaje de mano, tienes asiento asignado...) pero, lo mismo fue casualidad, los dos vuelos llegaron con retraso, cosa que nunca nos había pasado a pesar de los embarques “mariquita el último” o los embarques de 40 minutos con varios pasajeros en silla de rueda; en este vuelo de vuelta nos tuvieron casi 50 minutos en la pista esperando a que un tractor colocara el avión en la pista... pero bueno, fresquitos y sentados juntitos después de 9 intensos días por esas tierras de Dios...
Seguramente las mejores vacaciones de mi vida, gracias Estefi, gracias Paula, gracias Marta. Os quiero.


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