domingo, 1 de septiembre de 2019

Vacanze Romane

Bueno, pues otra vez p'allá, y ya van 3... tercera vez que vamos a Roma, que es verdad que Roma es una ciudad muy bonita y bien merece repetir pero como que yo hubiera elegido otro destino, más aún considerando que el viaje es en agosto, pero bueno, esta vez fueron las niñas las que eligieron, así que, andiamo via...

Nuestra habitual transferista (jejeje), Pepa, esta vez no podía pero ahí estaba Gloria al quite y se ofreció a salirse un rato de la piscina del club y recogernos a las 6 y media de la tarde, con la que estaba cayendo, para llevarnos al aeropuerto, grazie tante, bella!!

Pues nada, a las 20;40 que sale el vuelo de Ryanair (con 10 minutos de retraso), cena a base de bocata durante el vuelo y allá que llegamos a Roma a las 23;10 (10 minutos de antelación, empieza a ser sospechoso); mu mala hora, quillo... Habíamos contratado el transfer con el hotel y allí nos estaba esperando no sé quién, no macuerdo, un tipo larguirucho que solo hablaba italiano y cerraíto, y que, por los gestos que hacía, yo hubiera apostado a que iba medio borracho o por lo meno, cargaíto, pero no olía ni a ligaíto ni coñac, ni sol y sombra ni na... en fin, le daremo el beneficio de la duda. Lo cierto es que al hotel llegamos sin incidencias ya pasada la medianoche; ya no es plan de dar un paseo por la Plaza de San Pedro como teníamos pensado en un principio, así que check-in y a la cama...

Bueno, nos deja en la puerta del Hotel Colors, aunque en la recepción pone Hotel Benjamin... ok... Pues el Hotel Colors / Benjamin ocupa la 2º y la 3º planta de un viejo edificio de apartamentos que bien merecerían una reformita, pero bueno, estamos cansados, check-in y a descansar... A ver cómo describo al recepcionista sin que nadie se ofenda, que ahora hay que andar con pies de plomo con estas cosas... pues el colega es algo así como un talibán pero sin turbante en el pelo, y mu poquita cosa, sin kalashnikov ni na... en fin, que una vez que el chaval se puso a hablar fue todo amabilidad, eh, pero llegas a las 12 de la noche a un hotelito de 2 estrellas en Italia (jarrrrrr...... ya tú sabes, brother), edificio regularcito, recepcionista iraquí o sirio o vete tú a saber con esas barbas y como que te pones a la defensiva o en modo "más vale prevenir que curar" por puro sentido común, no? Y el colega va y me da a elegir entre pagar en cash casi 700 pavos en ese momento o dejarlo pa más palante... po mañana será otro día, tú cómo lo ves, Abdul?





Bueno, po vamos pa la habitación, 2º planta sin ascensor, no pasa na, semo jóvene... Habitación 207 a 31° a las 00:30 y el aire acondicionado va de regular patrás... vaya tela, con lo delicao que está uno ya pa estas cosas... pero bueno, la cama parece cómoda, la almohada no tanto, a ver cómo echamos la noche... ay Jezú

Día 1. Bueno, po no estuvo mal la cosa y la verdad es que con la luz del día todo cambia, hasta el recepcionista, que ya no era el talibán de anoche sino una italiana mu linda, a ésta si que ya le pagamos... jejeje... Desayuno muy normalito pero decente, el comedor es más chico que el salón de mi casa, 6 mesitas y dos sillitas de las Pin y Pon por mesa, menos mal que solo somos nosotros 4 y un par de parejas mas... Y ponemos ya por fin los pies en la calle a más de las 10 de la mañana, no hurries que estamos de vacaciones... y si hacía calor anoche a las 12 hazte tú una idea de la que estaba cayendo a las 11 de la mañana...

Las chicharras apretando a full como si no hubiera un mañana, vaya caloraca y vaya humedad, la calor la esperábamos pero esto no... Vamos a abstraernos un poco de la caloraca y vamos a ver Roma, que pa eso estamos aquí. Primera parada: Castelo de Sant Angelo, a 5 minutos del hotel, no macordaba yo que había un pinar detrás, qué cosas...







