jueves, 23 de octubre de 2014

Ñete と Noe's Bodorrio

Te invitan a la boda del cuñao de tu cuñá y te preguntas “¿Y yo qué coño pinto allí?” O no? Familia política de mi familia política... Cuñás, suegros, compañeros de trabajo de Estefi... na más que falta Montoro y una cuadrilla de inspectores de Hacienda... Me explico, que no es que vayas con un puñal en el pecho pero como que uno no va igual que cuando va de cervecitas con los colegas del instituto, a que no? Po mira por dónde, fíjate tú, cosas de la vida, mu bien pero que mu bien que lo pasemo, extraordinario... como decía aquel: “Nuestro Señor Jesucristo nació en un pesebre / Donde menos se piensa salta la liebre”

Llegamos tarde a la iglesia, Montequinto City, un poco sin querer queriendo y un poco como que pa qué llegar tan pronto teniendo tol día por delante, no? Bueno, po llegamos y pillamos la misa ya empezada, vale? Po desde que llegamos con la misa a medias hasta el final, estuvimos allí aguantando yesca más de hora y media... un partido de furbo con prórroga... pero un partido de regional preferente... malo, malo, infumable... El cura por lo visto tenía compromiso con la familia de la novia y el buen hombre quería agradar, no se limitó a dar misa, casar novios y “podéis ir en paz”, sino que le dio por evangelizar, y se fue gustando, como José Tomás con un Torrestrella en San Isidro, se puso a explicar todo lo que estaba haciendo y por qué lo estaba haciendo... homilía, eucaristía, el cuerpo de Cristo, la sangre de Cristo, los anillos, las arras... coño, que nos dijo hasta cuántos litros de agua convirtió Cristo en vino en las bodas de Caná... qué brasa nos dio... nos contó por qué había escogido el color beige de la pintura de la pared de la iglesia, nos dio clases de latín explicándonos de donde viene la palabra “matrimonio” (“de mater, la madre”) y “familia” (“de famen, hambre, comida”)... y no podían faltar los típicos consejos que dan todos los curas del mundo a los recién casados, ellos que tanto saben de convivencia en pareja, discusiones, educación de hijos, y de pagar la hipoteca... en fin... un cura progre tirando a hipster, coño que el Padre Nuestro de toda la vida él lo llama Padre Bueno, porque sí, porque él vale pa eso y pa más... po no que puso en fila pa comulgar a los fieles separando a los celíacos... que ya puestos podía haber hecho el chiste y hubiera triunfao: “como sois intolerantes al gluten, a ustedes en vez de una hostia os voy a dar una patá en los huevos”... en fin, un personaje... se despidió el colega advirtiendo que a la salida de la iglesia no le tirásemos arroz a los novios a la cara, que es mu desagradable perder un ojo el día de tu boda, no? Bueno, más o menos, en realidad habló de la sensación al tocarle el pelo a una novia y encontrarte arroz... inquietante comentario viniendo de un cura, no?

En fin, entre los nervios del momento y la misa XXL no es de extrañar que a la madrina le diera un soponcio a la salida de la iglesia... pues lo típico, el caramelito, los pies parriba, la Cocacola y jumo, caminito del Aljarafe. El Loreto, entre Umbrete y Espartinas. Muy buenos recuerdos de la boda de Patri y MªAngeles 5 años atrás, igual de bonito que lo recordaba... día espectacular, to dios buscando sombra, y ahí estuvo listo el Paco, cogimos una mesa que estaba al sol, a unos 74º calculo yo, y nos la trajimos a la sombrita... qué punto, qué acierto, qué alegría de brisita, qué fresquitos los botellines, qué rico el jamón, qué buenos los entremeses, qué reventón va a darme el botón del pantalón... que te digo una cosa, que a mí me dicen en ese momento que ahí se acaba la boda y salgo de allí contento y feliz, pero no... 

Acaba el aperitivo y nos hacen pasar al salón de celebraciones, y pa el camino me pido un gintonic con su lima y su pepino, que últimamente parece que si no tiene pepino no es un gintonic... oye, y como que me hizo de digestivo y me dejó flama pa lo que venía después, revuelto con langostinos y de segundo solomillo... sin palabras...

Bueno, po se acaba la comida y empieza el chimpún, que después de enterarme de que pa la despedida de soltera de la novia habían contratao a un stripper enano, estaba yo vacunao de espanto, me esperaba un coro rociero, una coreografía guapa de los amigos de los novios, una vaquilla, un toro mecánico, una partida de pokino... pero no... no surprises, muy muy bien... La verdad es que se lo curraron tela, hubo de todo y todo bueno, y creo que no decepcionaron a nadie, o al menos a mí no, y mira que últimamente estoy exigente tirando a joío... Dj & barra libre (of course), barman preparando daikiris, caipirinhas, mojitos y gintonics a cascoporro, fotocall, Powerpoint con fotos de los novios, chuches para los niños, pastelitos para las madres... pero inevitablemente llega un momento que te empieza a dar la bajona, parte por la digestión de tanta comida rica, parte porque los botellines, gintonics y mojitos empiezan a pasar factura y parte por el engendro de música (?) de boda a toda ostia que te hace huir del salón a buscar refugio y un poco de aire fresco en el jardín... y en esas estábamos cuando llega... el stripper enano... que no, que lo que llegó fue una charanga!!!! De la tacita de plata, Los Sones de Cádiz, qué arte, sí señor... to dios a bailar, tol mundo con peluca, gafas, sombreros, collares, cubata en mano... qué bien lo pasemo... pechá reí y pechá bailá... Y que no me entere yo que ese culito pasa hambre, que empiece la barbacoa!!! La madre que los parió, qué bien organizao todo, no les faltó un perejil... hacía tiempo que no me lo pasaba tan bien en una boda, sí señor, chapeau.


Gracias, enhorabuena y muchas felicidades a los novios.

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