Pues nada cruzamos el puente y caminito pa la Piazza Navona,







y luego pal Pantheón, los vellos como escarpias, no sé qué tiene este sitio, quillo, se te coge un pellizquito.







Y luego pa la Fontana di Trevi, nada ha cambiado, todo igual de presioso pero con un 30 o un 40% más de gente, o sea, un poco desbordado, más desbordado, I mean.




Ah otra diferencia a las otras veces que habíamos estado en Roma, el ejército en la calle, como suena, además de los munisipale y los carabinieri, eh... en fin, igual que París, vamos, se acabará uno acostumbrando a hacer turismo entre militares.



Comida en Baffeto 2, el Baffeto original cerrado... una pena, la segunda parte no tiene na que ver con el original...

Con 34° y 99% humedad en la calle es duro echar el día entero en la calle (y menos mal que hay fuentes cada 100 m, que si no más de uno palma en la calle), así que vamos al hotel a darnos una ducha (la segunda del día ya y son las 3 de la tarde). Antes, de camino al hotel, granizada (la mejor de mi vida) y helado en Cremilla y a descansar un rato después de la ducha, que me pongo a pensar y no llevo ni un día en Roma y llevo ya 3 camisetas y 3 calzoncillos de 6 que traía pa 5 días, esto creo que puede ser un problema...

Pues nada, después de descansar un rato nos vamos otra vez pa la calle, visita a Basílica de San Pedro y cúpula; nos vestimos pa la ocasión, o sea, pantalón largo yo y las chicas hombros cubiertos y nada de faldas cortas como Dios manda, no? Bueno, eso es lo que dice la web y todos los sitios vaticanos oficiales, pero resulta que en la cola no éramos más de 10 los imbéciles con pantalón largo, emosido engañado... si no perdí un litro de agua esa tarde qué sé yo...





Bueno, más se perdió en Cuba... Po como la cúpula la cierran a las 6 y la basílica a las 7 nos vamos primero parriba, 10 eurazos por subir en ascensor (8 a pie), que te dejan en el cimborrio (o como se llame la base de la cúpula)





y ahora a subir otros 320 escalones (!!!!), que llega uno arriba empapaito de sudor...



Bueno,bien merece la pena porque las vistas son impresionantes, ya tú sabes.








En fin, después de un rato de disfrute y contemplación de vistas nos bajamos a la Basílica, y otra vez los vellos como escarpias, qué grande, y no hablo de tamaño.








Pues ya cayendo el sol nos vamos para el hotel, parada para comprar bocatas en el Pam de al lado y cena en habitación tras ducha, por cierto, tercera del día... no sé si lo había dicho ya pero a 3 duchas al día... esto no lo habíamos calculado, nos estamos quedando sin ropa, vamos a tener que empezar a lavar ropa interior a la espera de encontrar el Primark de Roma, o si no ya tengo localizada una tienda para comprar camisas o la camiseta de Totti, que me quedé con las ganas la primera vez, cuando la Roma acababa de ganar su último scudetto, allá por el 2001, ya ha llovido...

Día 2. Hoy parece que hace menos calor, tardaré en olvidar el día de ayer... Bueno po caminito a la Piazza di Spagna,



entramos en la tienda Lego y la tienda Ferrari, Via Tomacelli, las dos muy chulas, en la primera hasta te puedes comprar una camiseta o algún Lego de recuerdo, en la segunda... bueno, po también... por solo 3.000 leuros te puedes llevar un árbol de levas pa el Polo, o por solo 9.000€ una maqueta, 30.000 pavos un reloj, una camiseta a 60 o una gorra desde unos módicos 45, que por 45 leuros quién no tiene un recuerdo elegante de Roma, no?

Bueno, po callejeando vamos echando el paseo pa la Piazza Venezia,



monumento a Vittorio Emanuele,





Campidoglio



y foro,





y se nos echa encima la hora del almuerzo, con el estómago lleno de agua y de helado así que improvisamos una comida en la calle a base de sándwich del Carrefour, junto a la parada del bus. Mientras comíamos y hablábamos sobre cómo llegar a la Bocca della Verità, una colombiana que estaba esperando el bus allí al lado se mete en la conversación: resulta que lleva un tiempo viviendo en Roma y en su momento ella hubiera agradecido que alguien le aconsejara algún sitio para ir a comer y tal, y ella se ofrece a decirnos algunos sitios... anda, mira qué bien... "mira, hay un sitio muy bueno cerca de... cómo se llama... ay, no me acuerdo... ah, y hay otro que éste sí que es bueno que... ah, mira, ahí llega mi bus, lo siento..." jajajaja... en fin, que nos terminamos el bocata y bajamos la calle hasta la Bocca della Verità, muy masificado, hasta cobran 2 leuros por entrar a hacerse la foto de marras con la manita dentro de la boca... la primera vez que vinimos estábamos solos, la globalisasión de los cojone... Ni que decir tiene que no pagamos el impuesto revolucionario...



Ahora sí que estábamos listos de papele, así que bus hasta hotel, compramos 4 billetes, nos subimos al bus y nos olvidamos de picar... vaya hombre, qué descuido más tonto... Ducha y reposo en hotel, sin prisas, y paseo nocturno con puesta de sol vaticana incluida.



Cena en Navona Notte, pas mal y tampoco mal de precio. Visita nocturna a Pantheón, Fontana di Trevi, Piazza Navona... los greatest hits de Roma,vamos...








Para cuando llegamos de vuelta al hotel... 27000 pasos, casi 15 km, pa habernos matao.



Yo que iba con un pie malo, para el tercer día el pie malo lo tenía peor y una ampolla en el pie bueno, el derecho era ahora el malo y el izquierdo el peor... En fin, otra ducha más, hoy solo han sido dos, y cirujía de urgencia pa reventar la ampolla, no hay doló...

Día 3. Pues hoy de tranquis, que vamos a llegar al pueblo con muletas... Hoy es el día de la Ascesión de la Virgen, uno de los días señalaítos en el calendario de cualquier buen católico, o no? Po allá que estábamos nosotros a las 11:30 buscando una sombrita en la Piazza San Pietro y esperar el ángelus del Papa. Qué güena gente y qué campechano el Papa, oye, que na más le faltó desí "esas palmas Sevilla!!!"








En fin, pa las 12;15 ya nos había despachao así que nos vamos de paseo pal Trastevere, la Triana de Roma. Oye, po 18 años después a mí me sigue pareciendo que ese barrio está muy muy dejado (igual o peor que como lo recordaba) y muy sobrevalorado, en fin, pa gustos colores.




Comida en Antico Café del Moro, creo que éramos los únicos guiris, que ya es raro... Muy buena comida y buen de precio excepto postre que fue caro. De camino al centro cruzamos la Isola Tiberina, oye, tercera vez que vengo y mira que he ojeado veces el plano, po no sabía que existía... ah, se ve que por las noches hacen cines de verano, qué gracia...



En fin, como ya andábamos justos de fuerzas, bus gratis hasta cerca hotel, se nos olvidó picar otra vez, la calor y el cansancio, seguramente. Ducha, lavado de ropa interior y siesta, el hotel me parece cada vez más confortable... Pues resulta que ayer por la mañana habíamos pasado por casualidad por una parada del bus shuttle a Fiumicino, le preguntamos a unos chavales que estaban allí esperando y, mira por donde, nos resolvieron el transporte al aeropuerto del último día, ea... Después de descansar un rato compramos los billetes con el móvil, listos, transfer resuelto por 24 leuros.

Paseo junto al río



contemplando el trabajo de los artistas callejeros, artistas del timo y del queo, vamos, que todos ellos (y ellas, no se me ofendan) venden exactamente las mismas láminas "pintadas a mano", y cuando digo "exactamente" quiero decir "exactamente", la misma lámina del Vaticano con colores chillones, la misma de la Piazza di Spagna... En fin... los pobres se afanan por dar el pego, algunos hasta dan de vez en cuando alguna pincelada a una cartulina que no tiene nada que ver con las que tiene en venta... en fin, es triste de pedí pero más triste es de robá... Cena de nuevo en Navona Notte, paseo de vuelta al hotel



y parada en Cremilla para una granita de limone, animales de costumbre... y va la morena la niñata y me quiere tangar 5 leuros!!! Ni ticket ni pollas... Menos mal que uno tiene ya mucho mundo y está echando mu poca vergüensa y le suelto "signorina, mancano cinque euro!". Y me los devolvió sin rechistar, oye, seguro que la tipa se saca un sobresueldo con el merme...jajajaja... Por cierto, hoy solo fueron 11 km.

Día 4. En teoría día dedicado a Coliseo y foro, miré con la APP Roma Bus el tiempo, los trasbordos y tal y sobre las 10 estábamos allí, se nos olvidó picar otra vez, le echo la culpa al madrugón... En fin, después de ver las colas de decenas personas para comprar la entrada, las colas de horas para entrar al Coliseo, las colas para entrar al foro y la caloraca que hace...






(por cierto, aquí también el ejército desplegado)





plan B... Nos fuimos pa la Chiesa San Pietro in Vincoli (San Pedro Encadenado) pa ver el Moisés de Miguel Ángel. Cuesta creer que estando a menos de 500 m del Coliseo allí no haya un alma, to pa nosotros... alucinante, no llega al nivel de "vellos como escarpias" pero se queda ahí ahí.






Nos vamos en bus a Piazza Spagna gentileza de nuevo de ATAC,



y nos metemos a las 12:30 en un McDonald's para almorzar... sí, a las 12:30 esmallaos almorzando en un McDonalds. Por cierto, lindo negosio el que tienen montao esta gente: 370 plazas, más 100 pedidos conté en media hora en uno de los dos puntos de recogida, eso a las 12:30 de la mañana... una auténtica mina.



Po después del McDonalds bus al hotel, esta vez no se nos olvidó picar... jejeje... Pues mira por donde nos dividimos, Marta y yo a dormir la siesta al hotel y Paula y Estefi a ver los museos vaticanos con la fresquita.







Nos vemos de nuevo en el Vaticano para visita y sesión fotográfica, Marta me confiesa que es lo que más le ha gustado hasta ahora, se nos va a hacer creyente... la verdad es que viéndolo uno se plantea más de una cosa.







Y mira por dónde, llámalo karma, llámalo destino, llámalo una señal, llámalo simplemente suerte, como quieras, a la salida de la Ciudad del Vaticano me encuentro 90€, tal cual, 90 pavos, 50+20+20... que la última vez que me encontré dinero tenía 11 años, estaba de veraneo en Torre del Mar y con lo que me encontré me compré un sandwich de nata... jajaja... Pues nada, al bolsillo y espero prudentemente por si alguien los echa en falta... 1 minuto, 2 minutos, 10 minutos, 15 minutos... en fin "finder's keeper and loser's weeper", o en cristiano, "a quien Dios se la dé San Pedro se la bendiga", nunca mejor dicho, no? Como no podía ser de otra manera, invito a cenar en Terra de Siena por fin una buena cerveza, botellín fresquito de Nastro Azzurro... Helado en Venchi y al hotel a descansar.



Día 5. Desayuno y último paseo romano, última visita a Piazza Navona, Pantheón




y últimas compras, 2 camisas en Spada Roma, una de ellas con el resto del regalo vaticano de ayer. Vuelta al hotel con tiempo justo para la última ducha y el último cambio de ropa... la última camiseta, la que en teoría iba a usar como pijama, nunca me había visto en esta situación, qué apuro, Dios mío, jajajaja

Bueno, pues check-out



y a esperar el bus a Fiumicino, ahora sí que se acabó lo que se daba.



Oye, muy recomendable, eh! Todo perfecto y en 40 minutos nos plantamos en Fiumicino.



Comida a base de bocata de salami del Pam, controles de seguridad pasados sin problema y visita obligada por las tiendas de la terminal 3 pa hacer tiempo mientras sale nuestro embarque en pantalla.



Por cierto, ya me dirán dónde está el descuento del Duty Free, porque vaya tela los precios... Pues nada, último helado en Venchi, embarque sin incidencias



y vuelo tranquilo al secarral a 40 y tantos grados que viene a ser Sevilla un 17 de agosto...

And one more thing... pa los que os hayáis quedado con la intriga... al final fueron unos 62 km en 4 días días completos y una mañana... lo que yo te diga, más que Marco Polo...

No hay comentarios:

Publicar un comentario